{"id":3970,"date":"2019-02-04T12:00:02","date_gmt":"2019-02-04T15:00:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=3970"},"modified":"2019-02-04T12:00:02","modified_gmt":"2019-02-04T15:00:02","slug":"abu-dhabi-reconocer-los-mismos-derechos-a-todo-ser-humano-es-glorificar-el-nombre-de-dios-en-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/abu-dhabi-reconocer-los-mismos-derechos-a-todo-ser-humano-es-glorificar-el-nombre-de-dios-en-la-tierra\/","title":{"rendered":"Abu Dhabi | Reconocer los mismos derechos a todo ser humano es glorificar el nombre de Dios en la tierra"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-en-emiratos-\u00e1rabes-unidos-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3971\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-en-emiratos-\u00e1rabes-unidos-01-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Abu Dhabi<\/strong> | Reconocer los mismos derechos a todo ser humano es glorificar el nombre de Dios en la tierra, la afirmaci\u00f3n le pertenece al <strong>Santo Padre<\/strong> y fue dicha en esta jornada en el Encuentro Interreligioso. \u00a0Luego de escuchar las palabras del Pr\u00edncipe Heredero, <strong>Mohammed bin Zayed Al Nahyan<\/strong> y al <strong>Dr. Ahmad al-Tayyib<\/strong> Gran Im\u00e1n de <strong>Al-Azhar<\/strong>, fue el turno de escuchar el mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>.<\/p>\n<p>Luego del agradecimiento a las autoridades presentes, el <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>desde vuestra patria me dirijo a todos los pa\u00edses de la Pen\u00ednsula<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026), he aceptado la ocasi\u00f3n para venir aqu\u00ed como un creyente sediento de paz, como un hermano que busca la paz con los hermanos. Querer la paz, promover la paz, ser instrumentos de paz: estamos aqu\u00ed para esto\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Asimismo se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>no se puede honrar al Creador sin preservar el car\u00e1cter sagrado de toda persona y de cada vida humana: todos son igualmente valiosos a los ojos de Dios\u201d.<\/em><\/strong> Agrando, <strong><em>\u201c(\u2026) reconocer los mismos derechos a todo ser humano es glorificar el nombre de Dios en la tierra\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Luego, centr\u00f3 su mensaje en 4 ejes, en prime instancia habl\u00f3 sobre, <em><strong>l<\/strong><\/em><em><strong>a familia humana y la valent\u00eda de la alteridad<\/strong><\/em><em>, <\/em><em>anunciando,<\/em> <em><strong>\u201c(\u2026)<\/strong><\/em><strong><em>sin libertad ya no somos hijos de la familia humana, sino esclavos. De entre las libertades me gustar\u00eda destacar la religiosa. Esta no se limita solo a la libertad de culto, sino que ve en el otro a un verdadero hermano, un hijo de mi propia humanidad que Dios deja libre y que, por tanto, ninguna instituci\u00f3n humana puede forzar, ni siquiera en su nombre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando, se refiri\u00f3 tambi\u00e9n a, <em><strong>d<\/strong><\/em><em><strong>i\u00e1logo y oraci\u00f3n<\/strong><\/em><em>, sobre lo cual destacaba,<\/em> <em><strong>\u201c<\/strong><\/em><strong><em>no se puede proclamar la fraternidad y despu\u00e9s actuar en la direcci\u00f3n opuesta.<\/em><\/strong><strong><em> La oraci\u00f3n hecha con el coraz\u00f3n es regeneradora de fraternidad\u201d.