{"id":4389,"date":"2019-03-06T12:00:59","date_gmt":"2019-03-06T15:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4389"},"modified":"2019-03-06T12:00:59","modified_gmt":"2019-03-06T15:00:59","slug":"papa-francisco-dios-tiene-paciencia-dios-siempre-nos-sorprende","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-tiene-paciencia-dios-siempre-nos-sorprende\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios tiene paciencia, Dios siempre nos sorprende"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_papa-en-Plaza-San-Pedro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4390\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_papa-en-Plaza-San-Pedro-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> <strong>| Dios tiene paciencia, Dios siempre nos sorprende<\/strong>, las dos caracter\u00edsticas fueron brindadas por el <strong>Santo Padre<\/strong> en la ma\u00f1ana de hoy la Audiencia General, brindada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong> ante los peregrinos presentes. En esta oportunidad, <strong>Su Santidad Francisco <\/strong>centr\u00f3 su catequesis en el <strong>\u201cPadre Nuestro\u201d<\/strong> habl\u00e1ndonos sobre la frase <strong>\u201cVenga tu reino\u201d<\/strong> (pasaje b\u00edblico: del Evangelio seg\u00fan Mateo, 13, 31-32).<\/p>\n<p>Al respecto, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos se\u00f1ala, \u201ceste deseo ha fluido, por as\u00ed decirlo, desde el coraz\u00f3n mismo de Cristo, que comenz\u00f3 su predicaci\u00f3n en Galilea proclamando: <strong><em>\u00abEl tiempo est\u00e1 completo y el reino de Dios est\u00e1 cerca; Convi\u00e9rtete y cree en el Evangelio \u00ab(Mc 1,15)\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, el Santo Padre nos narra, <strong><em>\u201cJes\u00fas no quiere presionar a las personas para que se conviertan al sembrar el temor del juicio inminente de Dios o el sentimiento de culpa por el mal cometido. Jes\u00fas no hace proselitismo: anuncia, simplemente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, nos revela, <strong><em>\u201clas se\u00f1ales de la venida de este Reino son muchas y todas son positivas. Jes\u00fas comienza su ministerio cuidando a los enfermos, tanto en el cuerpo como en el esp\u00edritu, de aquellos que vivieron una exclusi\u00f3n social<\/em><\/strong><strong><em>\u201d. <\/em><\/strong>Al mismo tiempo, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos revela y advierte, <strong><em>\u201cJes\u00fas vino; Pero el mundo todav\u00eda est\u00e1 marcado por el pecado, poblado por tanta gente que sufre, por personas que no se reconcilian y no perdonan, por las guerras y por tantas formas de explotaci\u00f3n, pensamos en el tr\u00e1fico de ni\u00f1os\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando su ense\u00f1anza, el <strong>Papa<\/strong> nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201c\u2039\u2039\u00a1Venga tu reino!\u203a\u203a. Que es como decir: \u2039\u2039Padre, te necesitamos! \u00a1Jes\u00fas, te necesitamos, necesitamos que est\u00e9s en todas partes y para siempre, T\u00fa eres el Se\u00f1or en medio de nosotros! Venga tu reino, s\u00e9 t\u00fa entre nosotros\u203a\u203a. <\/em><\/strong>Agregando adem\u00e1s, <strong><em>\u201cDios no es como nosotros, Dios tiene paciencia. No es con violencia que el Reino se establezca en el mundo: su estilo de propagaci\u00f3n es la mansedumbre (cf. Mt 13, 24-30)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos incentivaba afirmando, <strong><em>\u201cDios siempre nos precede, Dios siempre nos sorprende. Gracias a \u00e9l despu\u00e9s de la noche del Viernes