{"id":5731,"date":"2019-05-01T09:00:39","date_gmt":"2019-05-01T12:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=5731"},"modified":"2019-05-01T09:00:39","modified_gmt":"2019-05-01T12:00:39","slug":"papa-francisco-dios-lucha-con-nosotros-siempre-esta-cerca-de-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-lucha-con-nosotros-siempre-esta-cerca-de-nosotros\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios lucha con nosotros, siempre est\u00e1 cerca de nosotros"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/obcastrensarg_papa-audiencia-gral-1-5-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5732\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/obcastrensarg_papa-audiencia-gral-1-5-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Dios lucha con nosotros, siempre est\u00e1 cerca de nosotros<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en la audiencia General brindada esta ma\u00f1ana en <strong>Plaza San Pedro<\/strong> frente a los peregrinos del mundo. En esta oportunidad <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continu\u00f3 el ciclo de catequesis en el <strong>Padre Nuestro<\/strong>, centrando su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u00abNo nos abandones a la tentaci\u00f3n\u00bb<\/strong> (Canci\u00f3n b\u00edblica: De la Primera Carta de San Pablo a los Corintios, 10, 13).<\/p>\n<p>Al respecto nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) es con esta pen\u00faltima invocaci\u00f3n que nuestro di\u00e1logo con el Padre celestial entra, por as\u00ed decirlo, en el coraz\u00f3n del drama, es decir, en el terreno de la confrontaci\u00f3n entre nuestra libertad y las trampas del maligno\u201d.<\/em><\/strong> Agregando,<em><strong> \u201cno olvidemos: el \u00abPadre Nuestro\u00bb comienza con \u00abPadre\u00bb. Y un padre no hace trampas para sus hijos\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Ampliando, se\u00f1ala, <strong><em>\u201clos cristianos no tienen nada que ver con un Dios envidioso, en competencia con el hombre, o que disfruta poni\u00e9ndolo a prueba. Estas son las im\u00e1genes de muchas deidades paganas\u201d. <\/em><\/strong>Continuando, el<strong> Santo Padre<\/strong> nos recuerda, <strong><em>\u201c(\u2026) la prueba y la tentaci\u00f3n, han estado misteriosamente presentes en la vida del mismo Jes\u00fas. En esta experiencia, el Hijo de Dios se convirti\u00f3 completamente en nuestro hermano\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Agregando m\u00e1s adelante, dice, <strong><em>\u201cDios no nos ha dejado solos, pero en Jes\u00fas se manifiesta como el \u2039\u2039Dios con nosotros\u203a\u203a a las consecuencias extremas<\/em><\/strong><strong><em>. \u00c9l est\u00e1 con nosotros cuando nos da la vida, est\u00e1 con nosotros durante la vida, est\u00e1 con nosotros en alegr\u00eda, est\u00e1 con nosotros en pruebas, est\u00e1 con nosotros en tristeza, est\u00e1 con nosotros en derrotas, cuando pecamos, pero siempre est\u00e1 con nosotros. Porque es un Padre y no puede abandonarnos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> nos detalla adem\u00e1s, <strong>\u201cen los peores momentos de nuestras vidas, en los momentos m\u00e1s dolorosos, en los momentos m\u00e1s angustiosos, Dios observa con nosotros, Dios lucha con nosotros, siempre est\u00e1 cerca de nosotros. \u00bfPor qu\u00e9? Porque \u00e9l es el padre\u201d.<\/strong> Casi en el final rese\u00f1a, <strong><em>\u201ces nuestro consuelo en la hora de la prueba: saber que ese valle, desde que Jes\u00fas lo cruz\u00f3, ya no est\u00e1 desolado, sino que est\u00e1 bendecido por la presencia del Hijo de Dios. \u00a1\u00c9l nunca nos abandonar\u00e1!