<\/em><\/strong> Advirti\u00e9ndonos el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cno hay alternativa: o construimos el futuro juntos o no habr\u00e1 futuro. Las religiones, de modo especial, no pueden renunciar a la tarea urgente de construir puentes entre los pueblos y las culturas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En su tercer planteo, se refiri\u00f3 a, <em><strong>l<\/strong><\/em><em><strong>a educaci\u00f3n y la justici<\/strong><\/em><em><strong>a<\/strong><\/em><em>, <\/em><em>el <strong>Papa<\/strong> fue directo,<\/em> <em><strong>\u201c<\/strong><\/em><strong><em>(\u2026) la paz para volar necesita alas que la sostengan. Las alas de la educaci\u00f3n y la justicia\u201d. <\/em><\/strong>Respecto de la educaci\u00f3n, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) la educaci\u00f3n acontece en la relaci\u00f3n, en la reciprocidad. (\u2026) Es importante para el futuro formar identidades abiertas, capaces de superar la tentaci\u00f3n de replegarse sobre s\u00ed mismos y volverse r\u00edgidos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cinvertir en cultura ayuda a que disminuya el odio y aumente la civilizaci\u00f3n y la prosperidad. La educaci\u00f3n y la violencia son inversamente proporcionales. Las instituciones cat\u00f3licas \u2014muy apreciadas en este pa\u00eds y en la regi\u00f3n\u2014 promueven dicha educaci\u00f3n para la paz y el entendimiento mutuo para prevenir la violencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En caso de la justicia, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> recordaba, <strong><em>\u201c(\u2026) es la segunda ala de la paz, que a menudo no se ve amenazada por episodios individuales, sino que es devorada lentamente por el c\u00e1ncer de la injusticia. Por lo tanto, uno no puede creer en Dios y no tratar de vivir la justicia con todos, de acuerdo con la regla de oro: \u00abTodo lo que quer\u00e1is que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas\u00bb (Mt 7,12)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En su \u00faltimo enfoque, centro su mensaje bajo la \u00f3rbita, <em><strong>e<\/strong><\/em><em><strong>l desierto que florece<\/strong><\/em><em><strong>, <\/strong><\/em><em>planteando el gran logro que realiz\u00f3 el pa\u00eds, donde no hab\u00eda nada construy\u00f3 otra realidad para su gente, el <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <\/em><strong><em>\u201caqu\u00ed el desierto ha florecido, no solo por unos pocos d\u00edas al a\u00f1o, sino para muchos a\u00f1os venideros\u201d.<\/em><\/strong> Pero tambi\u00e9n advirti\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) el desarrollo tiene tambi\u00e9n sus adversarios. Y si el enemigo de la fraternidad era el individualismo, me gustar\u00eda se\u00f1alar a la indiferencia como un obst\u00e1culo para el desarrollo, que termina convirtiendo las realidades florecientes en tierras desiertas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, nos dejaba casi al final de su discurso, <strong><em>\u201csolo un desarrollo integral e integrador favorece un futuro digno del hombre. La indiferencia impide ver a la comunidad humana m\u00e1s all\u00e1 de las ganancias y al hermano m\u00e1s all\u00e1 del trabajo que realiza. La indiferencia no mira hacia el futuro; no le interesa el futuro de la creaci\u00f3n, no le importa la dignidad del forastero y el futuro de los ni\u00f1os\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes en forma completa el discurso brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Al Salam\u00f2 Alaikum! La paz est\u00e9 con vosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Agradezco sinceramente a Su Alteza el Jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan y al Dr. Ahmad Al-Tayyib, Gran Im\u00e1n de Al-Azhar, por sus palabras. Doy las gracias al Consejo de los Ancianos por el encuentro que acabamos de tener en la Mezquita Sheikh Zayed.