{"id":5714,"date":"2019-04-28T09:00:03","date_gmt":"2019-04-28T12:00:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=5714"},"modified":"2019-04-28T09:00:03","modified_gmt":"2019-04-28T12:00:03","slug":"papa-francisco-no-olvidemos-las-heridas-de-jesus-porque-la-paz-la-alegria-y-la-fuerza-para-la-mision-vienen-de-alli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-no-olvidemos-las-heridas-de-jesus-porque-la-paz-la-alegria-y-la-fuerza-para-la-mision-vienen-de-alli\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | No olvidemos las heridas de Jes\u00fas, porque la paz, la alegr\u00eda y la fuerza para la misi\u00f3n vienen de all\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/obcastrensearg_papa-\u00e1ngelus-1-1-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3446\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/obcastrensearg_papa-\u00e1ngelus-1-1-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>No olvidemos las heridas de Jes\u00fas, porque la paz, la alegr\u00eda y la fuerza para la misi\u00f3n vienen de all\u00ed<\/strong>, as\u00ed lo afirmaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje brindado en el segundo domingo de <strong>Pascua<\/strong> o <strong>Divina Misericordia<\/strong> al presentarse en la ventana de <strong>Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, antes de recitar la <strong>Regina Coeli<\/strong> frente a los fieles reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>. Al respecto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cJes\u00fas se apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos en el aposento alto por la noche, trayendo tres regalos: paz, alegr\u00eda, la misi\u00f3n apost\u00f3lica\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos explic\u00f3, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or resucitado trae paz aut\u00e9ntica, porque a trav\u00e9s de su sacrificio en la cruz ha logrado la reconciliaci\u00f3n entre Dios y la humanidad y ha vencido el pecado y la muerte\u201d. <\/em><\/strong>Destacando que, <strong><em>\u201cJes\u00fas se presenta vivo entre ellos y, mostrando sus heridas, Jes\u00fas quiso preservar sus heridas, en el cuerpo glorioso, da la paz como el fruto de su victoria\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Trayendo ese gesto de <strong>Jes\u00fas<\/strong> a nuestros tiempos, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos convoca a tocar, <strong><em>\u201c(\u2026) las heridas de Jes\u00fas, que son los muchos problemas, dificultades, persecuciones, enfermedades de tantas personas que sufren. \u00bfNo est\u00e1s en paz? Ve, visita a alguien que es el s\u00edmbolo de la herida de Jes\u00fas. Toca la herida de Jes\u00fas. De esas heridas viene la misericordia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, nos dice, <strong><em>\u201ctodos necesitamos misericordia, eso lo sabemos. Acerqu\u00e9monos a Jes\u00fas y toquemos sus heridas en nuestros hermanos sufrientes. Las heridas de Jes\u00fas son un tesoro: la misericordia viene de all\u00ed\u201d.<\/em><\/strong> El Santo Padre nos afirma, \u201c<strong><em>(\u2026) con estas heridas, \u00c9l se para ante el Padre, se las muestra al Padre, como si dijera: \u00abPadre, este es el precio, estas heridas son lo que pagu\u00e9 por mis hermanos\u00bb\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sobre el segundo regalo de <strong>Jes\u00fas<\/strong> resucitado, a sus disc\u00edpulos que fue la alegr\u00eda, el <strong>Papa<\/strong> se\u00f1ala de ella, \u201csi est\u00e1s triste, si no est\u00e1s en paz, mira a Jes\u00fas crucificado, mira a Jes\u00fas resucitado, mira sus heridas y recibe esa alegr\u00eda\u201d. El \u00faltimo de los obsequios dados por Jes\u00fas es, la misi\u00f3n, as\u00ed lo resaltaba el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201c\u00c9l les dice: \u00abComo el Padre me envi\u00f3, tambi\u00e9n yo os env\u00edo\u00bb (v. 21). La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es el comienzo de un nuevo dinamismo de amor, capaz de transformar el mundo con la presencia del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Concluyendo, se\u00f1alaba <strong>Papa Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201cen este segundo domingo de Pascua, estamos invitados a acercarnos a Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegr\u00eda y la misi\u00f3n. Pero no olvidemos las heridas de Jes\u00fas, porque la paz, la alegr\u00eda y la fuerza para la misi\u00f3n vienen de all\u00ed\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Luego de recitar la<strong> Regina Coeli<\/strong>, el <strong>Santo Padre<\/strong> anunci\u00f3 a los peregrinos sobre la <strong>Beatificaci\u00f3n de los M\u00e1rtires Riojanos<\/strong> en nuestro pa\u00eds, present\u00e1ndolos ante ellos. Tambi\u00e9n <strong>Su Santidad<\/strong>, nos pidi\u00f3 adem\u00e1s, que nos uni\u00e9ramos a su oraci\u00f3n para rezar por los refugiados, por los hermanos de <strong>Sud\u00e1frica<\/strong> y salud\u00f3 a los peregrinos presentes en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes el mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>, antes de recitar la <strong>Regina Coeli<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy (ver Jn 20: 19-31) nos dice que el domingo de Pascua, Jes\u00fas se apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos en el aposento alto por la noche, trayendo tres regalos: paz, alegr\u00eda, la misi\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Las primeras palabras que dice son: \u00abLa paz sea contigo\u00bb (v. 21). El Se\u00f1or resucitado trae paz aut\u00e9ntica, porque a trav\u00e9s de su sacrificio en la cruz ha logrado la reconciliaci\u00f3n entre Dios y la humanidad y ha vencido el pecado y la muerte. Esto es la paz. Sus disc\u00edpulos primero necesitaron esta paz, porque, despu\u00e9s de la captura y la sentencia de muerte del Maestro, hab\u00edan ca\u00eddo en el desconcierto y el miedo. Jes\u00fas se presenta vivo entre ellos y, mostrando sus heridas, Jes\u00fas quiso preservar sus heridas, en el cuerpo glorioso, da la paz como el fruto de su victoria. Pero esa tarde el ap\u00f3stol Tom\u00e1s no estuvo presente. Informado de este evento extraordinario, \u00e9l, incr\u00e9dulo ante el testimonio de los otros Ap\u00f3stoles, afirma verificar personalmente la verdad de lo que afirma. Ocho d\u00edas despu\u00e9s, como hoy, se repite la aparici\u00f3n: Jes\u00fas se encuentra con la incredulidad de Tom\u00e1s y lo invita a tocar sus heridas. Constituyen la fuente de la paz, porque son el signo del inmenso amor de Jes\u00fas que derrot\u00f3 las fuerzas hostiles al hombre, el pecado, la muerte. \u00c9l lo invita a tocar las llagas. Es una ense\u00f1anza para nosotros, como si Jes\u00fas nos dijera a todos: \u00abSi no est\u00e1s en paz, toca mis heridas\u00bb.<\/p>\n<p>Toca las heridas de Jes\u00fas, que son los muchos problemas, dificultades, persecuciones, enfermedades de tantas personas que sufren. \u00bfNo est\u00e1s en paz? Ve, visita a alguien que es el s\u00edmbolo de la herida de Jes\u00fas. Toca la herida de Jes\u00fas. De esas heridas viene la misericordia. Por eso hoy es el domingo de la misericordia. Un santo dijo que el cuerpo de Jes\u00fas crucificado es como mucha misericordia, que a trav\u00e9s de las heridas nos llega a todos. Todos necesitamos misericordia, eso lo sabemos. Acerqu\u00e9monos a Jes\u00fas y toquemos sus heridas en nuestros hermanos sufrientes. Las heridas de Jes\u00fas son un tesoro: la misericordia viene de all\u00ed. Somos valientes y tocamos las heridas de Jes\u00fas. Con estas heridas, \u00c9l se para ante el Padre, se las muestra al Padre, como si dijera: \u00abPadre, este es el precio, estas heridas son lo que pagu\u00e9 por mis hermanos\u00bb. Con sus heridas, Jes\u00fas intercede ante el Padre. Danos piedad si nos acercamos, e intercede por nosotros. No te olvides de las heridas de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El segundo regalo que el Jes\u00fas resucitado trae a los disc\u00edpulos es la alegr\u00eda. El evangelista informa que \u00ablos disc\u00edpulos se regocijaron al ver al Se\u00f1or\u00bb (v. 20). Y tambi\u00e9n hay un verso, en la versi\u00f3n de Lucas, que dice que no pod\u00edan creer con alegr\u00eda. Nosotros tambi\u00e9n, cuando tal vez sucedi\u00f3 algo incre\u00edble, algo bueno, podemos decir: \u00abNo puedo creerlo, \u00a1esto no es cierto!