{"id":6297,"date":"2019-05-22T08:07:48","date_gmt":"2019-05-22T11:07:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=6297"},"modified":"2019-05-22T08:07:48","modified_gmt":"2019-05-22T11:07:48","slug":"papa-francisco-la-oracion-debe-ser-insistente-y-sobre-todo-debe-traer-la-memoria-de-los-hermanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-oracion-debe-ser-insistente-y-sobre-todo-debe-traer-la-memoria-de-los-hermanos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La oraci\u00f3n debe ser insistente, y sobre todo, debe traer la memoria de los hermanos"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_papa-en-audiencia-gral-27-03-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4889\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/obcastrensearg_papa-en-audiencia-gral-27-03-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La oraci\u00f3n debe ser insistente, y sobre todo, debe traer la memoria de los hermanos<\/strong>, es apenas un resumen del mensaje brindado hoy por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> en la Audiencia General, brindada junto a los Peregrinos del mundo en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>. El <strong>Santo Padre<\/strong>, hoy concluy\u00f3 el ciclo de catequesis sobre el <strong>\u201cPadre Nuestro\u201d<\/strong>, al respecto nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) la oraci\u00f3n cristiana nace de la audacia de llamar a Dios con el nombre de \u2039Padre\u203a\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, nos explicaba, <strong><em>\u201cno se trata de una f\u00f3rmula, sino de una intimidad filial en la que somos introducidos por gracia: Jes\u00fas es el revelador del Padre y nos da familiaridad con \u00c9l\u201d.<\/em><\/strong> El <strong>Pont\u00edfice<\/strong> adem\u00e1s nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cla oraci\u00f3n debe ser insistente, y sobre todo, debe traer la memoria de los hermanos, especialmente cuando vivimos relaciones dif\u00edciles con ellos. Jes\u00fas dice: \u00abCuando comiences a orar, si tienes algo en contra de alguien, perdona, porque incluso tu Padre que est\u00e1 en el cielo te perdona tus faltas\u00bb (Mc 11, 25)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando su mensaje, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos ense\u00f1\u00f3 adem\u00e1s, <strong><em>\u201cconsiderando el Nuevo Testamento como un todo, est\u00e1 claro que el primer protagonista de cada oraci\u00f3n cristiana es el Esp\u00edritu Santo. Pero no olvidemos esto: el protagonista de toda oraci\u00f3n cristiana es el Esp\u00edritu Santo. Nunca podr\u00edamos orar sin la fuerza del Esp\u00edritu Santo. \u00c9l es quien ora en nosotros y nos impulsa a orar bien\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, nos recordaba en esta audiencia que,<strong><em> \u201c(\u2026) el Esp\u00edritu (\u2026) sopla en el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros, que somos disc\u00edpulos de Jes\u00fas. El Esp\u00edritu nos permite orar como hijos de Dios, lo que realmente somos para el Bautismo. El Esp\u00edritu nos hace orar en el \u00absurco\u00bb que Jes\u00fas cav\u00f3 para nosotros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Finalizando, Su Santidad declar\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) podemos repetir esa oraci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abTe alabo, oh Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y sabios y se las has revelado a los m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb (Lc 10:21 ). Para orar debemos hacernos peque\u00f1os, para que el Esp\u00edritu Santo pueda entrar en nosotros y dejar que nos gu\u00ede en la oraci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>Hoy concluimos el ciclo de catequesis sobre el \u00abPadre Nuestro\u00bb. Podemos decir que la oraci\u00f3n cristiana nace de la audacia de llamar a Dios con el nombre de \u00abPadre\u00bb. Esta es la ra\u00edz de la oraci\u00f3n cristiana: decir \u00abPadre\u00bb a Dios. \u00a1Pero se necesita valor! No se trata de una f\u00f3rmula, sino de una intimidad filial en la que somos introducidos por gracia: Jes\u00fas es el revelador del Padre y nos da familiaridad con \u00c9l. \u00abNo nos deja una f\u00f3rmula para repetir mec\u00e1nicamente. Al igual que con cualquier oraci\u00f3n vocal, es a trav\u00e9s de la Palabra de Dios que el Esp\u00edritu Santo ense\u00f1a a los hijos de Dios a orar a su Padre \u00ab(Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2766). Jes\u00fas mismo us\u00f3 diferentes expresiones para orar al Padre. Si leemos los Evangelios cuidadosamente, descubrimos que estas expresiones de oraci\u00f3n que emergen en los labios de Jes\u00fas recuerdan el texto del \u00abPadre Nuestro\u00bb.