<\/em><\/p>\n<p><em>Saludo cordialmente a las autoridades civiles y religiosas y al cuerpo diplom\u00e1tico. Perm\u00edtanme adem\u00e1s un sincero agradecimiento por la c\u00e1lida bienvenida que nos han dispensado a m\u00ed y a mi delegaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n doy las gracias a todas las personas que contribuyeron a hacer posible este viaje y que han trabajado en este evento con dedicaci\u00f3n, entusiasmo y profesionalidad: a los organizadores, al personal de Protocolo, al de Seguridad y a todos aquellos que \u201centre bambalinas\u201d han colaborado de diversas maneras. Agradezco de forma especial al se\u00f1or Mohamed Abdel Salam, exconsejero del Gran Im\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p><em>Desde vuestra patria me dirijo a todos los pa\u00edses de la Pen\u00ednsula, a quienes deseo enviarles mi m\u00e1s cordial saludo, con amistad y aprecio. Con gratitud al Se\u00f1or, en el octavo centenario del encuentro entre san Francisco de As\u00eds y el sult\u00e1n al-Malik al-K\u0101mil, he aceptado la ocasi\u00f3n para venir aqu\u00ed como un creyente sediento de paz, como un hermano que busca la paz con los hermanos. Querer la paz, promover la paz, ser instrumentos de paz: estamos aqu\u00ed para esto.<\/em><\/p>\n<p><em>El logo de este viaje representa una paloma con una rama de olivo. Es una imagen que recuerda la historia del diluvio universal, presente en diferentes tradiciones religiosas. De acuerdo con la narraci\u00f3n b\u00edblica, para preservar a la humanidad de la destrucci\u00f3n, Dios le pide a No\u00e9 que entre en el arca con su familia. Tambi\u00e9n hoy, en nombre de Dios, para salvaguardar la paz, necesitamos entrar juntos como una misma familia en un arca que pueda navegar por los mares tormentosos del mundo: el arca de la fraternidad.<\/em><\/p>\n<p><em>El punto de partida es reconocer que Dios est\u00e1 en el origen de la familia humana. \u00c9l, que es el Creador de todo y de todos, quiere que vivamos como hermanos y hermanas, habitando en la casa com\u00fan de la creaci\u00f3n que \u00e9l nos ha dado. Aqu\u00ed, en las ra\u00edces de nuestra humanidad com\u00fan, se fundamenta la fraternidad como una \u00abvocaci\u00f3n contenida en el plan creador de Dios\u00bb. Nos dice que todos tenemos la misma dignidad y que nadie puede ser amo o esclavo de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>No se puede honrar al Creador sin preservar el car\u00e1cter sagrado de toda persona y de cada vida humana: todos son igualmente valiosos a los ojos de Dios. Porque \u00e9l no mira a la familia humana con una mirada de preferencia que excluye, sino con una mirada benevolente que incluye. Por lo tanto, reconocer los mismos derechos a todo ser humano es glorificar el nombre de Dios en la tierra. Por lo tanto, en el nombre de Dios Creador, hay que condenar sin vacilaci\u00f3n toda forma de violencia, porque usar el nombre de Dios para justificar el odio y la violencia contra el hermano es una grave profanaci\u00f3n. No hay violencia que encuentre justificaci\u00f3n en la religi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>El enemigo de la fraternidad es el individualismo, que se traduce en la voluntad de afirmarse a s\u00ed mismo y al propio grupo por encima de los dem\u00e1s. Es una insidia que amenaza a todos los aspectos de la vida, incluso la prerrogativa m\u00e1s alta e innata del hombre, es decir, la apertura a la trascendencia y a la religiosidad.<\/em><\/p>\n<p><em>La verdadera religiosidad consiste en amar a Dios con todo nuestro coraz\u00f3n y al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. Por lo tanto, la conducta religiosa debe ser purificada continuamente de la tentaci\u00f3n recurrente de juzgar a los dem\u00e1s como enemigos y adversarios. Todo credo est\u00e1 llamado a superar la brecha entre amigos y enemigos, para asumir la perspectiva del Cielo, que abraza a los hombres sin privilegios ni discriminaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, quisiera expresar mi aprecio por el compromiso con que este pa\u00eds tolera y garantiza la libertad de culto, oponi\u00e9ndose al extremismo y al odio. De esta manera, al mismo tiempo que se promueve la libertad fundamental de profesar la propia fe, que es una exigencia intr\u00ednseca para la realizaci\u00f3n del hombre, tambi\u00e9n se vigila para que la religi\u00f3n no sea instrumentalizada y corra el peligro, al admitir la violencia y el terrorismo, de negarse a s\u00ed misma.