Santo, un amanecer de Resurrecci\u00f3n es capaz de iluminar al mundo entero con esperanza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando rezamos \u00abPadre nuestro\u00bb, la segunda invocaci\u00f3n con la que nos dirigimos a Dios es \u00abven, tu reino\u00bb (Mt 6, 10). Despu\u00e9s de orar para que su nombre sea santificado, el creyente expresa el deseo de que se acelere la venida de su Reino. Este deseo ha fluido, por as\u00ed decirlo, desde el coraz\u00f3n mismo de Cristo, que comenz\u00f3 su predicaci\u00f3n en Galilea proclamando: \u00abEl tiempo est\u00e1 completo y el reino de Dios est\u00e1 cerca; Convi\u00e9rtete y cree en el Evangelio \u00ab(Mc 1,15). Estas palabras no son una amenaza en absoluto, por el contrario, son un anuncio feliz, un mensaje de alegr\u00eda. Jes\u00fas no quiere presionar a las personas para que se conviertan al sembrar el temor del juicio inminente de Dios o el sentimiento de culpa por el mal cometido. Jes\u00fas no hace proselitismo: anuncia, simplemente. Por el contrario, lo que \u00c9l trae es la Buena Nueva de la salvaci\u00f3n, y a partir de eso \u00e9l llama a ser convertido. Todos est\u00e1n invitados a creer en el \u00abevangelio\u00bb: el se\u00f1or\u00edo de Dios se ha acercado a sus hijos. Este es el Evangelio: el se\u00f1or\u00edo de Dios se ha acercado a sus hijos. Y Jes\u00fas proclama esta cosa maravillosa, esta gracia: Dios, el Padre, nos ama, est\u00e1 cerca de nosotros y nos ense\u00f1a a caminar por el camino de la santidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Las se\u00f1ales de la venida de este Reino son muchas y todas son positivas. Jes\u00fas comienza su ministerio cuidando a los enfermos, tanto en el cuerpo como en el esp\u00edritu, de aquellos que vivieron una exclusi\u00f3n social, por ejemplo, de los leprosos, de los pecadores mirados con desprecio por todos, incluso por aquellos que eran m\u00e1s pecadores que ellos, pretendiendo ser justo. Y Jes\u00fas, \u00bfc\u00f3mo los llamas? \u00abHip\u00f3critas\u00bb. El mismo Jes\u00fas indica estas se\u00f1ales, las se\u00f1ales del Reino de Dios: \u00abLos ciegos recuperan la vista, los cojos caminan, los leprosos son purificados, los sordos oyen, los muertos resucitan, el Evangelio se proclama a los pobres\u00bb (Mt 11, 5) .<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Que venga tu reino!\u00bb, Repite insistentemente el cristiano cuando ora a \u00abnuestro Padre\u00bb. Jes\u00fas vino; Pero el mundo todav\u00eda est\u00e1 marcado por el pecado, poblado por tanta gente que sufre, por personas que no se reconcilian y no perdonan, por las guerras y por tantas formas de explotaci\u00f3n, pensamos en el tr\u00e1fico de ni\u00f1os, por ejemplo. Todos estos hechos son una prueba de que la victoria de Cristo a\u00fan no se ha implementado completamente: muchos hombres y mujeres todav\u00eda viven con el coraz\u00f3n cerrado. Es sobre todo en estas situaciones que la segunda invocaci\u00f3n del \u00abPadre Nuestro\u00bb emerge en los labios del cristiano: \u00ab\u00a1Venga tu reino!\u00bb. Que es como decir: \u00abPadre, te necesitamos! \u00a1Jes\u00fas, te necesitamos, necesitamos que est\u00e9s en todas partes y para siempre, T\u00fa eres el Se\u00f1or en medio de nosotros! \u00abVenga tu reino, s\u00e9 t\u00fa entre nosotros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>A veces nos preguntamos: \u00bfpor qu\u00e9 este Reino est\u00e1 sucediendo tan lentamente? Jes\u00fas ama hablar de su victoria con el lenguaje de las par\u00e1bolas. Por ejemplo, dice que el Reino de Dios es como un campo donde el trigo bueno y las malas hierbas crecen juntos: el peor error ser\u00eda querer intervenir para erradicar inmediatamente del mundo las que nos parecen malas hierbas. Dios no es como nosotros, Dios tiene paciencia. No es con violencia que el Reino se establezca en el mundo: su estilo de propagaci\u00f3n es la mansedumbre (cf. Mt 13, 24-30).