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>Continuamos en la catequesis sobre el \u00abPadre Nuestro\u00bb, llegando ahora a la pen\u00faltima invocaci\u00f3n: \u00abNo nos abandones a la tentaci\u00f3n\u00bb (Mt 6:13). Otra versi\u00f3n dice: \u00abNo nos dejemos caer en la tentaci\u00f3n\u00bb. El \u00abPadre Nuestro\u00bb comienza de una manera serena: nos hace desear que el gran proyecto de Dios se pueda realizar entre nosotros. Luego mira la vida y nos pregunta qu\u00e9 necesitamos todos los d\u00edas: el \u00abpan de cada d\u00eda\u00bb. Luego, la oraci\u00f3n se dirige a nuestras relaciones interpersonales, a menudo contaminadas por el ego\u00edsmo: pedimos perd\u00f3n y nos comprometemos a darlo. Pero es con esta pen\u00faltima invocaci\u00f3n que nuestro di\u00e1logo con el Padre celestial entra, por as\u00ed decirlo, en el coraz\u00f3n del drama, es decir, en el terreno de la confrontaci\u00f3n entre nuestra libertad y las trampas del maligno.<\/p>\n<p>Como es bien sabido, la expresi\u00f3n griega original contenida en los Evangelios es dif\u00edcil de representar con exactitud, y todas las traducciones modernas son un tanto flojas. Entonces, en un elemento podemos converger un\u00e1nimemente: sin embargo, entendemos el texto, debemos excluir que es Dios quien es el protagonista de las tentaciones que se ciernen sobre el camino del hombre. Como si Dios estuviese al acecho para poner trampas y escollos sobre sus hijos. Una interpretaci\u00f3n de este tipo contrasta sobre todo con el texto mismo, y est\u00e1 lejos de la imagen de Dios que Jes\u00fas nos revel\u00f3. No olvidemos: el \u00abPadre Nuestro\u00bb comienza con \u00abPadre\u00bb. Y un padre no hace trampas para sus hijos. Los cristianos no tienen nada que ver con un Dios envidioso, en competencia con el hombre, o que disfruta poni\u00e9ndolo a prueba. Estas son las im\u00e1genes de muchas deidades paganas. Leemos en la Carta del Ap\u00f3stol Santiago: \u00abNadie, cuando es tentado, debe decir:\u00bb Soy tentado por Dios \u00ab; porque Dios no puede ser tentado al mal y \u00e9l no tienta a nadie \u00ab(1:13). M\u00e1s bien al contrario: el Padre no es el autor del mal, ning\u00fan hijo que pide un pez y da una serpiente (ver Lc 11,11), como ense\u00f1a Jes\u00fas, y cuando el mal aparece en la vida del hombre, lucha contra \u00e9l. Su lado, para que pueda ser liberado. Un Dios que siempre lucha por nosotros, no contra nosotros. \u00a1\u00c9l es el Padre! Es en este sentido que rezamos el \u00abPadre Nuestro\u00bb.<\/p>\n<p>Estos dos momentos, la prueba y la tentaci\u00f3n, han estado misteriosamente presentes en la vida del mismo Jes\u00fas. En esta experiencia, el Hijo de Dios se convirti\u00f3 completamente en nuestro hermano, de una manera que casi toca el esc\u00e1ndalo. Y son precisamente estos pasajes del Evangelio los que nos muestran que las m\u00e1s dif\u00edciles invocaciones del \u00abPadre Nuestro\u00bb, las que cierran el texto, ya fueron respondidas: Dios no nos ha dejado solos, pero en Jes\u00fas se manifiesta como el \u00abDios con nosotros\u201d a las consecuencias extremas. \u00c9l est\u00e1 con nosotros cuando nos da la vida, est\u00e1 con nosotros durante la vida, est\u00e1 con nosotros en alegr\u00eda, est\u00e1 con nosotros en pruebas, est\u00e1 con nosotros en tristeza, est\u00e1 con nosotros en derrotas, cuando pecamos, pero siempre est\u00e1 con nosotros. Porque es un Padre y no puede abandonarnos.