<\/em><\/p>\n<p><em>La fraternidad ciertamente \u00abexpresa tambi\u00e9n la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad\u00bb. Su expresi\u00f3n es la pluralidad religiosa.<\/em><\/p>\n<p><em>En este contexto, la actitud correcta no es la uniformidad forzada ni el sincretismo conciliatorio: lo que estamos llamados a hacer, como creyentes, es comprometernos con la misma dignidad de todos, en nombre del Misericordioso que nos cre\u00f3 y en cuyo nombre se debe buscar la recomposici\u00f3n de los contrastes y la fraternidad en la diversidad. Aqu\u00ed me gustar\u00eda reafirmar la convicci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica: \u00abNo podemos invocar a Dios, Padre de todos, si nos negamos a conducirnos fraternalmente con algunos hombres, creados a imagen de Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, se nos presentan varias cuestiones: \u00bfC\u00f3mo protegernos mutuamente en la \u00fanica familia humana? \u00bfC\u00f3mo alimentar una fraternidad no te\u00f3rica que se traduzca en aut\u00e9ntica fraternidad? \u00bfC\u00f3mo hacer para que prevalezca la inclusi\u00f3n del otro sobre la exclusi\u00f3n en nombre de la propia pertenencia de cada uno? \u00bfC\u00f3mo pueden las religiones, en definitiva, ser canales de fraternidad en lugar de barreras de separaci\u00f3n?<\/em><\/p>\n<p><em>La familia humana y la valent\u00eda de la alteridad<\/em><\/p>\n<p><em>Si creemos en la existencia de la familia humana, se deduce que esta, en s\u00ed misma, debe ser protegida. Como en todas las familias, esto ocurre principalmente a trav\u00e9s de un di\u00e1logo cotidiano y efectivo. Presupone la propia identidad, de la que no se debe abdicar para complacer al otro. Pero, al mismo tiempo, pide la valent\u00eda de la alteridad, que implica el pleno reconocimiento del otro y de su libertad, y el consiguiente compromiso de empe\u00f1arme para que sus derechos fundamentales sean siempre respetados por todos y en todas partes. Porque sin libertad ya no somos hijos de la familia humana, sino esclavos. De entre las libertades me gustar\u00eda destacar la religiosa. Esta no se limita solo a la libertad de culto, sino que ve en el otro a un verdadero hermano, un hijo de mi propia humanidad que Dios deja libre y que, por tanto, ninguna instituci\u00f3n humana puede forzar, ni siquiera en su nombre.<\/em><\/p>\n<p><em>Di\u00e1logo y oraci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p><em>La valent\u00eda de la alteridad es el alma del di\u00e1logo, que se basa en la sinceridad de las intenciones. El di\u00e1logo est\u00e1 de hecho amenazado por la simulaci\u00f3n, que aumenta la distancia y la sospecha: no se puede proclamar la fraternidad y despu\u00e9s actuar en la direcci\u00f3n opuesta. Seg\u00fan un escritor moderno, \u00abquien se miente a s\u00ed mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto en el que ya no puede distinguir la verdad, ni dentro de s\u00ed mismo ni a su alrededor, y as\u00ed comienza a no tener ya estima ni de s\u00ed mismo ni de los dem\u00e1s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Para todo esto la oraci\u00f3n es indispensable: mientras encarna la valent\u00eda de la alteridad con respecto a Dios, en la sinceridad de la intenci\u00f3n, purifica el coraz\u00f3n del replegarse en s\u00ed mismo. La oraci\u00f3n hecha con el coraz\u00f3n es regeneradora de fraternidad. Por eso, \u00aben lo referente al futuro del di\u00e1logo interreligioso, la primera cosa que debemos hacer es rezar. Y rezar los unos por los otros: \u00a1somos hermanos! Sin el Se\u00f1or, nada es posible; con \u00e9l, \u00a1todo se vuelve posible! Que nuestra oraci\u00f3n \u2014cada uno seg\u00fan la propia tradici\u00f3n\u2014 pueda adherirse plenamente a la voluntad de Dios, quien desea que todos los hombres se reconozcan hermanos y vivan como tal, formando la gran familia humana en la armon\u00eda de la diversidad\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay alternativa: o construimos el futuro juntos o no habr\u00e1 futuro. Las religiones, de modo especial, no pueden renunciar a la tarea urgente de construir puentes entre los pueblos y las culturas. Ha llegado el momento de que las religiones se empe\u00f1en m\u00e1s activamente, con valor y audacia, con sinceridad, en ayudar a la familia humana a madurar la capacidad de reconciliaci\u00f3n, la visi\u00f3n de esperanza y los itinerarios concretos de paz.<\/em><\/p>\n<p><em>La educaci\u00f3n y la justicia<\/em><\/p>\n<p><em>Volvemos entonces a la imagen inicial de la paloma de la paz. Tambi\u00e9n la paz para volar necesita alas que la sostengan. Las alas de la educaci\u00f3n y la justicia.<\/em><\/p>\n<p><em>Educar \u2014en lat\u00edn significa extraer, sacar\u2014 es descubrir los preciosos recursos del alma. Es confortador observar que en este pa\u00eds no solo se invierte en la extracci\u00f3n de los recursos de la tierra, sino tambi\u00e9n en los del coraz\u00f3n, en la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes. Es un compromiso que espero contin\u00fae y se extienda a otros lugares.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n la educaci\u00f3n acontece en la relaci\u00f3n, en la reciprocidad. Junto a la famosa m\u00e1xima antigua \u201ccon\u00f3cete a ti mismo\u201d, debemos colocar \u201cconoce a tu hermano\u201d: su historia, su cultura y su fe, porque no hay un verdadero conocimiento de s\u00ed mismo sin el otro. Como hombres, y m\u00e1s a\u00fan como hermanos, record\u00e9monos que nada de lo que es humano nos puede ser extra\u00f1o. Es importante para el futuro formar identidades abiertas, capaces de superar la tentaci\u00f3n de replegarse sobre s\u00ed mismos y volverse r\u00edgidos.<\/em><\/p>\n<p><em>Invertir en cultura ayuda a que disminuya el odio y aumente la civilizaci\u00f3n y la prosperidad. La educaci\u00f3n y la violencia son inversamente proporcionales. Las instituciones cat\u00f3licas \u2014muy apreciadas en este pa\u00eds y en la regi\u00f3n\u2014 promueven dicha educaci\u00f3n para la paz y el entendimiento mutuo para prevenir la violencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Los j\u00f3venes, rodeados con frecuencia por mensajes negativos y noticias falsas, deben aprender a no rendirse a las seducciones del materialismo, del odio y de los prejuicios; aprender a reaccionar ante la injusticia y tambi\u00e9n ante las experiencias dolorosas del pasado; aprender a defender los derechos de los dem\u00e1s con el mismo vigor con el que defienden sus derechos.<\/em><\/p>\n<p><em>Un d\u00eda ellos nos juzgar\u00e1n: bien, si les hemos dado bases s\u00f3lidas para crear nuevos encuentros de civilizaci\u00f3n; mal, si les hemos proporcionado solo espejismos y la desolada perspectiva de conflictos perjudiciales de incivilidad.<\/em><\/p>\n<p><em>La justicia es la segunda ala de la paz, que a menudo no se ve amenazada por episodios individuales, sino que es devorada lentamente por el c\u00e1ncer de la injusticia.<\/em><\/p>\n<p><em>Por lo tanto, uno no puede creer en Dios y no tratar de vivir la justicia con todos, de acuerdo con la regla de oro: \u00abTodo lo que quer\u00e1is que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas\u00bb (Mt 7,12).