{"id":4281,"date":"2019-03-03T08:24:45","date_gmt":"2019-03-03T11:24:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4281"},"modified":"2019-03-03T08:24:45","modified_gmt":"2019-03-03T11:24:45","slug":"papa-francisco-las-guerras-comienzan-desde-el-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-las-guerras-comienzan-desde-el-lenguaje\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Las guerras comienzan desde el lenguaje"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_santo-padre-\u00c1ngeluz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4282\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_santo-padre-\u00c1ngeluz-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Las guerras comienzan desde el lenguaje<\/strong>, la ense\u00f1anza fue vertida por el Santo Padre en el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma) al presentarse en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico, de <strong>Palacio Vaticano<\/strong>. En esta oportunidad <strong>Su Santidad<\/strong> se dirig\u00eda a los peregrinos presentes reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong> para escuchar recitar el <strong>\u00c1ngelus<\/strong>, antes de invocar la oraci\u00f3n marina se expres\u00f3 sobre el Evangelio de hoy.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n centro sus palabras para explicarnos respecto de las Par\u00e1bolas cortas que utiliza <strong>Jes\u00fas<\/strong>, al respecto se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) quiere se\u00f1alar a sus disc\u00edpulos el camino a seguir para vivir sabiamente\u201d. <\/em><\/strong>Lo hace con una simple consulta, <strong><em>\u201c\u2039\u2039\u00bfPuede un ciego guiar a otro ciego?\u203a\u203a (Lc 6, 39), quiere subrayar que un gu\u00eda no puede ser ciego, sino que debe ver bien, es decir, debe poseer la sabidur\u00eda para conducir con prudencia, de lo contrario se arriesga a causar da\u00f1os a las personas que dependen de \u00e9l\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando el Santo Padre nos narra, <strong><em>\u201c, Jes\u00fas llama la atenci\u00f3n de aquellos que tienen responsabilidades educativas o de mando: pastores de almas, autoridades p\u00fablicas, legisladores, maestros, padres, inst\u00e1ndoles a que sean conscientes de su delicado papel y a discernir siempre el camino correcto por el cual liderar personas\u201d.<\/em><\/strong> Un llamado sin dudas que invita a reflexionar respecto de nuestra propia actitud, donde debemos siempre profundizar en nuestro juicio y humildad.<\/p>\n<p>El propio <strong>Jes\u00fas<\/strong>, dice <strong>Su Santidad<\/strong>, <strong><em>\u201ctoma prestada una expresi\u00f3n sapiencial<\/em><\/strong><strong><em> para indicarse a s\u00ed mismo como un modelo de maestro y gu\u00eda a seguir: \u2039\u2039Un disc\u00edpulo no es m\u00e1s que el maestro; pero todo el que est\u00e9 bien preparado ser\u00e1 como su maestro \u203a\u203a (v. 40). Es una invitaci\u00f3n a seguir su ejemplo y su ense\u00f1anza para ser gu\u00edas seguros y sabios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando con el <strong>Evangelio<\/strong> de hoy, el <strong>Papa<\/strong> ahora radica su explicaci\u00f3n en otro pasaje del mismo, <strong><em>\u201c\u2039\u2039 \u00bfPor qu\u00e9 miras la pajilla en el ojo de tu hermano y no notas el rayo en tu ojo? \u203a\u203a (V. 41).<\/em><\/strong> Al respecto nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201csiempre escondemos nuestras faltas, tambi\u00e9n las escondemos de nosotros mismos; en cambio, es f\u00e1cil ver los defectos de los dem\u00e1s. La tentaci\u00f3n es ser indulgente con uno mismo (manga ancha con uno mismo) y duro con los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> continuando se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) debemos ser conscientes de que tenemos defectos. Si creo que no los tengo, no puedo condenar o corregir a los dem\u00e1s. Todos tenemos defectos: todos. Debemos estar conscientes de esto y, antes de condenar a otros, debemos mirar dentro de nosotros mismos. As\u00ed, podemos actuar de manera cre\u00edble, con humildad, dando testimonio de la caridad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Dice <strong>Su Santidad<\/strong>, que propio <strong>Jes\u00fas<\/strong> nos ilustra sobre esto mismo: <strong><em>\u201c\u2039\u2039No hay ning\u00fan \u00e1rbol bueno que produzca frutos malos, ni hay ning\u00fan \u00e1rbol malo que d\u00e9 frutos buenos. De hecho, cada \u00e1rbol es reconocido por su fruto \u203a\u203a (vv.43-44). El fruto son acciones, pero tambi\u00e9n palabras. La calidad del \u00e1rbol tambi\u00e9n se conoce de las palabras. De hecho, quien es bueno saca lo bueno y lo malo de su coraz\u00f3n y su boca y quien es malo lo hace mal, practicando el ejercicio m\u00e1s da\u00f1ino entre nosotros, que es el murmurar, el parloteo, hablar mal de