{"id":7663,"date":"2019-07-14T08:30:55","date_gmt":"2019-07-14T11:30:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=7663"},"modified":"2019-07-14T08:30:55","modified_gmt":"2019-07-14T11:30:55","slug":"papa-francisco-la-misericordia-hacia-una-vida-humana-en-necesidad-es-el-verdadero-rostro-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-misericordia-hacia-una-vida-humana-en-necesidad-es-el-verdadero-rostro-del-amor\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La misericordia hacia una vida humana en necesidad es el verdadero rostro del amor"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/obcastrensearg_papa-\u00e1ngelus-28-20-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2002\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/obcastrensearg_papa-\u00e1ngelus-28-20-18-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La misericordia hacia una vida humana en necesidad es el verdadero rostro del amor<\/strong>, la frase fue dicha por el <strong>Santo Padre<\/strong> en el medio d\u00eda de hoy (hora local), cuando se present\u00f3 en la ventana del <strong>Estudio de Palacio Apost\u00f3lico<\/strong> para poder recitar la oraci\u00f3n marina del <strong>\u00c1ngelus<\/strong> junto a los peregrinos del mundo reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>. En esta ocasi\u00f3n se refiri\u00f3 al <strong>Evangelio<\/strong> de hoy, la par\u00e1bola del \u201cbuen samaritano\u00bb (v\u00e9ase Lc 10: 25-37), la cual resulta luego de la consulta de un m\u00e9dico a <strong>Jes\u00fas<\/strong>, cuando pregunta sobre, qu\u00e9 es necesario para heredar la vida eterna.<\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> se\u00f1ala, que <strong>Jes\u00fas<\/strong> lo invita a encontrar, <strong><em>\u201c(\u2026) la respuesta en las Escrituras y le dice: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu fuerza y \u200b\u200bcon toda tu mente, y tu pr\u00f3jimo como a ti mismo \u00ab(v. 27).<\/em><\/strong> Avanzando, luego de explicar la par\u00e1bola, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, exclama <strong><em>\u201c\u00a1Jes\u00fas, (\u2026) propone al samaritano como modelo, precisamente uno que no ten\u00eda fe! Tambi\u00e9n pensamos en tantas personas que conocemos, quiz\u00e1s agn\u00f3sticas, que hacen el bien\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Ampliando agrega, \u201cJes\u00fas eligi\u00f3 como modelo a quien no era un hombre de fe. Y este hombre, amando a su hermano como a s\u00ed mismo, muestra que ama a Dios con todo su coraz\u00f3n y con todas sus fuerzas: \u00a1el Dios que no conoc\u00eda! -, y al mismo tiempo expresa verdadera religiosidad y plena humanidad\u201d. Continuando, nos resalta, <strong><em>\u201cser capaz de tener compasi\u00f3n: esta es la clave. Esta es nuestra clave. Si no siente l\u00e1stima ante una persona necesitada, si su coraz\u00f3n no se mueve, entonces algo est\u00e1 mal. Ten cuidado, ten cuidado. No nos dejamos llevar por la insensibilidad ego\u00edsta\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero para que no quede ninguna duda, el <strong>Santo Padre<\/strong> afirmaba, <strong><em>\u201cel mismo Jes\u00fas es la compasi\u00f3n del Padre hacia nosotros. Si vas por la calle y ves a un hombre sin hogar tirado all\u00ed y pasas sin mirarlo o pensar: \u00abPero, efecto del vino. Es un borracho \u00ab, preg\u00fantese si ese hombre est\u00e1 borracho, preg\u00fantese si su coraz\u00f3n no se ha endurecido, si tu coraz\u00f3n no se ha convertido en hielo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Concluyendo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos ense\u00f1\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) la misericordia hacia una vida humana en necesidad es el verdadero rostro del amor. As\u00ed es como uno se convierte en un verdadero disc\u00edpulo de Jes\u00fas y el rostro del Padre se manifiesta: \u00abS\u00e9 misericordioso, como tu Padre es misericordioso\u00bb (Lc 6, 36). Y Dios, nuestro Padre, es misericordioso, porque tiene compasi\u00f3n; \u00c9l es capaz de tener esta compasi\u00f3n, de acercarse a nuestro dolor, a nuestro pecado, a nuestros vicios, a nuestras miserias\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindad por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>Hoy el Evangelio presenta la famosa par\u00e1bola del \u00abbuen samaritano\u00bb (v\u00e9ase Lc 10: 25-37). Cuando un abogado le pregunt\u00f3 qu\u00e9 es necesario para heredar la vida eterna, Jes\u00fas lo invita a encontrar la respuesta en las Escrituras y le dice: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu fuerza y \u200b\u200bcon toda tu mente, y tu pr\u00f3jimo como a ti mismo \u00ab(v. 27). Sin embargo, hubo diferentes interpretaciones de qui\u00e9n debe ser entendido como \u00abvecino\u00bb. De hecho, ese hombre todav\u00eda pregunta: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb (V. 29). En este punto, Jes\u00fas responde con la par\u00e1bola, esta bella par\u00e1bola: Los invito a todos a tomar hoy el Evangelio, Evangelio de Lucas, cap\u00edtulo diez, verso 25. Es una de las par\u00e1bolas m\u00e1s hermosas del Evangelio. Y esta par\u00e1bola se ha convertido en paradigm\u00e1tica de la vida cristiana. Se ha convertido en el modelo de c\u00f3mo debe actuar un cristiano. Gracias al evangelista Lucas, tenemos este tesoro.