<\/p>\n<p>Si estamos tentados a hacer el mal, negando la fraternidad con los dem\u00e1s y deseando un poder absoluto sobre todo y sobre todos, Jes\u00fas ya ha luchado contra esta tentaci\u00f3n por nosotros: las primeras p\u00e1ginas de los Evangelios lo atestiguan. Inmediatamente despu\u00e9s de recibir el bautismo de Juan, en medio de la multitud de pecadores, Jes\u00fas se retira al desierto y es tentado por Satan\u00e1s. As\u00ed comienza la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, con la tentaci\u00f3n que viene de Satan\u00e1s. Satan\u00e1s estaba presente. Mucha gente dice: \u00ab\u00bfPero por qu\u00e9 hablar del diablo que es una cosa antigua? El diablo no existe\u00bb. Pero mira lo que el Evangelio te ense\u00f1a: Jes\u00fas se enfrent\u00f3 al diablo, fue tentado por Satan\u00e1s. Pero Jes\u00fas rechaza toda tentaci\u00f3n y sale victorioso. El Evangelio de Mateo tiene una nota interesante que cierra el duelo entre Jes\u00fas y el enemigo: \u00abEntonces el diablo lo dej\u00f3, y he aqu\u00ed, los \u00e1ngeles se acercaron a \u00e9l y le sirvieron\u00bb (4:11).<\/p>\n<p>Pero incluso en el momento de la prueba suprema, Dios no nos deja solos. Cuando Jes\u00fas se retira a orar en Getseman\u00ed, su coraz\u00f3n es invadido por una angustia indecible \u2014le dice a sus disc\u00edpulos\u2014 y experimenta soledad y abandono. Solo, con la responsabilidad de todos los pecados del mundo sobre sus hombros; Solo, con una angustia indecible. La prueba es tan lacerante que algo inesperado sucede. Jes\u00fas nunca pide amor por s\u00ed mismo, pero esa noche siente que su alma est\u00e1 triste hasta la muerte, y luego pide la cercan\u00eda de sus amigos: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed y vigila conmigo\u00bb (Mt 26:38). Como sabemos, los disc\u00edpulos, agobiados por un adormecimiento causado por el miedo, se quedaron dormidos. En el momento de la agon\u00eda, Dios le pide al hombre que no lo abandone, y el hombre en cambio duerme. En el tiempo en que el hombre conoce su prueba, Dios en cambio observa. En los peores momentos de nuestras vidas, en los momentos m\u00e1s dolorosos, en los momentos m\u00e1s angustiosos, Dios observa con nosotros, Dios lucha con nosotros, siempre est\u00e1 cerca de nosotros. \u00bfPor qu\u00e9? Porque \u00e9l es el padre. Entonces comenzamos la oraci\u00f3n: \u00abPadre nuestro\u00bb. Y un padre no abandona a sus hijos. Esa noche de dolor de Jes\u00fas, de lucha, son el \u00faltimo sello de la Encarnaci\u00f3n: Dios desciende para encontrarnos en nuestros abismos y en las tribulaciones que salpican la historia.<\/p>\n<p>Es nuestro consuelo en la hora de la prueba: saber que ese valle, desde que Jes\u00fas lo cruz\u00f3, ya no est\u00e1 desolado, sino que est\u00e1 bendecido por la presencia del Hijo de Dios. \u00a1\u00c9l nunca nos abandonar\u00e1!<\/p>\n<p>Retira, pues, de nosotros, oh Dios, el tiempo de la prueba y la tentaci\u00f3n. Pero cuando llegue este momento, nuestro Padre, mu\u00e9strenos que no estamos solos. T\u00fa eres el Padre. Mu\u00e9stranos que Cristo ya ha tomado sobre s\u00ed el peso de esa cruz. Mu\u00e9stranos que Jes\u00fas nos llama a llevarlo con \u00e9l, confiando en tu amor como Padre. Gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios lucha con nosotros, siempre est\u00e1 cerca de nosotros, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre en la audiencia General brindada esta ma\u00f1ana en Plaza San Pedro frente a los peregrinos del mundo. 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