{"id":3746,"date":"2019-01-25T21:00:22","date_gmt":"2019-01-26T00:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=3746"},"modified":"2019-01-25T21:00:22","modified_gmt":"2019-01-26T00:00:22","slug":"jmj-panama-2019-padre-como-maria-queremos-ser-la-iglesia-que-propicie-una-cultura-que-sepa-proteger-promover-e-integrar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/jmj-panama-2019-padre-como-maria-queremos-ser-la-iglesia-que-propicie-una-cultura-que-sepa-proteger-promover-e-integrar\/","title":{"rendered":"JMJ Panam\u00e1 2019 | Padre, como Mar\u00eda queremos ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa proteger, promover e integrar"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/obcastrensearg_jmj-panam\u00e1-2019-v\u00eda-crucis-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3748\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/obcastrensearg_jmj-panam\u00e1-2019-v\u00eda-crucis-00-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>JMJ Panam\u00e1 2019<\/strong> | <strong>Padre, como Mar\u00eda queremos ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa proteger, promover e integrar<\/strong>, el t\u00edtulo responde a una peque\u00f1a s\u00edntesis de c\u00e1lido mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al finalizar el <strong>V\u00eda Crucis<\/strong> de la <strong>Jornada Mundial de la Juventud<\/strong>, en el <strong>Campo Santa Mar\u00eda de la Antigua<\/strong> en la tarde noche de hoy en la <strong>Cinta Costera<\/strong>, en la ciudad capital del pa\u00eds hermano. Frente a un mar de j\u00f3venes que no perdieron detalle, desde cada rinc\u00f3n se respiraba esa atm\u00f3sfera de fe, esa alegr\u00eda de estar cerca del <strong>Papa<\/strong>, para participar y rezar juntos el <strong>V\u00eda Crucis<\/strong>.<\/p>\n<p>En su mensaje y reflexi\u00f3n el <strong>Santo Padre<\/strong>, iniciaba habl\u00e1ndonos de las debilidades, donde resalt\u00f3, <strong><em>\u201ces m\u00e1s f\u00e1cil y \u201cpagador\u201d ser amigos en las victorias y en la gloria, en el \u00e9xito y en el aplauso; es m\u00e1s f\u00e1cil estar cerca del que es considerado popular y ganador\u201d.<\/em><\/strong> Tambi\u00e9n habl\u00f3 del, bullying, del acoso, de la intimidaci\u00f3n, del encarnizamiento con el d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n nos record\u00f3 que, para el Se\u00f1or no es as\u00ed, <strong><em>\u201cen la cruz te unes al v\u00eda crucis de cada joven, de cada situaci\u00f3n para transformarla en camino de resurrecci\u00f3n\u201d. <\/em><\/strong>Y para que nadie lo olvide jam\u00e1s, record\u00f3 el valor de la vida por nacer, <strong><em>\u201cPadre, hoy el v\u00eda crucis de tu Hijo se prolonga: se prolonga en el grito sofocado de los ni\u00f1os a quienes se les impide nacer y de tantos otros a los que se les niega el derecho a tener infancia, familia, en los ni\u00f1os que no pueden jugar, cantar, so\u00f1ar, se prolonga en las mujeres maltratadas, explotadas y abandonadas, despojadas y ninguneadas en su dignidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes en forma textual el mensaje del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Se\u00f1or, Padre de misericordia, en esta Cinta Costera, junto a tantos j\u00f3venes venidos de todo el mundo, hemos acompa\u00f1ado a tu Hijo en el camino de la cruz; ese camino que quiso recorrer para mostrarnos cu\u00e1nto nos amas y cu\u00e1n comprometido est\u00e1s con nuestras vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>El camino de Jes\u00fas hacia el Calvario es un camino de sufrimiento y soledad que contin\u00faa en nuestros d\u00edas. \u00c9l camina, padece en tantos rostros que sufren la indiferencia satisfecha y anestesiante de nuestra sociedad, sociedad que consume y se consume, que ignora y se ignora en el dolor de sus hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n nosotros, tus amigos Se\u00f1or, nos dejamos llevar por la apat\u00eda, la inmovilidad. No son pocas las veces que el conformismo nos ha ganado y paralizado. Ha sido dif\u00edcil reconocerte en el hermano sufriente: hemos desviado la mirada, para no ver; nos hemos refugiado en el ruido, para no o\u00edr; nos tapamos la boca, para no gritar.<\/em><\/p>\n<p><em>Siempre la misma tentaci\u00f3n. Es m\u00e1s f\u00e1cil y \u201cpagador\u201d ser amigos en las victorias y en la gloria, en el \u00e9xito y en el aplauso; es m\u00e1s f\u00e1cil estar cerca del que es considerado popular y ganador.