\u00bb. Tales eran los disc\u00edpulos, no pod\u00edan creer con alegr\u00eda. Este es el gozo que nos trae Jes\u00fas. Si est\u00e1s triste, si no est\u00e1s en paz, mira a Jes\u00fas crucificado, mira a Jes\u00fas resucitado, mira sus heridas y recibe esa alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Y luego, adem\u00e1s de la paz y la alegr\u00eda, Jes\u00fas tambi\u00e9n les da a los disc\u00edpulos como un regalo la misi\u00f3n. \u00c9l les dice: \u00abComo el Padre me envi\u00f3, tambi\u00e9n yo os env\u00edo\u00bb (v. 21). La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es el comienzo de un nuevo dinamismo de amor, capaz de transformar el mundo con la presencia del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>En este segundo domingo de Pascua, estamos invitados a acercarnos a Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegr\u00eda y la misi\u00f3n. Pero no olvidemos las heridas de Jes\u00fas, porque la paz, la alegr\u00eda y la fuerza para la misi\u00f3n vienen de all\u00ed. Confiamos esta oraci\u00f3n a la intercesi\u00f3n materna de la Virgen Mar\u00eda, reina del cielo y de la tierra.<\/p><\/blockquote>\n<p>Luego de la <strong>Regina Coeli,<\/strong> el <strong>Santo Padre<\/strong> se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas,<\/p>\n<p>Ayer en La Rioja, Argentina, fueron proclamados el Beato Enrique \u00c1ngel Angelelli, Obispo diocesano, Carlos de Dios Murias, Franciscano conventual, Gabriel Longueville, sacerdote fidei donum, y Wenceslao Pedernera, catequista, padre de una familia. Estos m\u00e1rtires de la fe fueron perseguidos por la justicia y la caridad evang\u00e9lica. Su ejemplo y su intercesi\u00f3n apoyan en particular a aquellos que trabajan por una sociedad m\u00e1s justa y unida. Uno de ellos era franc\u00e9s, fue como misionero a la Argentina. Los otros tres, argentinos. \u00a1Aplaudimos a los nuevos beatos, todos ellos!<\/p>\n<p>Los invito a unirse a mi oraci\u00f3n por los refugiados que se encuentran en centros de detenci\u00f3n en Libia, cuya situaci\u00f3n, que ya es muy grave, se torna a\u00fan m\u00e1s peligrosa debido al conflicto en curso. Apelo por la evacuaci\u00f3n especial de mujeres, ni\u00f1os y enfermos lo antes posible a trav\u00e9s de los corredores humanitarios.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n oramos por aquellos que perdieron la vida o sufrieron graves da\u00f1os por las recientes inundaciones en Sud\u00e1frica. Incluso a estos hermanos nuestros no les falta nuestra solidaridad y el apoyo concreto de la comunidad internacional.<\/p>\n<p>Les saludo a todos ustedes, fieles romanos y peregrinos de Italia y de muchos pa\u00edses, en particular los fieles de Tlalnepantla (M\u00e9xico), los j\u00f3venes de Valencia, los estudiantes de Tricase, los adolescentes de Arcore y los de Carugo; Los fieles de Modugno y G\u00e9nova. Un saludo especial a la peregrinaci\u00f3n diocesana de las familias de la Arquidi\u00f3cesis de Trani-Barletta-Bisceglie, as\u00ed como a los devotos de la Divina Misericordia reunidos hoy en la iglesia de Santo Espiritu en Sassia.<\/p>\n<p>A nuestros hermanos y hermanas de las Iglesias orientales que hoy, seg\u00fan el calendario juliano, celebran la Pascua, les ofrezco cordiales deseos. \u00a1Que el Se\u00f1or resucitado les d\u00e9 gozo y paz! Y un aplauso tambi\u00e9n para todos los cat\u00f3licos orientales y ortodoxos, para decirles: \u00ab\u00a1Feliz Pascua!\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, agradezco a todos los que me han enviado saludos de Pascua en este momento. Los cambio con entusiasmo, invocando todo bien para todas y cada una de las familias.<\/p>\n<p>\u00a1Buen domingo a todos! Y por favor no olvides orar por m\u00ed. Buen almuerzo y adi\u00f3s.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | No olvidemos las heridas de Jes\u00fas, porque la paz, la alegr\u00eda y la fuerza para la misi\u00f3n vienen de all\u00ed, as\u00ed lo afirmaba el Santo Padre en su mensaje brindado en el segundo domingo de Pascua o Divina Misericordia al presentarse en la ventana de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano, antes de recitar la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3446,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[28,225,58],"class_list":["post-5714","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-papa-francisco","tag-regina-coeli","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5714\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}