{"id":4888,"date":"2019-03-27T08:25:37","date_gmt":"2019-03-27T11:25:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=4888"},"modified":"2019-03-27T08:25:37","modified_gmt":"2019-03-27T11:25:37","slug":"papa-francisco-solo-la-eucaristia-es-capaz-de-saciar-el-hambre-por-el-infinito-y-el-deseo-de-dios-que-anima-a-cada-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-solo-la-eucaristia-es-capaz-de-saciar-el-hambre-por-el-infinito-y-el-deseo-de-dios-que-anima-a-cada-hombre\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Solo la Eucarist\u00eda es capaz de saciar el hambre por el infinito y el deseo de Dios que anima a cada hombre"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_papa-en-audiencia-gral-27-03-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4889\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_papa-en-audiencia-gral-27-03-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Solo la Eucarist\u00eda es capaz de saciar el hambre por el infinito y el deseo de Dios que anima a cada hombre<\/strong>, el resumen se desprende del mensaje brindado en la Audiencia General brindada por el <strong>Santo Padre<\/strong>. En esta ocasi\u00f3n, se refiri\u00f3 en su catequesis sobre el <strong>\u00abPadre Nuestro\u00bb<\/strong>, el Papa enfoc\u00f3 su meditaci\u00f3n en <strong>\u00abDanos nuestro pan de cada d\u00eda\u00bb<\/strong> (Canci\u00f3n b\u00edblica: Del Evangelio seg\u00fan Mateo 14, 15-19).<\/p>\n<p>Al respecto el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> avanz\u00f3 sobre la segunda parte del <strong>Padre Nuestro<\/strong>, de cual se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cla oraci\u00f3n de Jes\u00fas comienza con una pregunta convincente, que es muy similar a la mendicidad de un mendigo: \u00ab\u00a1Danos nuestro pan de cada d\u00eda!\u00bb Esta oraci\u00f3n proviene de una evidencia que a menudo olvidamos, es decir, que no somos criaturas autosuficientes y que necesitamos alimentarnos todos los d\u00edas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> nos afirm\u00f3 tambi\u00e9n, <strong><em>\u201c(\u2026) el encuentro con Jes\u00fas se realiz\u00f3 a partir de una pregunta. Jes\u00fas no pide invocaciones refinadas, por el contrario, toda existencia humana, con sus problemas m\u00e1s concretos y cotidianos, puede convertirse en oraci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cJes\u00fas nos ense\u00f1a a pedirle al Padre pan de cada d\u00eda. Y nos ense\u00f1a a hacerlo junto con tantos hombres y mujeres para quienes esta oraci\u00f3n es un grito, a menudo guardado en su interior, que acompa\u00f1a a la ansiedad cotidiana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>, nos revela, <strong><em>\u201cla oraci\u00f3n cristiana (\u2026); no es un ejercicio para ascetas; parte de la realidad, del coraz\u00f3n y la carne de las personas que viven en necesidad, o que comparten la condici\u00f3n de quienes no tienen lo necesario para vivir. Ni siquiera los m\u00e1s altos m\u00edsticos cristianos pueden ignorar la simplicidad de esta pregunta\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero cu\u00e1l es ese alimento que pedimos, as\u00ed lo explicaba el Pont\u00edfice, <strong><em>\u201cel pan que el cristiano pide en oraci\u00f3n no es \u00abm\u00edo\u00bb sino \u00abnuestro\u00bb pan. Esto es lo que quiere Jes\u00fas. Nos ense\u00f1a a pedirlo no solo para nosotros, sino para toda la fraternidad del mundo\u201d.<\/em><\/strong> Esclareciendo mucho m\u00e1s, nos ense\u00f1\u00f3, \u201cen mi hambre, siento el hambre de las multitudes, y luego orar\u00e9 a Dios hasta que su petici\u00f3n sea concedida. As\u00ed, Jes\u00fas educa a su comunidad, a su Iglesia, para llevar las necesidades de todos a Dios: \u2039\u2039\u00a1Todos somos tus hijos, Padre, ten piedad de nosotros!\u203a\u203a\u201d.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>Hoy vamos a analizar la segunda parte de \u00bb Padre Nuestro \u00ab, en la que presentamos nuestras necesidades a Dios. Esta segunda parte comienza con una palabra que huele a la vida cotidiana: pan.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de Jes\u00fas comienza con una pregunta convincente, que es muy similar a la mendicidad de un mendigo: \u00ab\u00a1Danos nuestro pan de cada d\u00eda!\u00bb Esta oraci\u00f3n proviene de una evidencia que a menudo olvidamos, es decir, que no somos criaturas autosuficientes y que necesitamos alimentarnos todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>Las Escrituras nos muestran que para muchas personas, el encuentro con Jes\u00fas se realiz\u00f3 a partir de una pregunta. Jes\u00fas no pide invocaciones refinadas, por el contrario, toda existencia humana, con sus problemas m\u00e1s concretos y cotidianos, puede convertirse en oraci\u00f3n. En los evangelios encontramos una multitud de mendigos que piden la liberaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n. Quien pide pan, quien la sana; Algunas purificaciones, otras volver a ver o que un ser querido pueda volver a vivir &#8230; Jes\u00fas nunca pasa indiferente junto a estas peticiones y estos dolores.