{"id":4097,"date":"2019-02-13T18:50:50","date_gmt":"2019-02-13T21:50:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4097"},"modified":"2019-02-13T18:50:50","modified_gmt":"2019-02-13T21:50:50","slug":"papa-francisco-no-hay-espacio-para-el-individualismo-en-el-dialogo-con-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-no-hay-espacio-para-el-individualismo-en-el-dialogo-con-dios\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | No hay espacio para el individualismo en el di\u00e1logo con Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_santo-padre-en-audiencia-gral-13-2-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4098\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_santo-padre-en-audiencia-gral-13-2-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>No hay espacio para el individualismo en el di\u00e1logo con Dios<\/strong>, la afirmaci\u00f3n es parte de la Catequesis brindada por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en la ma\u00f1ana de hoy en la Audiencia General, brindada el <strong>Sal\u00f3n Pablo VI<\/strong>, en el <strong>Vaticano<\/strong>. <strong>Su Santidad<\/strong> contin\u00fao con su ense\u00f1anza sobre el <strong>\u201cPadre Nuestro\u201d<\/strong>, enfoc\u00f3 adem\u00e1s su meditaci\u00f3n en el Padre de todos nosotros (Evangelio seg\u00fan Lucas, 10, 21-22)<\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cJes\u00fas no quiere la hipocres\u00eda. La verdadera oraci\u00f3n es la que tiene lugar en el secreto de la conciencia, del coraz\u00f3n: inescrutable, visible solo para Dios. Yo y Dios\u201d. <\/em><\/strong>Aport\u00e1ndonos una explicaci\u00f3n especialmente c\u00e1lida a la hora de describir que sucede cuando rezamos, <strong><em>\u201cen la ra\u00edz del di\u00e1logo con Dios hay un di\u00e1logo silencioso, como el cruce de miradas entre dos personas que se aman: el hombre y Dios se encuentran con los ojos, y esto es la oraci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando con su ense\u00f1anza sobre el \u201cPadre Nuestro\u201d, Su Santidad Francisco nos pregunta, cu\u00e1l es la palabra que le falta a la oraci\u00f3n diaria que hacemos, as\u00ed abordaba la inc\u00f3gnita y tambi\u00e9n la respond\u00eda, <strong><em>\u201cfalta la palabra \u00abYo\u00bb. Nunca dice \u00abyo\u00bb. Jes\u00fas nos ense\u00f1a a orar, teniendo el \u00abT\u00fa\u00bb en nuestros labios, porque la oraci\u00f3n cristiana es el di\u00e1logo: \u00abque tu nombre sea santificado, que venga tu reino, que se haga tu voluntad\u00bb. No mi nombre, mi reino, mi voluntad. No yo, no est\u00e1 bien\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando se\u00f1ala sobre la oraci\u00f3n, <strong><em>\u201cluego va a \u00abnosotros\u00bb. Toda la segunda parte del \u00abPadre Nuestro\u00bb se declina a la primera persona plural: \u00abDanos nuestro pan de cada d\u00eda, perd\u00f3nanos nuestras deudas, no nos abandones a la tentaci\u00f3n, l\u00edbranos del mal\u00bb. Incluso las preguntas humanas m\u00e1s b\u00e1sicas, como tener comida para apagar el hambre, son todas en plural\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos agregaba una nueva consulta, el por qu\u00e9 no est\u00e1 la palabra \u201cYo\u201d, as\u00ed lo aclaraba, <strong><em>\u201cporque no hay espacio para el individualismo en el di\u00e1logo con Dios\u201d<\/em><\/strong>. Record\u00e1ndonos tambi\u00e9n que uno en nuestra oraci\u00f3n traemos, <strong><em>\u201c(\u2026) todas las dificultades de las personas que viven junto a \u00e9l: cuando baja por la noche, le cuenta a Dios sobre los dolores que ha encontrado ese d\u00eda; pone delante de \u00e9l muchas caras, amigos e incluso hostiles<\/em><\/strong>; <strong><em>\u00c9l no los aleja como distracciones peligrosas.