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1La paz y la justicia son inseparables! El profeta Isa\u00edas dice: \u00abLa obra de la justicia ser\u00e1 la paz\u00bb (32,17). La paz muere cuando se divorcia de la justicia, pero la justicia es falsa si no es universal. Una justicia dirigida solo a miembros de la propia familia, compatriotas, creyentes de la misma fe es una justicia que cojea, es una injusticia disfrazada.<\/em><\/p>\n<p><em>Las religiones tienen tambi\u00e9n la tarea de recordar que la codicia del beneficio vuelve el coraz\u00f3n inerte y que las leyes del mercado actual, que exigen todo y de forma inmediata, no favorecen el encuentro, el di\u00e1logo, la familia, las dimensiones esenciales de la vida que necesitan de tiempo y paciencia. Que las religiones sean la voz de los \u00faltimos, que no son estad\u00edsticas sino hermanos, y est\u00e9n del lado de los pobres; que vigilen como centinelas de fraternidad en la noche del conflicto, que sean referencia sol\u00edcita para que la humanidad no cierre los ojos ante las injusticias y nunca se resigne ante los innumerables dramas en el mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>El desierto que florece<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de haber hablado de la fraternidad como arca de paz, me gustar\u00eda inspirarme en una segunda imagen, la del desierto que nos rodea.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed, en pocos a\u00f1os, con visi\u00f3n de futuro y sabidur\u00eda, el desierto se ha transformado en un lugar pr\u00f3spero y hospitalario; el desierto ha pasado de ser un obst\u00e1culo intransitable e inaccesible a un lugar de encuentro entre culturas y religiones. Aqu\u00ed el desierto ha florecido, no solo por unos pocos d\u00edas al a\u00f1o, sino para muchos a\u00f1os venideros.<\/em><\/p>\n<p><em>Este pa\u00eds, en el que la arena y los rascacielos se dan la mano, sigue siendo una importante encrucijada entre el Occidente y el Oriente, entre el Norte y el Sur del planeta, un lugar de desarrollo, donde los espacios, en otro tiempo inh\u00f3spitos, ofrecen puestos de trabajo para personas de diversas naciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, el desarrollo tiene tambi\u00e9n sus adversarios. Y si el enemigo de la fraternidad era el individualismo, me gustar\u00eda se\u00f1alar a la indiferencia como un obst\u00e1culo para el desarrollo, que termina convirtiendo las realidades florecientes en tierras desiertas.<\/em><\/p>\n<p><em>De hecho, un desarrollo meramente utilitario no ofrece un progreso real y duradero. Solo un desarrollo integral e integrador favorece un futuro digno del hombre. La indiferencia impide ver a la comunidad humana m\u00e1s all\u00e1 de las ganancias y al hermano m\u00e1s all\u00e1 del trabajo que realiza. La indiferencia no mira hacia el futuro; no le interesa el futuro de la creaci\u00f3n, no le importa la dignidad del forastero y el futuro de los ni\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>En este contexto, me alegro de que, en el pasado mes de noviembre, haya tenido lugar aqu\u00ed en Abu Dhabi el primer Foro de la Alianza Interreligiosa para Comunidades m\u00e1s seguras, sobre el tema de la dignidad del ni\u00f1o en la era digital.<\/em><\/p>\n<p><em>Este evento ampar\u00f3 el mensaje publicado un a\u00f1o antes en Roma en el Congreso Internacional sobre el mismo tema, al que le di todo mi apoyo y aliento. Por lo tanto, agradezco a todos los l\u00edderes comprometidos en este \u00e1mbito y les aseguro mi apoyo, solidaridad y colaboraci\u00f3n, como tambi\u00e9n la de la Iglesia Cat\u00f3lica, en esta causa importante de la protecci\u00f3n de los menores en todos sus aspectos.