<\/p>\n<p>Por eso, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a pedirle al Padre pan de cada d\u00eda. Y nos ense\u00f1a a hacerlo junto con tantos hombres y mujeres para quienes esta oraci\u00f3n es un grito, a menudo guardado en su interior, que acompa\u00f1a a la ansiedad cotidiana. \u00a1Cu\u00e1ntas madres y padres, incluso hoy, se van a dormir con el tormento de no tener suficiente pan ma\u00f1ana para sus hijos! Imaginamos esta oraci\u00f3n recitada no en la seguridad de un apartamento c\u00f3modo, sino en la precariedad de una habitaci\u00f3n en la que nos adaptamos, donde no hay suficiente para vivir. Las palabras de Jes\u00fas adquieren nueva fuerza. La oraci\u00f3n cristiana comienza en este nivel. No es un ejercicio para ascetas; parte de la realidad, del coraz\u00f3n y la carne de las personas que viven en necesidad, o que comparten la condici\u00f3n de quienes no tienen lo necesario para vivir. Ni siquiera los m\u00e1s altos m\u00edsticos cristianos pueden ignorar la simplicidad de esta pregunta. \u00abPadre, que haya el pan necesario para nosotros y para todos\u00bb. Y \u00abpan\u00bb es tambi\u00e9n para el agua, la medicina, el hogar, el trabajo &#8230; Pregunte por lo que es necesario para vivir.<\/p>\n<p>El pan que el cristiano pide en oraci\u00f3n no es \u00abm\u00edo\u00bb sino \u00abnuestro\u00bb pan. Esto es lo que quiere Jes\u00fas. Nos ense\u00f1a a pedirlo no solo para nosotros, sino para toda la fraternidad del mundo. Si no oramos de esta manera, el \u00abPadre Nuestro\u00bb deja de ser una oraci\u00f3n cristiana. Si Dios es nuestro Padre, \u00bfc\u00f3mo podemos presentarnos a \u00c9l sin tomar nuestras manos? Todos nosotros y si el pan que \u00c9l nos da nos lo robamos, \u00bfc\u00f3mo podemos decirnos a nosotros mismos sus hijos? Esta oraci\u00f3n contiene una actitud de empat\u00eda, una actitud de solidaridad. En mi hambre, siento el hambre de las multitudes, y luego orar\u00e9 a Dios hasta que su petici\u00f3n sea concedida. As\u00ed, Jes\u00fas educa a su comunidad, a su Iglesia, para llevar las necesidades de todos a Dios: \u00ab\u00a1Todos somos tus hijos, Padre, ten piedad de nosotros!\u00bb Y ahora es bueno para nosotros detenernos un poco y pensar en ni\u00f1os hambrientos. Pensamos en los ni\u00f1os que est\u00e1n en pa\u00edses en guerra: los ni\u00f1os hambrientos de Yemen, los ni\u00f1os hambrientos en Siria, los ni\u00f1os hambrientos en muchos pa\u00edses donde no hay pan, en Sud\u00e1n del Sur. Pensamos en estos ni\u00f1os y pensando en ellos decimos juntos, en voz alta, la oraci\u00f3n: \u00abPadre, danos hoy el pan de cada d\u00eda\u00bb. Todos juntos<\/p>\n<p>El pan que pedimos al Se\u00f1or en oraci\u00f3n es el mismo que un d\u00eda nos acusar\u00e1. Se nos reprochar\u00e1 el peque\u00f1o h\u00e1bito de romperlo con los que est\u00e1n cerca de nosotros, el peque\u00f1o h\u00e1bito de compartirlo. Era un pan que se daba a la humanidad y, en cambio, solo lo com\u00eda alguien: el amor no puede soportarlo. Nuestro amor no puede soportarlo; ni puede el amor de Dios soportar este ego\u00edsmo de no compartir el pan.<\/p>\n<p>\u00c9rase una vez una gran multitud ante Jes\u00fas; Eran personas que ten\u00edan hambre. Jes\u00fas pregunt\u00f3 si alguien ten\u00eda algo, y solo se encontr\u00f3 un ni\u00f1o dispuesto a compartir su provisi\u00f3n: cinco panes y dos peces. Jes\u00fas multiplic\u00f3 ese gesto generoso (ver Jn 6: 9). Ese ni\u00f1o hab\u00eda entendido la lecci\u00f3n del \u00abPadre Nuestro\u00bb: que la comida no es propiedad privada; recordemos esto: la comida no es propiedad privada, sino que la providencia se comparte con la gracia de Dios.<\/p>\n<p>El verdadero milagro realizado por Jes\u00fas ese d\u00eda no es tanto la multiplicaci\u00f3n, lo cual es cierto, sino el compartir: das lo que tienes y yo realizar\u00e9 el milagro. \u00c9l mismo, multiplicando el pan ofrecido, anticip\u00f3 la ofrenda de S\u00ed Mismo en el Pan Eucar\u00edstico. De hecho, solo la Eucarist\u00eda es capaz de saciar el hambre por el infinito y el deseo de Dios que anima a cada hombre, incluso en la b\u00fasqueda del pan de cada d\u00eda.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Solo la Eucarist\u00eda es capaz de saciar el hambre por el infinito y el deseo de Dios que anima a cada hombre, el resumen se desprende del mensaje brindado en la Audiencia General brindada por el Santo Padre. 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