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en la noche de Getseman\u00ed, Jes\u00fas ora de esta manera: \u00ab\u00a1Abba! Padre! Todo es posible para ti: \u00a1qu\u00edtame esta copa! Pero no es lo que quiero, sino lo que quieres \u00ab(Mk 14:36). Ya hemos recordado este texto del Evangelio de Marcos. \u00bfC\u00f3mo no reconocer en esta oraci\u00f3n, aunque sea breve, un rastro del \u00abPadre Nuestro\u00bb? En medio de la oscuridad, Jes\u00fas invoca a Dios con el nombre de \u00abAbb\u00e0\u00bb, con confianza filial y, mientras siente temor y angustia, pide que se cumpla su voluntad.<\/p>\n<p>En otros pasajes del Evangelio, Jes\u00fas insiste con sus disc\u00edpulos para que puedan cultivar un esp\u00edritu de oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n debe ser insistente, y sobre todo, debe traer la memoria de los hermanos, especialmente cuando vivimos relaciones dif\u00edciles con ellos. Jes\u00fas dice: \u00abCuando comiences a orar, si tienes algo en contra de alguien, perdona, porque incluso tu Padre que est\u00e1 en el cielo te perdona tus faltas\u00bb (Mc 11, 25). \u00bfC\u00f3mo podemos dejar de reconocer la similitud con el \u00abPadre Nuestro\u00bb en estas expresiones? Y los ejemplos podr\u00edan ser numerosos, incluso para nosotros.<\/p>\n<p>En los escritos de San Pablo no encontramos el texto del \u00abPadre Nuestro\u00bb, pero su presencia emerge en esa estupenda s\u00edntesis donde la invocaci\u00f3n del cristiano se condensa en una sola palabra: \u00abAbb\u00e0\u00bb (v\u00e9ase Rom 8:15; Gal 4 , 6).<\/p>\n<p>En el Evangelio de Lucas, Jes\u00fas satisface plenamente la petici\u00f3n de los disc\u00edpulos que, al verlo a menudo aislado y sumergi\u00e9ndose en la oraci\u00f3n, un d\u00eda deciden preguntarle: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, como tambi\u00e9n Juan, el Bautista, ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u00bb ( 11.1). Y entonces el Maestro les ense\u00f1\u00f3 la oraci\u00f3n al Padre.<\/p>\n<p>Considerando el Nuevo Testamento como un todo, est\u00e1 claro que el primer protagonista de cada oraci\u00f3n cristiana es el Esp\u00edritu Santo. Pero no olvidemos esto: el protagonista de toda oraci\u00f3n cristiana es el Esp\u00edritu Santo. Nunca podr\u00edamos orar sin la fuerza del Esp\u00edritu Santo. \u00c9l es quien ora en nosotros y nos impulsa a orar bien. Podemos pedirle al Esp\u00edritu que nos ense\u00f1e a orar, porque \u00c9l es el protagonista, el que hace la verdadera oraci\u00f3n en nosotros. \u00c9l sopla en el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros, que somos disc\u00edpulos de Jes\u00fas. El Esp\u00edritu nos permite orar como hijos de Dios, lo que realmente somos para el Bautismo. El Esp\u00edritu nos hace orar en el \u00absurco\u00bb que Jes\u00fas cav\u00f3 para nosotros. Este es el misterio de la oraci\u00f3n cristiana: por gracia nos atrae ese di\u00e1logo de amor de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas or\u00f3 as\u00ed. A veces usaba expresiones que ciertamente est\u00e1n muy lejos del texto del \u00abPadre Nuestro\u00bb. Piense en las palabras iniciales del Salmo 22, que Jes\u00fas pronuncia en la cruz: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb (Mt 27:46). \u00bfPuede el Padre celestial abandonar a su Hijo? No, desde luego. Sin embargo, el amor por nosotros, los pecadores, ha llevado a Jes\u00fas a este punto: al punto de experimentar el abandono de Dios, su distancia, porque \u00e9l ha tomado sobre s\u00ed mismo todos nuestros pecados. Pero incluso en el grito de angustia, el \u00abmi Dios, mi Dios\u00bb permanece. En esa \u00abm\u00eda\u00bb est\u00e1 el n\u00facleo de la relaci\u00f3n con el Padre, est\u00e1 el n\u00facleo de la fe y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso, a partir de este n\u00facleo, un cristiano puede orar en cualquier situaci\u00f3n. \u00c9l puede asumir todas las oraciones de la Biblia, especialmente de los Salmos; pero tambi\u00e9n puede orar con tantas expresiones que en milenios de historia han brotado del coraz\u00f3n de los hombres. Y al Padre nunca dejamos de hablar de nuestros hermanos y hermanas en la humanidad, porque ninguno de ellos, especialmente los pobres, permanece sin un consuelo y una porci\u00f3n de amor.<\/p>\n<p>Al final de esta catequesis, podemos repetir esa oraci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abTe alabo, oh Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y sabios y se las has revelado a los m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb (Lc 10:21 ). Para orar debemos hacernos peque\u00f1os, para que el Esp\u00edritu Santo pueda entrar en nosotros y dejar que nos gu\u00ede en la oraci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La oraci\u00f3n debe ser insistente, y sobre todo, debe traer la memoria de los hermanos, es apenas un resumen del mensaje brindado hoy por Su Santidad Francisco en la Audiencia General, brindada junto a los Peregrinos del mundo en Plaza San Pedro. 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