{"id":4186,"date":"2019-02-20T17:28:18","date_gmt":"2019-02-20T20:28:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4186"},"modified":"2019-02-20T17:28:18","modified_gmt":"2019-02-20T20:28:18","slug":"papa-francisco-el-amor-de-dios-es-constante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-amor-de-dios-es-constante\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El amor de Dios es constante"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-audiencia-gral-sal\u00f3n-pablo-VI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4187\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-audiencia-gral-sal\u00f3n-pablo-VI-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>El amor de Dios es constante<\/strong>, la afirmaci\u00f3n fue expresada en la jornada de hoy en la Audiencia General, en el Sal\u00f3n Pablo VI, para ser m\u00e1s explicito en la segunda parte de esta, puesto que la primera se desarroll\u00f3 en la <strong>Bas\u00edlica Vaticana<\/strong>. En primera instancia se reun\u00eda con <a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-no-se-cansen-de-confiar-en-cristo-y-de-anunciar-su-bondad-y-misericordia-con-el-testimonio-de-sus-vidas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">peregrinos de la <strong>Arquidi\u00f3cesis de Benevento<\/strong><\/a> y luego se encontraba con peregrinos del mundo, all\u00ed el <strong>Santo Padre<\/strong> se refiri\u00f3 en su Catequesis sobre el <strong>\u201cPadre Nuestro\u201d<\/strong>, centrado en el pasaje b\u00edblico: <strong>Isa\u00edas, 49, 14-16<\/strong>.<\/p>\n<p>Dec\u00eda <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201cel primer paso de cada oraci\u00f3n cristiana es entrar en un misterio, el de la paternidad de Dios. No puedes orar como los loros\u201d.<\/em><\/strong> Afirm\u00e1ndonos, \u00a0<strong><em>\u201csi quiero rezarle a Dios mi Padre empiezo el misterio. Para entender hasta qu\u00e9 punto Dios es un padre, pensamos en las figuras de nuestros padres, pero siempre tenemos hasta cierto punto \u00abrefinarlos\u00bb, purificarlos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Al respecto, nos indicaba, <strong><em>\u201cninguno de nosotros ha tenido padres perfectos, nadie; Como nosotros, a nuestro turno, nunca seremos padres o pastores perfectos. Todos tenemos defectos, todos\u201d.<\/em><\/strong> Pero, c\u00f3mo es el amor de nuestro Dios, <strong><em>\u201cel amor de Dios es el del Padre \u2039\u2039que est\u00e1 en el cielo\u203a\u203a, de acuerdo con la expresi\u00f3n que nos invita a usar a Jes\u00fas: es el amor total que en esta vida solo saboreamos imperfectamente\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> declara entonces, <strong><em>\u201clos hombres y las mujeres son eternamente mendigos del amor, nosotros somos mendigos del amor, necesitamos amor, buscan un lugar para finalmente ser amados, pero no lo encuentran\u201d.<\/em><\/strong> Profundizando a\u00fan m\u00e1s, escuchamos del Pont\u00edfices, <strong><em>\u201cdeseando amar, nos enfrentamos con nuestros l\u00edmites, con la pobreza de nuestras fuerzas: incapaces de mantener una promesa que en los d\u00edas de gracia parec\u00eda f\u00e1cil de lograr\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos rese\u00f1a, <strong><em>\u201csomos mendigos que en el camino probablemente nunca encontrar\u00e1n por completo el tesoro que buscan desde el primer d\u00eda de su vida: el amor\u201d.<\/em><\/strong> Al mismo tiempo nos incentiva diciendo, <strong><em>\u201c(\u2026) si todos nuestros amores terrenales se desmoronan y no permanecen en nuestras manos nada m\u00e1s que polvo, siempre hay para todos nosotros, ardiente, el amor \u00fanico y fiel de Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En esa b\u00fasqueda, de encontrar al Se\u00f1or, qu\u00e9 es lo que se revela, <strong>Su Santidad afirma<\/strong>, <strong><em>\u201cen el hambre de amor que todos sentimos, no buscamos algo que no existe: es, en cambio, una invitaci\u00f3n a conocer a Dios que es padre\u201d.