{"id":7346,"date":"2019-06-26T08:00:35","date_gmt":"2019-06-26T11:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=7346"},"modified":"2019-06-26T08:00:35","modified_gmt":"2019-06-26T11:00:35","slug":"papa-francisco-no-hay-lugar-para-el-egoismo-en-el-alma-de-un-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-no-hay-lugar-para-el-egoismo-en-el-alma-de-un-cristiano\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | No hay lugar para el ego\u00edsmo en el alma de un cristiano"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-discurso.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3950\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/obcastrensearg_papa-discurso-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>No hay lugar para el ego\u00edsmo en el alma de un cristiano<\/strong>, as\u00ed lo afirm\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> esta ma\u00f1ana en la audiencia general brindada en Plaza <strong>San Pedro<\/strong> junto a los peregrinos del mundo. En su mensaje, <strong>Su Santidad<\/strong> continu\u00f3 con la nueva serie de Catequesis sobre los <strong>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/strong>, en esta oportunidad habl\u00f3 sobre, <strong>\u00abPerseverar en la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles y en la comuni\u00f3n, en romper el pan y en las oraciones\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p>En especial, si dirigi\u00f3 respecto de, la vida de la comunidad primitiva entre el amor de Dios y el amor por los hermanos (pasaje b\u00edblico: De los Hechos de los Ap\u00f3stoles, 2, 42.44-45).A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>El fruto de Pentecost\u00e9s, el poderoso derramamiento del Esp\u00edritu de Dios sobre la primera comunidad cristiana, fue que muchas personas sintieron sus corazones traspasados \u200b\u200bpor el feliz anuncio, el kerygma, de la salvaci\u00f3n en Cristo y se adhirieron a \u00c9l libremente, convirtiendo, recibiendo el bautismo en su nombrar y a su vez aceptar el don del Esp\u00edritu Santo. Cerca de tres mil personas se convierten en parte de esa fraternidad que es el h\u00e1bitat de los creyentes y es el fermento eclesial de la obra de evangelizaci\u00f3n. El calor de la fe de estos hermanos y hermanas en Cristo hace de sus vidas el escenario de la obra de Dios que se manifiesta a trav\u00e9s de los milagros y las se\u00f1ales a trav\u00e9s de los ap\u00f3stoles. Lo extraordinario se vuelve ordinario y la vida cotidiana se convierte en el espacio de la manifestaci\u00f3n del Cristo viviente.<\/p>\n<p>El evangelista Lucas nos lo cuenta mostr\u00e1ndonos a la iglesia de Jerusal\u00e9n como el paradigma de cada comunidad cristiana, como el \u00edcono de una fraternidad que fascina y que no debe ser mitologizada sino que ni siquiera minimizada. El relato de los Hechos nos permite mirar dentro de las paredes de la c\u00fapula donde los primeros cristianos se re\u00fanen como una familia de Dios, un espacio de koinonia, es decir, de la comuni\u00f3n de amor entre hermanos y hermanas en Cristo.<\/p>\n<p>Se puede ver que viven de una manera precisa: son \u00abperseverantes en la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles y en la comuni\u00f3n, en el pan y en las oraciones\u00bb (Hechos 2:42). Los cristianos escuchan asiduamente el didache que es la ense\u00f1anza apost\u00f3lica; practican una alta calidad de relaciones interpersonales tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la comuni\u00f3n de bienes espirituales y materiales); ellos recuerdan al Se\u00f1or a trav\u00e9s del \u00abpartimiento del pan\u00bb, es decir, la Eucarist\u00eda, y dialogan con Dios en oraci\u00f3n. Estas son las actitudes de los cristianos, las cuatro huellas de un buen cristiano.<\/p>\n<p>A diferencia de la sociedad humana, donde hay una tendencia a hacer los propios intereses independientemente o incluso a expensas de otros, la comunidad de creyentes elimina el individualismo para fomentar el compartir y la solidaridad. No hay lugar para el ego\u00edsmo en el alma de un cristiano: si tu coraz\u00f3n es ego\u00edsta, no eres un cristiano, eres una persona mundana, que solo busca tu favor, tu beneficio. Y Lucas nos dice que los creyentes est\u00e1n juntos (vea Hechos 2:44). La proximidad y la unidad son el estilo de los creyentes: vecinos, preocupados el uno por el otro, por no hablar de los dem\u00e1s, no, por ayudar, por acercarse.<\/p>\n<p>La gracia del bautismo, por lo tanto, revela el v\u00ednculo \u00edntimo entre los hermanos en Cristo que est\u00e1n llamados a compartir, a identificarse con los dem\u00e1s y a dar \u00abseg\u00fan la necesidad de cada uno\u00bb (Hechos 2:45), es decir, generosidad, limosna, cuidar a los dem\u00e1s, visitar a los enfermos, visitar a los necesitados, que necesitan consuelo.<\/p>\n<p>Y esta fraternidad, precisamente porque elige el camino de la comuni\u00f3n y la atenci\u00f3n a los necesitados, esta fraternidad, que es la Iglesia, puede vivir una verdadera y aut\u00e9ntica vida lit\u00fargica. Lucas dice: \u00abTodos los d\u00edas perseveraban juntos en el templo y, partiendo el pan en las casas, com\u00edan con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n, alabando a Dios y disfrutando del favor de todas las personas\u00bb (Hechos 2,46-47).<\/p>\n<p>Finalmente, el relato de los Hechos nos recuerda que el Se\u00f1or garantiza el crecimiento de la comunidad (vea 2:47): la perseverancia de los creyentes en el pacto genuino con Dios y con los hermanos se convierte en una fuerza atractiva que fascina y conquista a muchos (vea Evangelio gaudium, 14), un principio por el cual vive la comunidad creyente de todos los tiempos.<\/p>\n<p>Pedimos al Esp\u00edritu Santo que haga de nuestras comunidades lugares donde podamos acoger y practicar una nueva vida, obras de solidaridad y comuni\u00f3n, lugares donde las liturgias sean un encuentro con Dios, que se convierta en comuni\u00f3n con nuestros hermanos y hermanas, lugares que Sean puertas abiertas sobre la Jerusal\u00e9n celestial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | No hay lugar para el ego\u00edsmo en el alma de un cristiano, as\u00ed lo afirm\u00f3 el Santo Padre esta ma\u00f1ana en la audiencia general brindada en Plaza San Pedro junto a los peregrinos del mundo. En su mensaje, Su Santidad continu\u00f3 con la nueva serie de Catequesis sobre los Hechos de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3950,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-7346","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7346\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}