\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Una actitud que debemos siempre ejercitar, la de evitar el individualismo, pero c\u00f3mo evitarlo, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos indica en este caso, <strong><em>\u201c(\u2026) es bueno rogar al Se\u00f1or que nos toque con su Esp\u00edritu y suavice nuestro coraz\u00f3n: \u00abToca mi coraz\u00f3n, Se\u00f1or\u00bb. Es una hermosa oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, suaviza mi coraz\u00f3n, para que pueda entender y encargarme de todos los problemas, todos los dolores de los dem\u00e1s\u00bb\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es importante saber entonces que, <strong><em>\u201cCristo no pas\u00f3 ileso por las miserias del mundo: cada vez que percib\u00eda una soledad, un dolor del cuerpo o el esp\u00edritu, sent\u00eda una fuerte compasi\u00f3n, como el vientre de una madre. Este \u00absentimiento de compasi\u00f3n\u00bb &#8211; no olvidemos esta palabra muy cristiana: sentir compasi\u00f3n &#8211; es uno de los verbos clave del Evangelio: es lo que impulsa al buen samaritano a acercarse al hombre herido en la carretera, a diferencia de otros que tienen la coraz\u00f3n duro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos recordaba, <strong><em>\u201chay hombres que aparentemente no buscan a Dios, pero Jes\u00fas nos hace orar por ellos tambi\u00e9n, porque Dios busca a estas personas por encima de todo. Jes\u00fas no vino por los sanos, sino por los enfermos, por los pecadores (cf. Lc 5, 31);<\/em><\/strong><strong><em> es decir, para todos, porque los que piensan que est\u00e1n sanos, en realidad no lo est\u00e1n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Catequesis del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>Continuamos nuestro viaje para aprender m\u00e1s y m\u00e1s c\u00f3mo orar como Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3. Debemos orar como \u00c9l nos ense\u00f1\u00f3 a hacerlo.<\/p>\n<p>\u00c9l dijo: cuando ores, entra en el silencio de tu habitaci\u00f3n, ret\u00edrate del mundo y vu\u00e9lvete a Dios llam\u00e1ndolo \u00ab\u00a1Padre!\u00bb. Jes\u00fas quiere que sus disc\u00edpulos no sean como los hip\u00f3critas que oran de pie en las calles para que los admiren las personas (cf. Mt 6, 5). Jes\u00fas no quiere la hipocres\u00eda. La verdadera oraci\u00f3n es la que tiene lugar en el secreto de la conciencia, del coraz\u00f3n: inescrutable, visible solo para Dios. Yo y Dios. Evita la falsedad: para Dios es imposible fingir. Es imposible, ante Dios no hay truco que tenga poder, Dios nos conoce as\u00ed, desnudos en la conciencia, y fingir que no podemos. En la ra\u00edz del di\u00e1logo con Dios hay un di\u00e1logo silencioso, como el cruce de miradas entre dos personas que se aman: el hombre y Dios se encuentran con los ojos, y esto es la oraci\u00f3n. Mirar a Dios y dejarse mirar por Dios: esto es orar. \u00abPero, padre, no digo palabras &#8230;\u00bb. Mira a Dios y d\u00e9jate vigilar por \u00c9l: \u00a1es una oraci\u00f3n, una hermosa oraci\u00f3n!<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque la oraci\u00f3n del disc\u00edpulo es confidencial, nunca expira en el intimismo. En el secreto de la conciencia, el cristiano no deja el mundo fuera de la puerta de su habitaci\u00f3n, sino que lleva en su coraz\u00f3n personas y situaciones, problemas, tantas cosas, todas ellas llevan en oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay una ausencia impresionante en el texto del \u00bb Padre Nuestro\u00bb. Si le pregunto, \u00bfcu\u00e1l es la asombrosa ausencia en el texto del \u00abPadre Nuestro \u00ab? No ser\u00e1 f\u00e1cil responder. Falta una palabra. Piensa en todo: \u00bfqu\u00e9 falta en el \u00abPadre nuestro\u00bb? Piensa, \u00bfqu\u00e9 falta? Una palabra. Una palabra que en nuestro tiempo, pero quiz\u00e1s siempre, todos tienen una alta estima. \u00bfCu\u00e1l es la palabra que falta en el \u00abPadre Nuestro\u00bb que oramos todos los d\u00edas? Para ahorrar tiempo lo dir\u00e9: falta la palabra \u00abYo\u00bb. Nunca dice \u00abyo\u00bb. Jes\u00fas nos ense\u00f1a a orar, teniendo el \u00abT\u00fa\u00bb en nuestros labios, porque la oraci\u00f3n cristiana es el di\u00e1logo: \u00abque tu nombre sea santificado, que venga tu reino, que se haga tu voluntad\u00bb. No mi nombre, mi reino, mi voluntad. No yo, no est\u00e1 bien. Y luego va a \u00abnosotros\u00bb. Toda la segunda parte del \u00abPadre Nuestro\u00bb se declina a la primera persona plural: \u00abDanos nuestro pan de cada d\u00eda, perd\u00f3nanos nuestras deudas, no nos abandones a la tentaci\u00f3n, l\u00edbranos del mal\u00bb. Incluso las preguntas humanas m\u00e1s b\u00e1sicas, como tener comida para apagar el hambre, son todas en plural. En la oraci\u00f3n cristiana, nadie pide pan para s\u00ed mismo: dame el pan de hoy, no, danos, suplica por todos, por todos los pobres del mundo. No debemos olvidar esto, falta la palabra \u00abyo\u00bb. Por favor con usted y con nosotros. Es una buena ense\u00f1anza de Jes\u00fas, no la olvides.