los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi finalizando, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos indicaba, <strong><em>\u201clas guerras comienzan desde el lenguaje. Pensemos un poco en esta ense\u00f1anza de Jes\u00fas y pregunt\u00e9monos: \u00bfhablo mal de los dem\u00e1s? \u00bfSiempre trato de ensuciar a los dem\u00e1s? \u00bfEs m\u00e1s f\u00e1cil para m\u00ed ver las faltas de otras personas que las m\u00edas? Y tratamos de corregirnos al menos un poco: nos har\u00e1 bien a todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>El pasaje del Evangelio de hoy presenta par\u00e1bolas cortas, con las cuales Jes\u00fas quiere se\u00f1alar a sus disc\u00edpulos el camino a seguir para vivir sabiamente. Con la pregunta: \u00ab\u00bfPuede un ciego guiar a otro ciego?\u00bb (Lc 6, 39), quiere subrayar que un gu\u00eda no puede ser ciego, sino que debe ver bien, es decir, debe poseer la sabidur\u00eda para conducir con prudencia, de lo contrario se arriesga a causar da\u00f1os a las personas que dependen de \u00e9l. As\u00ed, Jes\u00fas llama la atenci\u00f3n de aquellos que tienen responsabilidades educativas o de mando: pastores de almas, autoridades p\u00fablicas, legisladores, maestros, padres, inst\u00e1ndoles a que sean conscientes de su delicado papel y a discernir siempre el camino correcto por el cual liderar personas<\/em><\/p>\n<p><em>Y Jes\u00fas toma prestada una expresi\u00f3n sapiencial para indicarse a s\u00ed mismo como un modelo de maestro y gu\u00eda a seguir: \u00abUn disc\u00edpulo no es m\u00e1s que el maestro; pero todo el que est\u00e9 bien preparado ser\u00e1 como su maestro \u00ab(v. 40). Es una invitaci\u00f3n a seguir su ejemplo y su ense\u00f1anza para ser gu\u00edas seguros y sabios. Y esta ense\u00f1anza est\u00e1 especialmente contenida en el discurso de la monta\u00f1a, que a partir de los tres domingos, la liturgia nos ofrece en el Evangelio, indicando la actitud de mansedumbre y misericordia para ser personas sinceras, humildes y justas. En el pasaje de hoy encontramos otra frase significativa, una que nos exhorta a no ser presuntuosos e hip\u00f3critas. \u00c9l dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 miras la pajilla en el ojo de tu hermano y no notas el rayo en tu ojo?\u00bb (V. 41). Muchas veces, todos sabemos, es m\u00e1s f\u00e1cil o m\u00e1s conveniente discernir y condenar los defectos y los pecados de los dem\u00e1s, sin poder ver los suyos con la misma claridad. Siempre escondemos nuestras faltas, tambi\u00e9n las escondemos de nosotros mismos; en cambio, es f\u00e1cil ver los defectos de los dem\u00e1s. La tentaci\u00f3n es ser indulgente con uno mismo (manga ancha con uno mismo) y duro con los dem\u00e1s. Siempre es \u00fatil ayudar a otros con consejos sabios, pero mientras observamos y corregimos los defectos de nuestro pr\u00f3jimo, tambi\u00e9n debemos ser conscientes de que tenemos defectos. Si creo que no los tengo, no puedo condenar o corregir a los dem\u00e1s. Todos tenemos defectos: todos. Debemos estar conscientes de esto y, antes de condenar a otros, debemos mirar dentro de nosotros mismos. As\u00ed, podemos actuar de manera cre\u00edble, con humildad, dando testimonio de la caridad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo podemos entender si nuestro ojo est\u00e1 libre o si est\u00e1 bloqueado por un rayo? Todav\u00eda es Jes\u00fas quien nos dice: \u00abNo hay ning\u00fan \u00e1rbol bueno que produzca frutos malos, ni hay ning\u00fan \u00e1rbol malo que d\u00e9 frutos buenos\u00bb. De hecho, cada \u00e1rbol es reconocido por su fruto \u00ab(vv.43-44). El fruto son acciones, pero tambi\u00e9n palabras. La calidad del \u00e1rbol tambi\u00e9n se conoce de las palabras. De hecho, quien es bueno saca lo bueno y lo malo de su coraz\u00f3n y su boca y quien es malo lo hace mal, practicando el ejercicio m\u00e1s da\u00f1ino entre nosotros, que es el murmurar, el parloteo, hablar mal de los dem\u00e1s. Esto destruye; destruye a la familia, destruye la escuela, destruye el lugar de trabajo, destruye el vecindario. Las guerras comienzan desde el lenguaje. Pensemos un poco en esta ense\u00f1anza de Jes\u00fas y pregunt\u00e9monos: \u00bfhablo mal de los dem\u00e1s? \u00bfSiempre trato de ensuciar a los dem\u00e1s? \u00bfEs m\u00e1s f\u00e1cil para m\u00ed ver las faltas de otras personas que las m\u00edas? Y tratamos de corregirnos al menos un poco: nos har\u00e1 bien a todos.<\/em><\/p>\n<p><em>Invocamos el apoyo y la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda para seguir al Se\u00f1or en este ca<\/em>mino.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Las guerras comienzan desde el lenguaje, la ense\u00f1anza fue vertida por el Santo Padre en el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma) al presentarse en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico, de Palacio Vaticano. 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