{"id":5241,"date":"2019-04-10T09:00:52","date_gmt":"2019-04-10T12:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=5241"},"modified":"2019-04-10T09:00:52","modified_gmt":"2019-04-10T12:00:52","slug":"papa-francisco-como-necesitamos-el-pan-asi-que-necesitamos-el-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-como-necesitamos-el-pan-asi-que-necesitamos-el-perdon\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | C\u00f3mo necesitamos el pan, as\u00ed que necesitamos el perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/obcastrensearg_audiencia-gral-del-papa-10-4-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5242\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/obcastrensearg_audiencia-gral-del-papa-10-4-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>C\u00f3mo necesitamos el pan, as\u00ed que necesitamos el perd\u00f3n<\/strong>, la afirmaci\u00f3n es parte de la Catequesis brindada en la ma\u00f1ana de hoy por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>, en la Audiencia General, junto a los peregrinos, \u00a0en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Vaticano<\/strong>. Continuando con su explicaci\u00f3n sobre el <strong>\u201cPadre Nuestro\u201d<\/strong>, <strong>Su Santidad<\/strong>, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en <strong>\u00abPerd\u00f3nanos nuestras deudas\u00bb<\/strong> (Pasaje b\u00edblico: De la primera carta de San Juan Ap\u00f3stol, 1, 8-9).<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEl cristiano que ora le pide a Dios en primer lugar por sus deudas, es decir, sus pecados, las cosas malas que hace\u201d,<\/em><\/strong> as\u00ed iniciaba el <strong>Santo Padre<\/strong>. Agregando, <strong><em>\u201cesta es la primera verdad de cada oraci\u00f3n: tambi\u00e9n fuimos personas perfectas, tambi\u00e9n fuimos santos cristalinos que nunca nos desviamos de una vida de bien, siempre somos hijos que se lo debemos todo al Padre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pregunt\u00e1ndonos. <strong><em>\u201c\u00bfCu\u00e1l es la actitud m\u00e1s peligrosa de toda vida cristiana? Es orgullo Es la actitud de aquellos que est\u00e1n ante Dios pensando que siempre tienen las cuentas en orden con \u00c9l: los orgullosos creen que tiene todo en su lugar\u201d. <\/em><\/strong>Su Santidad, contin\u00fao explic\u00e1ndonos, <strong><em>\u201cninguno de nosotros es perfecto, nadie. Por el contrario, el publicano, que estaba detr\u00e1s, en el templo, un pecador despreciado por todos, se detiene en el umbral del templo y no se siente digno de entrar, y se conf\u00eda a la misericordia de Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, nos advirti\u00f3, <strong><em>\u201chay pecados que se ven y pecados que no se ven. Hay pecados flagrantes que hacen ruido, pero tambi\u00e9n hay pecados tortuosos, que se esconden en el coraz\u00f3n sin que nos demos cuenta. Lo peor de esto es la arrogancia que puede infectar incluso a las personas que viven una vida religiosa intensa\u201d.<\/em><\/strong> Dejando muy claro que, <strong><em>\u201c(\u2026) el pecado nos hace presumir de ser mejores que los dem\u00e1s, el pecado nos hace creer que somos similares a Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> fue muy claro se\u00f1alando, <strong><em>\u201csi quieres enga\u00f1arte a ti mismo, di que no has pecado: entonces te est\u00e1s enga\u00f1ando a ti mismo\u201d. <\/em><\/strong>Pero, <strong><em>\u201cestamos endeudados sobre todo porque en esta vida hemos recibido mucho: existencia, padre y madre, amistad, las maravillas de la creaci\u00f3n (&#8230;). Incluso si todos pasamos por d\u00edas dif\u00edciles, siempre debemos recordar que la vida es una