<\/em><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 f\u00e1cil es caer en la cultura del bullying, del acoso, de la intimidaci\u00f3n, del encarnizamiento con el d\u00e9bil.<\/em><\/p>\n<p><em>Para ti no es as\u00ed Se\u00f1or, en la cruz te identificaste con todo sufrimiento, con todo aquel que se siente olvidado.<\/em><\/p>\n<p><em>Para ti no es as\u00ed Se\u00f1or, pues quisiste abrazar a todos aquellos que muchas veces consideramos no dignos de un abrazo, de una caricia, de una bendici\u00f3n; o, peor a\u00fan, ni nos damos cuenta de que lo necesitan, los ignoramos.<\/em><\/p>\n<p><em>Para ti no es as\u00ed Se\u00f1or, en la cruz te unes al v\u00eda crucis de cada joven, de cada situaci\u00f3n para transformarla en camino de resurrecci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre, hoy el v\u00eda crucis de tu Hijo se prolonga: se prolonga en el grito sofocado de los ni\u00f1os a quienes se les impide nacer y de tantos otros a los que se les niega el derecho a tener infancia, familia, en los ni\u00f1os que no pueden jugar, cantar, so\u00f1ar, se prolonga en las mujeres maltratadas, explotadas y abandonadas, despojadas y ninguneadas en su dignidad; en los ojos tristes de los j\u00f3venes que ven arrebatadas sus esperanzas de futuro por falta de educaci\u00f3n y trabajo digno; se prolonga en la angustia de rostros j\u00f3venes, amigos nuestros que caen en las redes de gente sin escr\u00fapulos \u2015entre ellas tambi\u00e9n se encuentran personas que dicen servirte, Se\u00f1or\u2015, redes de \u00a0explotaci\u00f3n, de criminalidad y de abuso, que se alimentan de sus vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>El v\u00eda crucis de tu Hijo se prolonga en tantos j\u00f3venes y familias que, absorbidos en una espiral de muerte a causa de la droga, el alcohol, la prostituci\u00f3n y la trata, quedan privados no solo de futuro sino de presente. Y as\u00ed como repartieron tus vestiduras, Se\u00f1or, queda repartida y maltratada su dignidad.<\/em><\/p>\n<p><em>El v\u00eda crucis de tu Hijo se prolonga en j\u00f3venes con rostros fruncidos que perdieron la capacidad de so\u00f1ar, de crear e inventar el ma\u00f1ana y se \u201cjubilan\u201d con el sinsabor de la resignaci\u00f3n y el conformismo, una de las drogas m\u00e1s consumidas en nuestro tiempo.<\/em><\/p>\n<p><em>Se prolonga en el dolor oculto e indignante de quienes, en vez de solidaridad por parte de una sociedad repleta de abundancia, encuentran rechazo, dolor y miseria, y adem\u00e1s son se\u00f1alados y tratados como los portadores y responsables de todo el mal social.<\/em><\/p>\n<p><em>La pasi\u00f3n de tu Hijo se prolonga en la resignada soledad de los ancianos que dejamos abandonados y descartados.<\/em><\/p>\n<p><em>Se prolonga en los pueblos originarios, a quienes se despoja de sus tierras, sus ra\u00edces y su cultura, silenciando y apagando toda la sabidur\u00eda que tienen y nos pueden aportar.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre, el v\u00eda crucis de tu Hijo se prolonga en el grito de nuestra madre tierra, que est\u00e1 herida en sus entra\u00f1as por la contaminaci\u00f3n de sus cielos, por la esterilidad en sus campos, por la suciedad de sus aguas, y que se ve pisoteada por el desprecio y el consumo enloquecido que supera toda raz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Se prolonga en una sociedad que perdi\u00f3 la capacidad de llorar y conmoverse ante el dolor.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00ed, Padre, Jes\u00fas sigue caminando, cargando y padeciendo en todos estos rostros mientras el mundo, indiferente, y en un confortable cinismo, consume el drama de su propia frivolidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Y nosotros, Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 hacemos?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo reaccionamos ante Jes\u00fas que sufre, camina, emigra en el rostro de tantos amigos nuestros, de tantos desconocidos que hemos aprendido a invisibilizar?<\/em><\/p>\n<p><em>Y nosotros, Padre de misericordia,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfConsolamos y acompa\u00f1amos al Se\u00f1or, desamparado y sufriente, en los m\u00e1s peque\u00f1os y abandonados?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfLo ayudamos a cargar el peso de la cruz, como el Cireneo, siendo operadores de paz, creadores de alianzas, fermentos de fraternidad?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNos animamos a permanecer al pie de la cruz como Mar\u00eda?