{"id":6559,"date":"2019-06-01T08:00:15","date_gmt":"2019-06-01T11:00:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=6559"},"modified":"2019-06-01T08:00:15","modified_gmt":"2019-06-01T11:00:15","slug":"rumania-peregrinar-es-saber-que-venimos-como-pueblo-a-nuestra-casa-es-saber-que-tenemos-conciencia-de-ser-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/rumania-peregrinar-es-saber-que-venimos-como-pueblo-a-nuestra-casa-es-saber-que-tenemos-conciencia-de-ser-pueblo\/","title":{"rendered":"Rumania | Peregrinar es saber que venimos como pueblo a nuestra casa, es saber que tenemos conciencia de ser pueblo"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/obcastrensearg_papa-en-rumania-06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6561\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/obcastrensearg_papa-en-rumania-06-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Rumania<\/strong> | <strong>Peregrinar es saber que venimos como pueblo a nuestra casa, es saber que tenemos conciencia de ser pueblo<\/strong>, as\u00ed se refer\u00eda en su Homil\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong> brindada en la <strong>Santa Misa<\/strong> celebrada en el <strong>Santuario Mariano de Sumuleu-Ciuc<\/strong>. Pese a la lluvia, nada impidi\u00f3 que acudieran unos ochenta mil peregrinos, quienes se pudieron encontrar con Su Santidad Francisco, a quienes les dec\u00eda, <strong><em>\u201clos santuarios, lugares casi \u201csacramentales\u201d de una Iglesia hospital de campa\u00f1a, guardan la memoria del pueblo fiel que en medio de sus tribulaciones no se cansa de buscar la fuente de agua viva donde refrescar la esperanza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hablando sobre la procesi\u00f3n, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> subray\u00f3, <strong><em>\u201cesta peregrinaci\u00f3n anual pertenece a la herencia de la Transilvania, pero honra de forma conjunta las tradiciones religiosas rumanas y h\u00fangaras, en la que participan tambi\u00e9n fieles de otras confesiones, y es un s\u00edmbolo de di\u00e1logo, unidad y fraternidad; una llamada a recuperar los testimonios de fe hecha vida y de vida hecha esperanza\u201d. <\/em><\/strong>Adem\u00e1s, les dec\u00eda, <strong><em>\u201cperegrinar es saber que venimos como pueblo a nuestra casa. Es saber que tenemos conciencia de ser pueblo. Un pueblo cuya riqueza son sus mil rostros, mil culturas, lenguas y tradiciones; el santo Pueblo fiel de Dios que con Mar\u00eda peregrina cantando la misericordia del Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n el <strong>Santo Padre<\/strong> nos hac\u00eda un especial encargue, <strong><em>\u201clos complejos y tristes acontecimientos del pasado no se deben olvidar o negar, pero tampoco pueden constituir un obst\u00e1culo o un motivo para impedir una anhelada convivencia fraterna\u201d.<\/em><\/strong> All\u00ed, nos revel\u00f3 algo especialmente alentador, as\u00ed lo destacaba, <strong><em>\u201cperegrinar significa sentirse convocados e impulsados a\u00a0caminar juntos\u00a0pidi\u00e9ndole al Se\u00f1or la gracia de transformar viejos y actuales rencores y desconfianzas en nuevas oportunidades para la comuni\u00f3n; es desinstalarse de nuestras seguridades y comodidades en la b\u00fasqueda de una nueva tierra que el Se\u00f1or nos quiere regalar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi en el final de su Homil\u00eda, <strong>Su Santidad<\/strong> nos revelaba, <strong><em>\u201cperegrinar es el compromiso de luchar para que los rezagados de ayer, sean los protagonistas del ma\u00f1ana, y los protagonistas de hoy no se vuelvan los rezagados del ma\u00f1ana.<\/em><\/strong><strong><em> Y esto, hermanos y hermanas, requiere el trabajo artesanal de tejer juntos el futuro. Por eso estamos aqu\u00ed para decir juntos: Madre ens\u00e9\u00f1anos a hilvanar el futuro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la <strong>Homil\u00eda<\/strong> brindada por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Con alegr\u00eda y agradecimiento a Dios, me encuentro hoy con ustedes, queridos hermanos y hermanas, en este querido Santuario mariano, rico de historia y de fe, donde como hijos venimos a encontrarnos con nuestra Madre y a reconocernos como hermanos. Los santuarios, lugares casi \u201csacramentales\u201d de una Iglesia hospital de campa\u00f1a, guardan la memoria del pueblo fiel que en medio de sus tribulaciones no se cansa de buscar la fuente de agua viva donde refrescar la esperanza. Son lugares de fiesta y celebraci\u00f3n, de l\u00e1grimas y petici\u00f3n. Venimos a los pies de la Madre, sin muchas palabras, a dejarnos mirar por ella y que con su mirada nos lleve a aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida (<em>Jn<\/em>\u00a014,6).