{"id":4108,"date":"2019-02-16T08:49:58","date_gmt":"2019-02-16T11:49:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4108"},"modified":"2019-02-16T08:49:58","modified_gmt":"2019-02-16T11:49:58","slug":"papa-francisco-el-miedo-es-el-origen-de-la-esclavitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-miedo-es-el-origen-de-la-esclavitud\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El miedo es el origen de la esclavitud"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-en-roma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4109\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-en-roma-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>El miedo es el origen de la esclavitud<\/strong>, la afirmaci\u00f3n fue expresada por el <strong>Santo Padre<\/strong> en su Homil\u00eda brindada en la tarde de ayer en <strong>Roma, <\/strong>al celebrar la<strong> Santa Misa <\/strong>de apertura del Encuentro <strong>\u201cLibres sin miedo\u201d<\/strong> en la <strong>Iglesia de la Fraterna Domus<\/strong>. Es de resaltar que en la <strong>Casa Fruta del Sacrofano<\/strong>, donde se desarrolla este fin de semana la reuni\u00f3n <strong>\u201cSin miedo\u201d<\/strong>, promocionada por la <strong>Fundaci\u00f3n Migrantes, C\u00e1ritas <\/strong>y el <strong>Centro Astalli<\/strong>.<\/p>\n<p>En su Catequesis el <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cLa riqueza de las lecturas elegidas para esta celebraci\u00f3n eucar\u00edstica se puede resumir en una frase: \u2039\u2039No tengas miedo\u203a\u203a\u201d.<\/em><\/strong> Hac\u00eda referencia al pasaje del Libro del \u00c9xodo, donde se narra la experiencia de los israelitas en el Mar Rojo, al respecto nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cMois\u00e9s invita al pueblo a no tener miedo, porque el Se\u00f1or est\u00e1 con ellos: \u00abS\u00e9 fuerte y ver\u00e1s la salvaci\u00f3n del Se\u00f1or, quien actuar\u00e1 por ti hoy\u00bb (Ex 14,13). El largo viaje por el desierto, necesario para alcanzar la Tierra Prometida, comienza con esta primera gran prueba. Israel est\u00e1 llamado a mirar m\u00e1s all\u00e1 de las adversidades del momento, a vencer el miedo y confiar plenamente en la acci\u00f3n salvadora y misteriosa del Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Agregando, en el <strong><em>\u201cEvangelio de Mateo (14: 22-33), los disc\u00edpulos siguen preocupados y gritan de miedo al ver al Maestro que camina sobre el agua, pensando que es un fantasma. En el barco agitado por el fuerte viento, no pueden reconocer a Jes\u00fas; pero \u00c9l les tranquiliza: \u00ab\u00a1Toma valor, soy yo, no temas!\u00bb (v. 27)\u201d.<\/em><\/strong> El Santo Padre nos cuenta que, <strong><em>\u201ca trav\u00e9s de estos episodios b\u00edblicos, el Se\u00f1or nos habla hoy y nos pide que lo liberemos de nuestros miedos. \u00abLibre de miedo\u00bb es precisamente el tema elegido para esta reuni\u00f3n tuya. \u2039\u2039Libre del miedo\u203a\u203a\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para inmediatamente revelar, <strong><em>\u201cel miedo es el origen de la esclavitud: los israelitas prefer\u00edan convertirse en esclavos por miedo. Tambi\u00e9n es el origen de toda dictadura, porque la violencia de los dictadores crece en el temor de la gente\u201d.<\/em><\/strong> Profundizando, <strong>Francisco<\/strong> nos ense\u00f1a mucho m\u00e1s, <strong><em>\u201cante la maldad y la fealdad de nuestro tiempo, nosotros tambi\u00e9n, como el pueblo de Israel, tenemos la tentaci\u00f3n de abandonar nuestro sue\u00f1o de libertad. Sentimos miedo leg\u00edtimo ante situaciones que nos parecen sin salida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pese a todo esto, cu\u00e1l ser\u00eda nuestra correcta actitud, <strong><em>\u201cestamos llamados a superar el miedo para abrirnos al encuentro. Y para hacer esto, las justificaciones racionales y los c\u00e1lculos estad\u00edsticos no son suficientes. Mois\u00e9s le dice a la gente frente al Mar Rojo, con un enemigo feroz que lo est\u00e1 siguiendo: \u00abNo tengas miedo\u00bb, porque el Se\u00f1or no abandona a su gente, sino que act\u00faa misteriosamente en la historia para realizar su plan de salvaci\u00f3n. Mois\u00e9s habla tan simplemente porque conf\u00eda en Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Dice el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cel encuentro con el otro, entonces, es tambi\u00e9n un encuentro con Cristo\u201d.