<\/em><\/p>\n<p><em>Contemplamos a Mar\u00eda, mujer fuerte. De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz.<\/em><\/p>\n<p><em>Con su misma decisi\u00f3n y valent\u00eda, sin evasiones ni espejismos. Ella supo acompa\u00f1ar el dolor de su Hijo, tu Hijo Padre; sostenerlo en la mirada, cobijarlo con el coraz\u00f3n. Dolor que sufri\u00f3, pero no la resign\u00f3. Fue la mujer fuerte del \u201cs\u00ed\u201d, que sostiene y acompa\u00f1a, cobija y abraza. Ella es la gran custodia de la esperanza.<\/em><\/p>\n<p><em>Nosotros tambi\u00e9n Padre, queremos ser una Iglesia que sostiene y acompa\u00f1a, que sabe decir: \u00a1Aqu\u00ed estoy! en la vida y en las cruces de tantos cristos que caminan a nuestro lado.<\/em><\/p>\n<p><em>De Mar\u00eda aprendemos a decir \u201cs\u00ed\u201d al aguante recio y constante de tantas madres, padres, abuelos que no dejan de sostener y acompa\u00f1ar a sus hijos y nietos cuando \u201cest\u00e1n en la mala\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>De ella aprendemos a decir \u201cs\u00ed\u201d en la testaruda paciencia y creatividad de aquellos que no se achican y vuelven a comenzar en situaciones que parecen que todo est\u00e1 perdido, buscando crear espacios, hogares, centros de atenci\u00f3n que sean mano tendida en la dificultad.<\/em><\/p>\n<p><em>En Mar\u00eda aprendemos la fortaleza para decir \u201cs\u00ed\u201d a quienes no se han callado y no se callan ante una cultura del maltrato y del abuso, del desprestigio y la agresi\u00f3n y trabajan para brindar oportunidades y condiciones de seguridad y protecci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>En Mar\u00eda aprendemos a recibir y hospedar a todos aquellos que han sufrido el abandono, que han tenido que dejar o perder su tierra, sus ra\u00edces, sus familias, sus trabajos.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre, como Mar\u00eda queremos ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa acoger, proteger, promover e integrar; que no estigmatice y menos generalice en la m\u00e1s absurda e irresponsable condena de identificar a todo emigrante como portador del mal social.<\/em><\/p>\n<p><em>De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz, pero no con un coraz\u00f3n blindado y cerrado, sino con un coraz\u00f3n que sepa acompa\u00f1ar, que conozca de ternura y devoci\u00f3n; que entienda de piedad al tratar con reverencia, delicadeza y comprensi\u00f3n. Queremos ser una Iglesia de la memoria que respete y valorice a los ancianos y reivindique el lugar que tienen como custodios de nuestras ra\u00edces.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre, como Mar\u00eda queremos aprender a \u201cestar\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Ens\u00e9\u00f1anos Se\u00f1or a estar al pie de la cruz, al pie de las cruces; despierta esta noche nuestros ojos, nuestro coraz\u00f3n; resc\u00e1tanos de la par\u00e1lisis y de la confusi\u00f3n, del miedo y de la desesperaci\u00f3n. Padre, ens\u00e9\u00f1anos a decir: Aqu\u00ed estoy junto a tu Hijo, junto a Mar\u00eda y junto a tantos disc\u00edpulos amados que quieren hospedar tu Reino en el coraz\u00f3n. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>**<\/em><\/p>\n<p><em>Y despu\u00e9s de haber vivido la pasi\u00f3n del Se\u00f1or junto a Mar\u00eda al pie de la cruz, nos vamos con el coraz\u00f3n silencioso y en paz, alegre y con muchas ganas de seguir a Jes\u00fas, que Jes\u00fas los acompa\u00f1e y que la Virgen los cuide. Adi\u00f3s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<p><center><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/n-JMtXyidM4?controls=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/center><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JMJ Panam\u00e1 2019 | Padre, como Mar\u00eda queremos ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa proteger, promover e integrar, el t\u00edtulo responde a una peque\u00f1a s\u00edntesis de c\u00e1lido mensaje brindado por el Santo Padre Francisco al finalizar el V\u00eda Crucis de la Jornada Mundial de la Juventud, en el Campo Santa Mar\u00eda de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3748,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82,99],"tags":[132,28,58],"class_list":["post-3746","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","category-videos","tag-jmj-jornada-mundial-de-juventud","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3746\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}