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed, en el desierto, se ha abierto un camino de desarrollo fecundo que, a partir del trabajo, ofrece esperanzas a muchas personas de diferentes pueblos, culturas y credos. Entre ellos, tambi\u00e9n muchos cristianos, cuya presencia en la regi\u00f3n se remonta a siglos atr\u00e1s, han encontrado oportunidades y han contribuido de manera significativa al crecimiento y bienestar del pa\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em>Adem\u00e1s de las habilidades profesionales, os brindan la autenticidad de su fe. El respeto y la tolerancia que encuentran, as\u00ed como los lugares de culto necesarios donde rezan, les permiten esa maduraci\u00f3n espiritual que luego beneficia a toda la sociedad. Los animo a que contin\u00faen en este camino, para que aquellos que viven o est\u00e1n de paso preserven no solo la imagen de las grandes obras construidas en el desierto, sino tambi\u00e9n de una naci\u00f3n que incluye y abarca a todos.<\/em><\/p>\n<p><em>En este mismo esp\u00edritu deseo que, no solo aqu\u00ed, sino en toda la amada y neur\u00e1lgica regi\u00f3n de Oriente Medio, haya oportunidades concretas de encuentro: una sociedad donde personas de diferentes religiones tengan el mismo derecho de ciudadan\u00eda y donde solo se le quite ese derecho a la violencia, en todas sus formas.<\/em><\/p>\n<p><em>Una convivencia fraterna basada en la educaci\u00f3n y la justicia; un desarrollo humano, construido sobre la inclusi\u00f3n acogedora y sobre los derechos de todos: estas son semillas de paz, que las religiones est\u00e1n llamadas a hacer brotar.<\/em><\/p>\n<p><em>A ellos les corresponde, quiz\u00e1s como nunca antes, en esta delicada situaci\u00f3n hist\u00f3rica, una tarea que ya no puede posponerse: contribuir activamente a la desmilitarizaci\u00f3n del coraz\u00f3n del hombre. La carrera armament\u00edstica, la extensi\u00f3n de sus zonas de influencia, las pol\u00edticas agresivas en detrimento de lo dem\u00e1s nunca traer\u00e1n estabilidad. La guerra no sabe crear nada m\u00e1s que miseria, las armas nada m\u00e1s que muerte.<\/em><\/p>\n<p><em>La fraternidad humana nos exige, como representantes de las religiones, el deber de desterrar todos los matices de aprobaci\u00f3n de la palabra guerra. Devolv\u00e1mosla a su miserable crudeza. Ante nuestros ojos est\u00e1n sus nefastas consecuencias. Estoy pensando de modo particular en Yemen, Siria, Irak y Libia. Juntos, hermanos de la \u00fanica familia humana querida por Dios, compromet\u00e1monos contra la l\u00f3gica del poder armado, contra la mercantilizaci\u00f3n de las relaciones, los armamentos de las fronteras, el levantamiento de muros, el amordazamiento de los pobres; a todo esto nos oponemos con el dulce poder de la oraci\u00f3n y con el empe\u00f1o diario del di\u00e1logo.<\/em><\/p>\n<p><em>Que nuestro estar juntos hoy sea un mensaje de confianza, un est\u00edmulo para todos los hombres de buena voluntad, para que no se rindan a los diluvios de la violencia y la desertificaci\u00f3n del altruismo. Dios est\u00e1 con el hombre que busca la paz. Y desde el cielo bendice cada paso que, en este camino, se realiza en la tierra.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<p><center><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/V2hP-rglGh4?controls=0&amp;start=2450\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/center><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abu Dhabi | Reconocer los mismos derechos a todo ser humano es glorificar el nombre de Dios en la tierra, la afirmaci\u00f3n le pertenece al Santo Padre y fue dicha en esta jornada en el Encuentro Interreligioso. \u00a0Luego de escuchar las palabras del Pr\u00edncipe Heredero, Mohammed bin Zayed Al Nahyan y al Dr. Ahmad al-Tayyib [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3971,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82,99],"tags":[198,28,58],"class_list":["post-3970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","category-videos","tag-papa-en-emiratos-arabes-unidos","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3970\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}