<\/p>\n<p>No lo hacemos de cualquier manera, somos peregrinos. Aqu\u00ed, cada a\u00f1o, el s\u00e1bado de Pentecost\u00e9s, peregrin\u00e1is para honrar el voto de sus antepasados y para fortalecer la fe en Dios y la devoci\u00f3n a la Virgen, representada en su imponente talla. Esta peregrinaci\u00f3n anual pertenece a la herencia de la Transilvania, pero honra de forma conjunta las tradiciones religiosas rumanas y h\u00fangaras, en la que participan tambi\u00e9n fieles de otras confesiones, y es un s\u00edmbolo de di\u00e1logo, unidad y fraternidad; una llamada a recuperar los testimonios de fe hecha vida y de vida hecha esperanza. Peregrinar es saber que venimos como pueblo a nuestra casa. Es saber que tenemos conciencia de ser pueblo. Un pueblo cuya riqueza son sus mil rostros, mil culturas, lenguas y tradiciones; el santo Pueblo fiel de Dios que con Mar\u00eda peregrina cantando la misericordia del Se\u00f1or. Si en Can\u00e1 de Galilea, Mar\u00eda intercedi\u00f3 ante Jes\u00fas para que realizara el primer milagro, en cada santuario vela e intercede no s\u00f3lo ante su Hijo sino tambi\u00e9n ante cada uno de nosotros para que no nos dejemos robar la fraternidad por las voces y las heridas que alimentan la divisi\u00f3n y fragmentaci\u00f3n. Los complejos y tristes acontecimientos del pasado no se deben olvidar o negar, pero tampoco pueden constituir un obst\u00e1culo o un motivo para impedir una anhelada convivencia fraterna. Peregrinar significa sentirse convocados e impulsados a\u00a0<em>caminar juntos<\/em>\u00a0pidi\u00e9ndole al Se\u00f1or la gracia de transformar viejos y actuales rencores y desconfianzas en nuevas oportunidades para la comuni\u00f3n; es desinstalarse de nuestras seguridades y comodidades en la b\u00fasqueda de una nueva tierra que el Se\u00f1or nos quiere regalar. Peregrinar es el desaf\u00edo de descubrir y transmitir la m\u00edstica de vivir juntos, de no tener miedo a mezclarnos, encontrarnos y ayudarnos. Peregrinar es participar de esa marea algo ca\u00f3tica que puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, caravana siempre solidaria para construir la historia (cf. Exhort. ap.\u00a0<em>Evangelii gaudium<\/em>, 87). Peregrinar es mirar no tanto lo que podr\u00eda haber sido \u2014y no fue\u2014, sino todo aquello que nos est\u00e1 esperando y no podemos dilatar m\u00e1s. Es creerle al Se\u00f1or que viene y que est\u00e1 en medio de nosotros promoviendo e impulsando la solidaridad, la fraternidad, el deseo de bien, de verdad y justicia (cf.\u00a0<em>ib\u00edd<\/em>., 71). Peregrinar es el compromiso de luchar para que los rezagados de ayer, sean los protagonistas del ma\u00f1ana, y los protagonistas de hoy no se vuelvan los rezagados del ma\u00f1ana. Y esto, hermanos y hermanas, requiere el trabajo artesanal de tejer juntos el futuro. Por eso estamos aqu\u00ed para decir juntos: Madre ens\u00e9\u00f1anos a hilvanar el futuro.<\/p>\n<p>Peregrinar a este santuario nos hace volver la mirada a Mar\u00eda y al misterio de la elecci\u00f3n de Dios. Ella, una muchacha de Nazaret, peque\u00f1a localidad de Galilea, en la periferia del imperio romano y tambi\u00e9n en la periferia de Israel, con su \u201cs\u00ed\u201d fue capaz de poner en marcha la revoluci\u00f3n de la ternura (cf.\u00a0<em>ib\u00edd<\/em>., 88). El misterio de la elecci\u00f3n de Dios que pone sus ojos en lo d\u00e9bil para confundir a los fuertes nos impulsa y anima tambi\u00e9n a nosotros a decir s\u00ed, como ella, como Mar\u00eda, para transitar los senderos de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, no olvidemos: al que arriesga, el Se\u00f1or no lo defrauda. Caminemos y caminemos juntos, arriesguemos, dejando que sea el Evangelio la levadura que lo impregne todo y regale a nuestros pueblos la alegr\u00eda de la salvaci\u00f3n, en la unidad y en la fraternidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rumania | Peregrinar es saber que venimos como pueblo a nuestra casa, es saber que tenemos conciencia de ser pueblo, as\u00ed se refer\u00eda en su Homil\u00eda el Santo Padre brindada en la Santa Misa celebrada en el Santuario Mariano de Sumuleu-Ciuc. 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