<\/em><\/strong> Agregando en su homil\u00eda, <strong><em>\u201cel aliento del Maestro a sus disc\u00edpulos tambi\u00e9n se puede entender en este sentido: \u00abValor, soy yo, no tengas miedo\u00bb (Mt 14,27)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong> tambi\u00e9n nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201cnosotros tambi\u00e9n, como Pedro, podr\u00edamos sentirnos tentados a hacerlo. Poner a prueba a Jes\u00fas, y pedirle una se\u00f1al. Y tal vez, despu\u00e9s de algunos pasos vacilantes hacia \u00e9l, volver a ser v\u00edctimas de nuestros miedos. \u00a1Pero<\/em><\/strong><strong><em> el Se\u00f1or no nos abandona! Aunque somos hombres y mujeres de \u00abpoca fe\u00bb, Cristo contin\u00faa extendiendo su mano para salvarnos y permitirnos encontrarnos con \u00e9l, un encuentro que nos salva y nos devuelve la alegr\u00eda de ser sus disc\u00edpulos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes, la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Homil\u00eda brindada por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>La riqueza de las lecturas elegidas para esta celebraci\u00f3n eucar\u00edstica se puede resumir en una frase: \u00abNo tengas miedo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>El pasaje del Libro del \u00c9xodo nos present\u00f3 a los israelitas en el Mar Rojo, aterrorizados por el hecho de que el ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n los persigui\u00f3 y est\u00e1 a punto de alcanzarlos. Muchos piensan: era mejor quedarse en Egipto y vivir como esclavos que morir en el desierto. Pero Mois\u00e9s invita al pueblo a no tener miedo, porque el Se\u00f1or est\u00e1 con ellos: \u00abS\u00e9 fuerte y ver\u00e1s la salvaci\u00f3n del Se\u00f1or, quien actuar\u00e1 por ti hoy\u00bb (Ex 14,13). El largo viaje por el desierto, necesario para alcanzar la Tierra Prometida, comienza con esta primera gran prueba. Israel est\u00e1 llamado a mirar m\u00e1s all\u00e1 de las adversidades del momento, a vencer el miedo y confiar plenamente en la acci\u00f3n salvadora y misteriosa del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>En la p\u00e1gina del Evangelio de Mateo (14: 22-33), los disc\u00edpulos siguen preocupados y gritan de miedo al ver al Maestro que camina sobre el agua, pensando que es un fantasma. En el barco agitado por el fuerte viento, no pueden reconocer a Jes\u00fas; pero \u00c9l les tranquiliza: \u00ab\u00a1Toma valor, soy yo, no temas!\u00bb (v. 27). Pedro, con una mezcla de desconfianza y entusiasmo, le pide a Jes\u00fas una prueba: \u00abM\u00e1ndame que vaya hacia ti en el agua\u00bb (v. 28). Jes\u00fas lo llama. Pedro da unos pasos, pero luego la violencia del viento lo vuelve a asustar y comienza a hundirse. Mientras lo agarra para salvarlo, el Maestro le reprocha: \u00abHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 ha dudado?\u00bb (V. 31).<\/em><\/p>\n<p><em>A trav\u00e9s de estos episodios b\u00edblicos, el Se\u00f1or nos habla hoy y nos pide que lo liberemos de nuestros miedos. \u00abLibre de miedo\u00bb es precisamente el tema elegido para esta reuni\u00f3n tuya. \u00abLibre del miedo\u00bb. El miedo es el origen de la esclavitud: los israelitas prefer\u00edan convertirse en esclavos por miedo. Tambi\u00e9n es el origen de toda dictadura, porque la violencia de los dictadores crece en el temor de la gente.<\/em><\/p>\n<p><em>Ante la maldad y la fealdad de nuestro tiempo, nosotros tambi\u00e9n, como el pueblo de Israel, tenemos la tentaci\u00f3n de abandonar nuestro sue\u00f1o de libertad. Sentimos miedo leg\u00edtimo ante situaciones que nos parecen sin salida. Y las palabras humanas de un l\u00edder o profeta no son suficientes para tranquilizarnos, cuando dejamos de sentir la presencia de Dios y no podemos abandonarnos a su providencia. Por lo tanto, nos cerramos en nosotros mismos, en nuestra fr\u00e1gil seguridad humana, en el c\u00edrculo de seres queridos, en nuestra rutina tranquilizadora. Y al final renunciamos al viaje a la Tierra prometida para volver a la esclavitud de Egipto.