<\/p>\n<p>El protagonista de la historia corta es un samaritano, que conoce a un hombre robado y golpeado por bandidos en el camino y lo cuida. Sabemos que los jud\u00edos trataron a los samaritanos con desprecio, consider\u00e1ndolos extranjeros para el pueblo elegido. Por lo tanto, no es una coincidencia que Jes\u00fas eligiera a un samaritano como un personaje positivo en la par\u00e1bola. De esta manera, quiere superar los prejuicios, mostrando que incluso un extranjero, incluso uno que no conoce al verdadero Dios y no asiste a su templo, puede comportarse de acuerdo con su voluntad, sintiendo compasi\u00f3n por su hermano necesitado y ayud\u00e1ndolo por todos los medios a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>En ese mismo camino, antes de que el samaritano, un sacerdote y un levita ya hab\u00edan pasado, es decir, personas dedicadas a la adoraci\u00f3n de Dios. Sin embargo, al ver al pobre hombre en el suelo, hab\u00edan ido m\u00e1s lejos sin detenerse, probablemente para no estar contaminados con su sangre. Hab\u00edan puesto un gobierno humano ante ellos, sin contaminarse con sangre, vinculado al gran mandamiento de Dios, que ante todo quiere misericordia.<\/p>\n<p>\u00a1Jes\u00fas, por lo tanto, propone al samaritano como modelo, precisamente uno que no ten\u00eda fe! Tambi\u00e9n pensamos en tantas personas que conocemos, quiz\u00e1s agn\u00f3sticas, que hacen el bien. Jes\u00fas eligi\u00f3 como modelo a quien no era un hombre de fe. Y este hombre, amando a su hermano como a s\u00ed mismo, muestra que ama a Dios con todo su coraz\u00f3n y con todas sus fuerzas: \u00a1el Dios que no conoc\u00eda! -, y al mismo tiempo expresa verdadera religiosidad y plena humanidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de contar esta hermosa par\u00e1bola, Jes\u00fas se vuelve hacia el doctor de la ley que le hab\u00eda preguntado \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb Y le dice: \u00ab\u00bfCu\u00e1l de estos crees que estaba cerca de \u00e9l que cay\u00f3 en sus manos?\u00bb \u00bfDe los bandidos? \u00ab(v. 36). De esta manera, invierte la cuesti\u00f3n de su interlocutor y tambi\u00e9n la l\u00f3gica de todos nosotros. Nos hace entender que no somos nosotros quienes, seg\u00fan nuestro criterio, definimos qui\u00e9n es el siguiente y qui\u00e9n no, sino que la persona necesitada es la que debe poder reconocer qui\u00e9n es su pr\u00f3jimo, es decir, qui\u00e9n ha tenido compasi\u00f3n de \u00e9l \u00ab(v. 37). Ser capaz de tener compasi\u00f3n: esta es la clave. Esta es nuestra clave. Si no siente l\u00e1stima ante una persona necesitada, si su coraz\u00f3n no se mueve, entonces algo est\u00e1 mal. Ten cuidado, ten cuidado. No nos dejamos llevar por la insensibilidad ego\u00edsta. La capacidad de compasi\u00f3n se ha convertido en la piedra de toque del cristiano, de hecho de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. El mismo Jes\u00fas es la compasi\u00f3n del Padre hacia nosotros. Si vas por la calle y ves a un hombre sin hogar tirado all\u00ed y pasas sin mirarlo o pensar: \u00abPero, efecto del vino. Es un borracho \u00ab, preg\u00fantese si ese hombre est\u00e1 borracho, preg\u00fantese si su coraz\u00f3n no se ha endurecido, si tu coraz\u00f3n no se ha convertido en hielo. Esta conclusi\u00f3n indica que la misericordia hacia una vida humana en necesidad es el verdadero rostro del amor. As\u00ed es como uno se convierte en un verdadero disc\u00edpulo de Jes\u00fas y el rostro del Padre se manifiesta: \u00abS\u00e9 misericordioso, como tu Padre es misericordioso\u00bb (Lc 6, 36). Y Dios, nuestro Padre, es misericordioso, porque tiene compasi\u00f3n; \u00c9l es capaz de tener esta compasi\u00f3n, de acercarse a nuestro dolor, a nuestro pecado, a nuestros vicios, a nuestras miserias.<\/p>\n<p>Que la Virgen Mar\u00eda nos ayude a comprender y, sobre todo, a vivir cada vez m\u00e1s el v\u00ednculo inquebrantable que existe entre el amor a Dios nuestro Padre y el amor concreto y generoso a nuestros hermanos, y nos d\u00e9 la gracia de tener compasi\u00f3n y crecer en compasi\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La misericordia hacia una vida humana en necesidad es el verdadero rostro del amor, la frase fue dicha por el Santo Padre en el medio d\u00eda de hoy (hora local), cuando se present\u00f3 en la ventana del Estudio de Palacio Apost\u00f3lico para poder recitar la oraci\u00f3n marina del \u00c1ngelus junto a los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2002,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-7663","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7663"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7663\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}