vida, Gracia, es el milagro que Dios ha extra\u00eddo de la nada\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Papa, fue muy directo, \u201cel verdadero amor es cuando podemos amar, pero con la gracia de Dios. Ninguno de nosotros brilla con su propia luz\u201d. Vali\u00e9ndose de la explicaci\u00f3n de los Te\u00f3logos antiguos, nos ense\u00f1o sobre, \u00a0<strong>mysterium lunae<\/strong>, aplicado a, <strong><em>\u201cno solo en la identidad de la Iglesia, sino tambi\u00e9n en la historia de cada uno de nosotros\u201d<\/em><\/strong>. Ampliando, dec\u00eda, <strong><em>\u00ab(\u2026) es como la luna, que no tiene luz propia: refleja la luz del sol. Nosotros tampoco tenemos luz propia: la luz que tenemos es un reflejo de la Gracia de Dios, de la luz de Dios. <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Si la amas es porque alguien, fuera de ti, te sonri\u00f3 cuando eras un ni\u00f1o, ense\u00f1\u00e1ndote a responder con una sonrisa. Si amas es porque alguien a tu lado te ha despertado para amar, haci\u00e9ndote entender c\u00f3mo reside en el sentido de la existencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong>, nos revelaba, <strong><em>\u201camamos porque hemos sido amados, perdonamos porque hemos sido perdonados. Y si alguien no ha sido iluminado por la luz solar, se vuelve tan fr\u00edo como el terreno invernal\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes, la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del Catequesis del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas! El d\u00eda no es tan bonito, \u00a1pero buenos d\u00edas de todos modos!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de pedir a Dios el pan de cada d\u00eda, la oraci\u00f3n del \u00abPadre Nuestro\u00bb entra en el campo de nuestras relaciones con los dem\u00e1s. Y Jes\u00fas nos ense\u00f1a a pedirle al Padre: \u00abPerdona nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u00bb (Mt 6,12). C\u00f3mo necesitamos el pan, as\u00ed que necesitamos el perd\u00f3n. Y esto, todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>El cristiano que ora le pide a Dios en primer lugar por sus deudas, es decir, sus pecados, las cosas malas que hace. Esta es la primera verdad de cada oraci\u00f3n: tambi\u00e9n fuimos personas perfectas, tambi\u00e9n fuimos santos cristalinos que nunca nos desviamos de una vida de bien, siempre somos hijos que se lo debemos todo al Padre. \u00bfCu\u00e1l es la actitud m\u00e1s peligrosa de toda vida cristiana? Es orgullo Es la actitud de aquellos que est\u00e1n ante Dios pensando que siempre tienen las cuentas en orden con \u00c9l: los orgullosos creen que tiene todo en su lugar. Como ese fariseo en la par\u00e1bola, quien en el templo cree que est\u00e1 orando, pero en realidad se elogia ante Dios: \u00abTe lo agradezco, Se\u00f1or, porque no soy como los dem\u00e1s\u00bb. Y las personas que se sienten perfectas, las personas que critican a los dem\u00e1s, son personas orgullosas. Ninguno de nosotros es perfecto, nadie. Por el contrario, el publicano, que estaba detr\u00e1s, en el templo, un pecador despreciado por todos, se detiene en el umbral del templo y no se siente digno de entrar, y se conf\u00eda a la misericordia de Dios. Y Jes\u00fas comenta: \u00abEsto, a diferencia de del otro, regres\u00f3 a su casa justificado \u00ab(Lc 18:14), que est\u00e1 perdonado, salvo. \u00bfPor qu\u00e9? Porque no estaba orgulloso, porque reconoc\u00eda sus limitaciones y sus pecados.