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Porque no hay espacio para el individualismo en el di\u00e1logo con Dios. No hay ostentaci\u00f3n de los problemas como si fu\u00e9ramos los \u00fanicos en el mundo que sufrieran. No hay una oraci\u00f3n elevada a Dios que no sea la oraci\u00f3n de una comunidad de hermanos y hermanas, nosotros: estamos en comunidad, somos hermanos y hermanas, somos un pueblo que ora \u00abnosotros\u00bb. Una vez que el capell\u00e1n de la prisi\u00f3n me hizo una pregunta: \u00abD\u00edgame, padre, \u00bfcu\u00e1l es la palabra contraria a &#8216;yo&#8217;?\u00bb. Y yo, ingenuo, dije: \u00abT\u00fa\u00bb. \u00abEste es el comienzo de la guerra. La palabra opuesta a &#8216;yo&#8217; es &#8216;nosotros&#8217;, donde hay paz, todos juntos\u00bb. Es una hermosa ense\u00f1anza que recib\u00ed de ese sacerdote.<\/p>\n<p>En la oraci\u00f3n, un cristiano trae todas las dificultades de las personas que viven junto a \u00e9l: cuando baja por la noche, le cuenta a Dios sobre los dolores que ha encontrado ese d\u00eda; pone delante de \u00e9l muchas caras, amigos e incluso hostiles; \u00c9l no los aleja como distracciones peligrosas. Si uno no se da cuenta de que hay tantas personas a su alrededor que est\u00e1n sufriendo, si no se compadece de las l\u00e1grimas de los pobres, si es adicto a todo, eso significa que su coraz\u00f3n (&#8230;) \u00bfc\u00f3mo es? \u00bfMarchitado? No, peor: est\u00e1 hecha de piedra. En este caso, es bueno rogar al Se\u00f1or que nos toque con su Esp\u00edritu y suavice nuestro coraz\u00f3n: \u00abToca mi coraz\u00f3n, Se\u00f1or\u00bb. Es una hermosa oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, suaviza mi coraz\u00f3n, para que pueda entender y encargarme de todos los problemas, todos los dolores de los dem\u00e1s\u00bb. Cristo no pas\u00f3 ileso por las miserias del mundo: cada vez que percib\u00eda una soledad, un dolor del cuerpo o el esp\u00edritu, sent\u00eda una fuerte compasi\u00f3n, como el vientre de una madre. Este \u00absentimiento de compasi\u00f3n\u00bb &#8211; no olvidemos esta palabra muy cristiana: sentir compasi\u00f3n &#8211; es uno de los verbos clave del Evangelio: es lo que impulsa al buen samaritano a acercarse al hombre herido en la carretera, a diferencia de otros que tienen la coraz\u00f3n duro.<\/p>\n<p>Podemos preguntarnos: cuando oro, me abro al llanto de muchas personas cercanas y lejanas. \u00bfO pienso en la oraci\u00f3n como un tipo de anestesia, para estar m\u00e1s tranquilo? Pongo la pregunta all\u00ed, todos responden. En este caso yo ser\u00eda v\u00edctima de un terrible malentendido. Por supuesto, la m\u00eda ya no ser\u00eda una oraci\u00f3n cristiana. Porque ese \u00abnosotros\u00bb que Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 nos impide estar solo y me hace sentir responsable por mis hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Hay hombres que aparentemente no buscan a Dios, pero Jes\u00fas nos hace orar por ellos tambi\u00e9n, porque Dios busca a estas personas por encima de todo. Jes\u00fas no vino por los sanos, sino por los enfermos, por los pecadores (cf. Lc 5, 31); es decir, para todos, porque los que piensan que est\u00e1n sanos, en realidad no lo est\u00e1n. Si trabajamos por la justicia, no nos sintamos mejor que los dem\u00e1s: el Padre hace que su sol salga por encima de los buenos y por encima de los malvados (cf. Mt 5:45). \u00a1Ama a todo el Padre! Aprendemos de Dios que \u00e9l siempre es bueno con todos, a diferencia de nosotros, que solo puede ser bueno con alguien, con alguien que me gusta.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, santos y pecadores, todos somos hermanos amados por el mismo Padre. Y, en la tarde de la vida, seremos juzgados por el amor, por c\u00f3mo hemos amado. No solo el amor sentimental, sino tambi\u00e9n compasivo y concreto, de acuerdo con la regla del Evangelio, \u00a1no lo olvide! -: \u00abTodo lo que le has hecho a uno de estos mis hermanos menores, me lo has hecho a m\u00ed\u00bb (Mt 25.40). As\u00ed dice el Se\u00f1or. Gracias.<\/p>\n<p>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | No hay espacio para el individualismo en el di\u00e1logo con Dios, la afirmaci\u00f3n es parte de la Catequesis brindada por el Santo Padre Francisco en la ma\u00f1ana de hoy en la Audiencia General, brindada el Sal\u00f3n Pablo VI, en el Vaticano. 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