<\/em><\/strong> Casi en el final, el Santo Padre Francisco nos indica, <strong><em>\u201cla expresi\u00f3n \u00aben los cielos\u00bb no quiere expresar una distancia, sino una diversidad radical de amor, otra dimensi\u00f3n del amor, un amor incansable, un amor que siempre permanecer\u00e1, de hecho, que siempre est\u00e1 al alcance. Solo di \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en el cielo\u00bb, y ese amor viene\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>La audiencia de hoy se desarrolla en dos lugares. Primero conoc\u00ed a los fieles de Benevento, que estaban en San Pedro, y ahora contigo. Y esto se debe a la delicadeza de la Prefectura de la Casa Pontificia, que no quer\u00eda que te enfriaras: les agradecemos a los que lo han hecho. Gracias.<\/em><\/p>\n<p><em>Continuamos la catequesis sobre \u00abPadre nuestro\u00bb. El primer paso de cada oraci\u00f3n cristiana es entrar en un misterio, el de la paternidad de Dios. No puedes orar como los loros. O entras en el misterio, en la conciencia de que Dios es tu Padre, o no oras. Si quiero rezarle a Dios mi Padre empiezo el misterio. Para entender hasta qu\u00e9 punto Dios es un padre, pensamos en las figuras de nuestros padres, pero siempre tenemos hasta cierto punto \u00abrefinarlos\u00bb, purificarlos. El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica tambi\u00e9n lo dice as\u00ed: \u00abLa purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n concierne a las im\u00e1genes maternas y paternas, tal como est\u00e1n configuradas en nuestra historia personal y cultural, y que influyen en nuestra relaci\u00f3n con Dios\u00bb (No. 2779).<\/em><\/p>\n<p><em>Ninguno de nosotros ha tenido padres perfectos, nadie; Como nosotros, a nuestro turno, nunca seremos padres o pastores perfectos. Todos tenemos defectos, todos. Nuestras relaciones de amor siempre viven bajo el signo de nuestros l\u00edmites y tambi\u00e9n de nuestro ego\u00edsmo, por lo que a menudo est\u00e1n contaminados por deseos de posesi\u00f3n o manipulaci\u00f3n del otro. Por eso, a veces, las declaraciones de amor se convierten en sentimientos de ira y hostilidad. Pero mira, estos dos se amaron tanto la semana pasada, hoy se odian hasta la muerte: \u00a1vemos esto todos los d\u00edas! Por eso, porque todos tenemos ra\u00edces amorosas en el interior, que no son buenas y que a veces salen y hacen da\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, cuando hablamos de Dios como \u00abpadre\u00bb, mientras pensamos en la imagen de nuestros padres, especialmente si nos amaron, al mismo tiempo tenemos que ir m\u00e1s all\u00e1. Porque el amor de Dios es el del Padre \u00abque est\u00e1 en el cielo\u00bb, de acuerdo con la expresi\u00f3n que nos invita a usar a Jes\u00fas: es el amor total que en esta vida solo saboreamos imperfectamente. Los hombres y las mujeres son eternamente mendigos del amor, nosotros somos mendigos del amor, necesitamos amor, buscan un lugar para finalmente ser amados, pero no lo encuentran. Cu\u00e1ntas amistades y cu\u00e1ntos amores decepcionados hay en nuestro mundo; muchos!<\/em><\/p>\n<p><em>El dios griego del amor, en la mitolog\u00eda, es el m\u00e1s tr\u00e1gico de todos: no est\u00e1 claro si es un ser angelical o un demonio. La mitolog\u00eda dice que \u00e9l es el hijo de Poros y de Penia, que es astuto y pobre, destinado a traer algo de la fisonom\u00eda de estos padres. Desde aqu\u00ed podemos pensar en la naturaleza ambivalente del amor humano: capaz de florecer y de dominar la vida en una hora del d\u00eda, e inmediatamente despu\u00e9s de marchitarse y morir; el que lo atrapa, siempre lo escapa (cf. Plat\u00f3n, Simposio, 203). Hay una expresi\u00f3n del profeta Oseas que enmarca despiadadamente la debilidad cong\u00e9nita de nuestro amor: \u00abTu amor es como una nube de la ma\u00f1ana, como el roc\u00edo que se desvanece al amanecer\u00bb (6: 4). Esto es lo que nuestro amor suele ser: una promesa que lucha por cumplir, un intento que pronto se seca y se evapora, un poco como cuando sale el sol por la ma\u00f1ana y quita el roc\u00edo de la noche.