{"id":4249,"date":"2019-02-27T13:42:26","date_gmt":"2019-02-27T16:42:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4249"},"modified":"2019-02-27T13:42:26","modified_gmt":"2019-02-27T16:42:26","slug":"papa-francisco-la-abolicion-de-la-pena-de-muerte-a-nivel-mundial-representa-una-valiente-afirmacion-del-principio-de-la-dignidad-de-la-persona-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-abolicion-de-la-pena-de-muerte-a-nivel-mundial-representa-una-valiente-afirmacion-del-principio-de-la-dignidad-de-la-persona-humana\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La abolici\u00f3n de la pena de muerte a nivel mundial representa una valiente afirmaci\u00f3n del principio de la dignidad de la persona humana"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_v\u00eddeo-mensaje-santo-padre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4250\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_v\u00eddeo-mensaje-santo-padre-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | La abolici\u00f3n de la pena de muerte a nivel mundial representa una valiente afirmaci\u00f3n del principio de la dignidad de la persona humana, es parte del mensaje brindado por el Santo Padre a quienes participan en el <strong>VII Congreso Mundial contra la pena de muerte que se celebra en Bruselas<\/strong> (B\u00e9lgica) hasta el 1 de marzo. <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> eligi\u00f3 esta vez llegar a trav\u00e9s de un v\u00eddeo mensaje en donde resalta los valores del cuidado por la vida, afirmando, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la vida humana es un don que hemos recibido, el m\u00e1s importante y primario, fuente de todos los dem\u00e1s dones y de todos los dem\u00e1s derechos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Pont\u00edfice afirmaba que la vida, debe ser protegida, aclarando que, <strong><em>\u201c(\u2026) tanto para creyentes o no creyentes, cada vida es un bien y su dignidad debe ser custodiada sin excepciones\u201d. <\/em><\/strong>Por lo tanto, <strong><em>\u201cla pena capital supone entonces una grave vulneraci\u00f3n del derecho a la vida que tiene toda persona\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando, <strong>Su Santidad<\/strong> resaltaba, <strong><em>\u201c(\u2026) la dignidad de la persona no se pierde aun cuando haya cometido el peor de los cr\u00edmenes. A nadie se le puede quitar la vida y privarlo de la oportunidad de poder abrazar de nuevo la comunidad a la que hiri\u00f3 e hizo sufrir\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, declaraba, <strong><em>\u201cel objetivo de la abolici\u00f3n de la pena de muerte a nivel mundial representa una valiente afirmaci\u00f3n del principio de la dignidad de la persona humana (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Finalizando, indicaba, <strong><em>\u201cen nuestras manos est\u00e1 reconocer en cada persona su dignidad y trabajar para que no se eliminen m\u00e1s vidas, sino que se ganen para el bien de toda la sociedad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes el texto del v\u00eddeo mensaje del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Saludo a los organizadores y participantes en el VII congreso Mundial contra la pena de muerte, que se celebra en Bruselas.<\/em><\/p>\n<p><em>La vida humana es un don que hemos recibido, el m\u00e1s importante y primario, fuente de todos los dem\u00e1s dones y de todos los dem\u00e1s derechos. Y como tal necesita ser protegido. Adem\u00e1s, para el creyente el ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Pero, tanto para creyentes o no creyentes, cada vida es un bien y su dignidad debe ser custodiada sin excepciones.<\/em><\/p>\n<p><em>La pena capital supone entonces una grave vulneraci\u00f3n del derecho a la vida que tiene toda persona. Si bien es cierto que las sociedades y comunidades humanas han de enfrentarse con frecuencia a delitos grav\u00edsimos que atentan contra el bien com\u00fan y la seguridad de las personas, no es menos cierto que hoy en d\u00eda hay otros medios para expiar el da\u00f1o causado, y los sistemas de detenci\u00f3n son cada vez m\u00e1s eficaces para proteger a la sociedad del mal que pueden ocasionar algunas personas. Por otra parte, no se puede abandonar nunca la convicci\u00f3n de ofrecer incluso al culpable de cr\u00edmenes la posibilidad de arrepentirse.<\/em><\/p>\n<p><em>Por esto mismo, no deja de ser un signo positivo que cada vez haya m\u00e1s pa\u00edses que apuestan por la vida y no utilizan m\u00e1s la pena de muerte, o la han eliminado completamente de su legislaci\u00f3n penal.<\/em><\/p>\n<p><em>La Iglesia siempre ha defendido la vida, y su visi\u00f3n sobre la pena de muerte ha madurado. Por este motivo, he querido que en el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica fuese modificado este punto. Por mucho tiempo se tuvo en cuenta la pena de muerte como una respuesta adecuada a la gravedad de algunos delitos y tambi\u00e9n para tutelar el bien com\u00fan. Sin embargo, la dignidad de la persona no se pierde aun cuando haya cometido el peor de los cr\u00edmenes. A nadie se le puede quitar la vida y privarlo de la oportunidad de poder abrazar de nuevo la comunidad a la que hiri\u00f3 e hizo sufrir.<\/em><\/p>\n<p><em>El objetivo de la abolici\u00f3n de la pena de muerte a nivel mundial representa una valiente afirmaci\u00f3n del principio de la dignidad de la persona humana y de la convicci\u00f3n de que el g\u00e9nero humano pueda afrontar el crimen, como tambi\u00e9n rechazar el mal, ofreciendo al condenado la posibilidad y el tiempo para reparar el da\u00f1o cometido, pensar sobre su acci\u00f3n y poder as\u00ed cambiar de vida, al menos interiormente.<\/em><\/p>\n<p><em>Los acompa\u00f1o con mi oraci\u00f3n y los animo en sus trabajos y deliberaciones, como tambi\u00e9n a los Gobernantes y a todos aquellos que tienen responsabilidades en sus pa\u00edses para que se den los pasos necesarios hacia la abolici\u00f3n total de la pena de muerte. En nuestras manos est\u00e1 reconocer en cada persona su dignidad y trabajar para que no se eliminen m\u00e1s vidas, sino que se ganen para el bien de toda la sociedad. Muchas gracias.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><center><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/rMgo4u-6SaI?controls=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/center><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La abolici\u00f3n de la pena de muerte a nivel mundial representa una valiente afirmaci\u00f3n del principio de la dignidad de la persona humana, es parte del mensaje brindado por el Santo Padre a quienes participan en el VII Congreso Mundial contra la pena de muerte que se celebra en Bruselas (B\u00e9lgica) hasta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4250,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[18,28,58],"class_list":["post-4249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4249\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}