<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de Dios es ciertamente una gran fuerza, la m\u00e1s grande que existe, pero no de acuerdo con los criterios del mundo; Por eso nunca parece tener mayor\u00eda absoluta. Es como la levadura que se amasa en la harina: aparentemente desaparece, pero es precisamente la que fermenta la masa (cf. Mt 13, 33). O es como un grano de mostaza, tan peque\u00f1o, casi invisible, pero lleva dentro la fuerza explosiva de la naturaleza, y una vez que crece, se convierte en el m\u00e1s grande de todos los \u00e1rboles del jard\u00edn (cf. Mt 13, 31-32).<\/em><\/p>\n<p><em>En este \u00abdestino\u00bb del Reino de Dios podemos adivinar la trama de la vida de Jes\u00fas: \u00e9l tambi\u00e9n era un signo delgado para sus contempor\u00e1neos, un evento casi desconocido para los historiadores oficiales de la \u00e9poca. Un \u00abgrano de trigo\u00bb se ha definido como \u00c9l mismo, que muere en la tierra, pero solo as\u00ed puede \u00abdar mucho fruto\u00bb (cf. Jn 12,24). El s\u00edmbolo de la semilla es elocuente: un d\u00eda el campesino la hunde en la tierra (un gesto que parece un entierro), y luego, \u00abdormir o despertar, de noche o de d\u00eda, la semilla brota y crece\u00bb. Como \u00e9l mismo no sabe \u00ab(Mc 4:27). Una semilla que brota es m\u00e1s la obra de Dios que el hombre que la sembr\u00f3 (cf. Mc 4, 27). Dios siempre nos precede, Dios siempre nos sorprende. Gracias a \u00e9l despu\u00e9s de la noche del Viernes Santo, un amanecer de Resurrecci\u00f3n es capaz de iluminar al mundo entero con esperanza.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Que venga tu reino!\u00bb. Sembramos esta palabra en medio de nuestros pecados y fracasos. D\u00e1selo a las personas que est\u00e1n derrotadas e inclinadas por la vida, a los que han saboreado m\u00e1s odio que al amor, a los que han vivido d\u00edas in\u00fatiles sin haber entendido nunca por qu\u00e9. D\u00e9moslo a los que han luchado por la justicia, a todos los m\u00e1rtires de la historia, a los que han llegado a la conclusi\u00f3n de que han luchado por nada y que el mal siempre domina en este mundo. Luego escucharemos la oraci\u00f3n del \u00abPadre Nuestro\u00bb responder. Repetir\u00e1 por en\u00e9sima vez esas palabras de esperanza, las mismas que el Esp\u00edritu ha puesto en el sello de todas las Santas Escrituras: \u00ab\u00a1S\u00ed, vengo pronto!\u00bb: Esta es la respuesta del Se\u00f1or. \u00abVoy a venir pronto\u00bb. Am\u00e9n. Y la Iglesia del Se\u00f1or responde: \u00abVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (ver Ap. 2:20). \u00abQue venga tu reino\u00bb es como decir \u00abVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb. Y Jes\u00fas dice: \u00abVengo pronto\u00bb. Y Jes\u00fas viene, a su manera, pero todos los d\u00edas. Confiamos en esto y cuando rezamos al \u00abPadre Nuestro\u00bb siempre decimos: \u00abVenga tu reino\u00bb, a sentir en el coraz\u00f3n: \u00abS\u00ed, s\u00ed, vengo y vengo pronto\u00bb. \u00a1Gracias!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios tiene paciencia, Dios siempre nos sorprende, las dos caracter\u00edsticas fueron brindadas por el Santo Padre en la ma\u00f1ana de hoy la Audiencia General, brindada en Plaza San Pedro ante los peregrinos presentes. 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