<\/p>\n<p>Hay pecados que se ven y pecados que no se ven. Hay pecados flagrantes que hacen ruido, pero tambi\u00e9n hay pecados tortuosos, que se esconden en el coraz\u00f3n sin que nos demos cuenta. Lo peor de esto es la arrogancia que puede infectar incluso a las personas que viven una vida religiosa intensa. \u00c9rase una vez un convento de monjas, en el a\u00f1o 1600-1700, famoso, en el momento del jansenismo: eran perfectas y se dec\u00eda de ellas que eran tan puras como los \u00e1ngeles, pero magn\u00edficas como los demonios. Es una mala cosa el pecado divide a la fraternidad, el pecado nos hace presumir de ser mejores que los dem\u00e1s, el pecado nos hace creer que somos similares a Dios.<\/p>\n<p>Y en lugar de Dios, todos somos pecadores y tenemos razones para golpearnos el pecho: \u00a1todos! &#8211; Como ese publicano en el templo. San Juan, en su primera carta, escribe: \u00abSi decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos y la verdad no est\u00e1 en nosotros\u00bb (1 Jn 1: 8). Si quieres enga\u00f1arte a ti mismo, di que no has pecado: entonces te est\u00e1s enga\u00f1ando a ti mismo.<\/p>\n<p>Estamos endeudados sobre todo porque en esta vida hemos recibido mucho: existencia, padre y madre, amistad, las maravillas de la creaci\u00f3n (&#8230;). Incluso si todos pasamos por d\u00edas dif\u00edciles, siempre debemos recordar que la vida es una vida. Gracia, es el milagro que Dios ha extra\u00eddo de la nada.<\/p>\n<p>En segundo lugar, estamos endeudados porque, incluso si logramos amar, ninguno de nosotros puede hacerlo con su propia fuerza. El verdadero amor es cuando podemos amar, pero con la gracia de Dios. Ninguno de nosotros brilla con su propia luz. Hay lo que los antiguos te\u00f3logos llamaron un \u00abmysterium lunae\u00bb no solo en la identidad de la Iglesia, sino tambi\u00e9n en la historia de cada uno de nosotros. \u00bfQu\u00e9 significa este \u00abmysterium lunae\u00bb? Que es como la luna, que no tiene luz propia: refleja la luz del sol. Nosotros tampoco tenemos luz propia: la luz que tenemos es un reflejo de la Gracia de Dios, de la luz de Dios. Si la amas es porque alguien, fuera de ti, te sonri\u00f3 cuando eras un ni\u00f1o, ense\u00f1\u00e1ndote a responder con una sonrisa. Si amas es porque alguien a tu lado te ha despertado para amar, haci\u00e9ndote entender c\u00f3mo reside en el sentido de la existencia.<\/p>\n<p>Tratemos de escuchar la historia de una persona que cometi\u00f3 un error: un prisionero, un convicto, un adicto a las drogas (&#8230;), conocemos a muchas personas que cometen errores en la vida. Sin perjuicio de la responsabilidad, que siempre es personal, a veces se pregunta a qui\u00e9n se debe culpar por sus errores, aunque solo sea por su conciencia, o la historia de odio y abandono que alguien lleva consigo.<\/p>\n<p>Y este es el misterio de la luna: en primer lugar amamos porque hemos sido amados, perdonamos porque hemos sido perdonados. Y si alguien no ha sido iluminado por la luz solar, se vuelve tan fr\u00edo como el terreno invernal.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos dejar de reconocer, en la cadena de amor que nos precede, tambi\u00e9n la presencia providente del amor de Dios? Ninguno de nosotros ama a Dios como \u00c9l nos am\u00f3. Simplemente p\u00e1rese ante un crucifijo para comprender la desproporci\u00f3n: \u00c9l nos am\u00f3 y siempre nos ama a nosotros primero.<\/p>\n<p>Oremos, pues: Se\u00f1or, hasta el m\u00e1s sagrado de nosotros no deja de ser tu deudor. \u00a1Oh Padre, ten piedad de todos nosotros!<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | C\u00f3mo necesitamos el pan, as\u00ed que necesitamos el perd\u00f3n, la afirmaci\u00f3n es parte de la Catequesis brindada en la ma\u00f1ana de hoy por el Santo Padre Francisco, en la Audiencia General, junto a los peregrinos, \u00a0en Plaza San Pedro, Vaticano. 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