<\/em><\/p>\n<p><em>Cu\u00e1ntas veces hemos amado los hombres de una manera tan d\u00e9bil e intermitente. Todos tenemos la experiencia: amamos, pero luego ese amor cay\u00f3 o se debilit\u00f3. Deseando amar, nos enfrentamos con nuestros l\u00edmites, con la pobreza de nuestras fuerzas: incapaces de mantener una promesa que en los d\u00edas de gracia parec\u00eda f\u00e1cil de lograr. Despu\u00e9s de todo, incluso el ap\u00f3stol Pedro tuvo miedo y tuvo que huir. El ap\u00f3stol Pedro no fue fiel al amor de Jes\u00fas, siempre existe esta debilidad que nos hace caer. Somos mendigos que en el camino probablemente nunca encontrar\u00e1n por completo el tesoro que buscan desde el primer d\u00eda de su vida: el amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, hay otro amor, el del Padre \u00abque est\u00e1 en el cielo\u00bb. Nadie debe dudar que \u00e9l es, el destinatario de este amor. \u00c9l nos ama, \u00ab\u00c9l me ama\u00bb, podemos decir. Si incluso nuestro padre y nuestra madre no nos han amado, una hip\u00f3tesis hist\u00f3rica, hay un Dios en el cielo que nos ama como nadie en la tierra ha hecho ni puede hacer. El amor de Dios es constante. El profeta Isa\u00edas dice: \u00ab\u00bfOlvidas a una mujer de su hijo para no ser movido por el hijo de su vientre? Incluso si se olvidaran, nunca te olvidar\u00e9. He aqu\u00ed, en las palmas de mis manos te he dibujado \u00ab(49: 15-16). Hoy el tatuaje est\u00e1 de moda: \u00abTe he dibujado en las palmas de mis manos\u00bb. Te hice un tatuaje tuyo en mis manos. Estoy en las manos de Dios, entonces, y no puedo quitarlo. El amor de Dios es como el amor de una madre, que nunca se puede olvidar. \u00bfQu\u00e9 pasa si una madre se olvida? \u00abNo lo olvidar\u00e9\u00bb, dice el Se\u00f1or. Este es el amor perfecto de Dios, por lo que somos amados por \u00c9l. Incluso si todos nuestros amores terrenales se desmoronan y no permanecen en nuestras manos nada m\u00e1s que polvo, siempre hay para todos nosotros, ardiente, el amor \u00fanico y fiel de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>En el hambre de amor que todos sentimos, no buscamos algo que no existe: es, en cambio, una invitaci\u00f3n a conocer a Dios que es padre. La conversi\u00f3n de San Agust\u00edn, por ejemplo, ha pasado por esta cresta: el joven y brillante retorico simplemente busc\u00f3 entre las criaturas algo que ninguna criatura podr\u00eda darle, hasta que un d\u00eda tuvo el coraje de mirar hacia arriba. Y ese d\u00eda conoci\u00f3 a Dios. Dios que ama.<\/em><\/p>\n<p><em>La expresi\u00f3n \u00aben los cielos\u00bb no quiere expresar una distancia, sino una diversidad radical de amor, otra dimensi\u00f3n del amor, un amor incansable, un amor que siempre permanecer\u00e1, de hecho, que siempre est\u00e1 al alcance. Solo di \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en el cielo\u00bb, y ese amor viene.<\/em><\/p>\n<p><em>Por lo tanto, no tengas miedo! Ninguno de nosotros est\u00e1 solo. Si hasta por desgracia tu padre terrenal te hubiera olvidado y estabas en resentimiento con \u00e9l, no se te niega la experiencia fundamental de la fe cristiana: saber que eres un hijo amado de Dios y que no hay nada en la vida que puede extinguir su apasionado amor por ti.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El amor de Dios es constante, la afirmaci\u00f3n fue expresada en la jornada de hoy en la Audiencia General, en el Sal\u00f3n Pablo VI, para ser m\u00e1s explicito en la segunda parte de esta, puesto que la primera se desarroll\u00f3 en la Bas\u00edlica Vaticana. 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