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta retirada hacia nosotros mismos, un signo de derrota, aumenta nuestro temor a los \u00abotros\u00bb, a los extra\u00f1os, a los marginados, a los extra\u00f1os, que tambi\u00e9n son privilegiados del Se\u00f1or, como leemos en Mateo 25. Y esto es particularmente evidente hoy en d\u00eda, frente a la llegada de migrantes y refugiados que llaman a nuestra puerta en busca de protecci\u00f3n, seguridad y un futuro mejor. Es cierto que el miedo es leg\u00edtimo, en parte porque no hay preparaci\u00f3n para esta reuni\u00f3n. Dije esto el a\u00f1o pasado, con motivo del D\u00eda Mundial de los Migrantes y Refugiados: \u00abNo es f\u00e1cil entrar en la cultura de los dem\u00e1s, ponerse en la piel de personas tan diferentes a nosotros, entender sus pensamientos y experiencias. Y as\u00ed, a menudo, abandonamos la reuni\u00f3n con el otro y levantamos barreras para defendernos \u00bb. Renunciar a una reuni\u00f3n no es humano.<\/em><\/p>\n<p><em>En cambio, estamos llamados a superar el miedo para abrirnos al encuentro. Y para hacer esto, las justificaciones racionales y los c\u00e1lculos estad\u00edsticos no son suficientes. Mois\u00e9s le dice a la gente frente al Mar Rojo, con un enemigo feroz que lo est\u00e1 siguiendo: \u00abNo tengas miedo\u00bb, porque el Se\u00f1or no abandona a su gente, sino que act\u00faa misteriosamente en la historia para realizar su plan de salvaci\u00f3n. Mois\u00e9s habla tan simplemente porque conf\u00eda en Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>El encuentro con el otro, entonces, es tambi\u00e9n un encuentro con Cristo. \u00c9l mismo nos lo dijo. Es \u00c9l quien llama a nuestra puerta hambriento, sediento, extra\u00f1o, desnudo, enfermo y preso, pidiendo ser recibido y asistido. Y si todav\u00eda tenemos algunas dudas, esta es su clara palabra: \u00abDe cierto os digo, todo lo que hab\u00e9is hecho a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, me lo hab\u00e9is hecho a m\u00ed\u00bb (Mt 25:40).<\/em><\/p>\n<p><em>El aliento del Maestro a sus disc\u00edpulos tambi\u00e9n se puede entender en este sentido: \u00abValor, soy yo, no tengas miedo\u00bb (Mt 14,27). Realmente es \u00c9l, incluso si nuestros ojos son dif\u00edciles de reconocerlo: con la ropa rota, con los pies sucios, con el rostro deformado, con el cuerpo herido, sin poder hablar nuestro idioma (&#8230;) Nosotros tambi\u00e9n, como Pedro, podr\u00edamos sentirnos tentados a hacerlo. Poner a prueba a Jes\u00fas, y pedirle una se\u00f1al. Y tal vez, despu\u00e9s de algunos pasos vacilantes hacia \u00e9l, volver a ser v\u00edctimas de nuestros miedos. \u00a1Pero el Se\u00f1or no nos abandona! Aunque somos hombres y mujeres de \u00abpoca fe\u00bb, Cristo contin\u00faa extendiendo su mano para salvarnos y permitirnos encontrarnos con \u00e9l, un encuentro que nos salva y nos devuelve la alegr\u00eda de ser sus disc\u00edpulos.<\/em><\/p>\n<p><em>Si esta es una clave v\u00e1lida para leer nuestra historia hoy, entonces deber\u00edamos comenzar a agradecer a aquellos que nos brindan la oportunidad de esta reuni\u00f3n, es decir, a los \u00abotros\u00bb que llaman a nuestras puertas, ofreci\u00e9ndonos la oportunidad de superar nuestros miedos para enfrentarnos. Da la bienvenida y ayuda a Jes\u00fas en persona.<\/em><\/p>\n<p><em>Y aquellos que han tenido la fuerza de liberarse del miedo, los que han experimentado la alegr\u00eda de esta reuni\u00f3n est\u00e1n llamados hoy a anunciarlo en los techos, abiertamente, para ayudar a otros a hacer lo mismo, predisponi\u00e9ndose al encuentro con Cristo y su salvaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Hermanos y hermanas, es una gracia que trae consigo una misi\u00f3n, el fruto de la completa entrega al Se\u00f1or, que es para nosotros la \u00fanica certeza verdadera. Por esta raz\u00f3n, como individuos y como comunidades, estamos llamados a hacer nuestra la oraci\u00f3n de los redimidos: \u00abMi fortaleza y mi canto es el Se\u00f1or, \u00e9l ha sido mi salvaci\u00f3n\u00bb (Ex<\/em> 15,2).<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El miedo es el origen de la esclavitud, la afirmaci\u00f3n fue expresada por el Santo Padre en su Homil\u00eda brindada en la tarde de ayer en Roma, al celebrar la Santa Misa de apertura del Encuentro \u201cLibres sin miedo\u201d en la Iglesia de la Fraterna Domus. 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