{"id":7715,"date":"2019-07-21T08:14:16","date_gmt":"2019-07-21T11:14:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=7715"},"modified":"2019-07-21T08:14:16","modified_gmt":"2019-07-21T11:14:16","slug":"papa-francisco-la-sabiduria-del-corazon-reside-precisamente-en-saber-como-combinar-contemplacion-y-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-sabiduria-del-corazon-reside-precisamente-en-saber-como-combinar-contemplacion-y-accion\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La sabidur\u00eda del coraz\u00f3n reside precisamente en saber c\u00f3mo combinar contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/obcastrensearg_papa-en-\u00e1ngelus.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-318\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/obcastrensearg_papa-en-\u00e1ngelus-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | La sabidur\u00eda del coraz\u00f3n reside precisamente en saber c\u00f3mo combinar contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n, as\u00ed lo sintetiza el <strong>Santo Padre<\/strong> al hablar del el pasaje del <strong>Evangelio<\/strong> de este domingo, donde se describe \u00a0la visita de <strong>Jes\u00fas<\/strong> a la casa de <strong>Marta<\/strong> y <strong>Mar\u00eda<\/strong>, las hermanas de <strong>L\u00e1zaro <\/strong>(Marta y Mar\u00eda) (ver Lc 10.38-42). <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio de Palacio Apost\u00f3lico<\/strong>, este medio d\u00eda (hora local) donde antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus,<\/strong> se dirigi\u00f3 a los peregrinos presentes en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n<p>En primera instancia describi\u00f3 la actitud de <strong>Mar\u00eda<\/strong>, quien luego de la bienvenida al <strong>Se\u00f1or<\/strong>, se sienta a sus pies y lo escucha, all\u00ed se\u00f1ala el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201ctodo debe ser dejado de lado porque, cuando viene a visitarnos en nuestras vidas <\/em><\/strong>(Jes\u00fas),<strong><em> su presencia y su palabra vienen antes que todo\u201d. <\/em><\/strong>Adem\u00e1s agrega, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or siempre nos sorprende: cuando empezamos a escucharlo realmente, las nubes se desvanecen, las dudas dan paso a la verdad, los temores de la serenidad y las diferentes situaciones de la vida encuentran su lugar leg\u00edtimo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, afirma, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or siempre, cuando viene, arregla las cosas, incluso para nosotros\u201d.<\/em><\/strong> En la actitud, de <strong>Mar\u00eda de Betania<\/strong>, quien al recibir a Jes\u00fas se pone a sus pies a escucharlo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> subraya, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>(\u2026) la actitud orante del creyente, quien sabe c\u00f3mo permanecer en la presencia del Maestro para escucharlo y estar en sinton\u00eda con \u00c9l\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Respecto de la actitud de <strong>Marta<\/strong>, la otra hermana de <strong>L\u00e1zaro<\/strong>, el <strong>Papa<\/strong> se\u00f1ala que a ella, \u201c<strong><em>Jes\u00fas le dice<\/em><\/strong><strong><em>, \u2039\u2039Marta, Marta, est\u00e1s preocupada y agitada por muchas cosas\u203a\u203a (v. 41). Con estas palabras, ciertamente no pretende condenar la actitud del servicio, sino la ansiedad con la que a veces se experimenta\u201d.<\/em><\/strong> Seg\u00fan se supone que Marta era la hermana mayor y fue ella quien hosped\u00f3 a Jes\u00fas, el Santo Padre nos ilustra sobre ello, <strong><em>\u201c(\u2026) ciertamente esta mujer ten\u00eda el carisma de la hospitalidad. De hecho, mientras Mar\u00eda est\u00e1 escuchando a Jes\u00fas, <\/em><\/strong>(Marta) <strong><em>est\u00e1 completamente absorta en los muchos servicios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, <strong>Su Santidad<\/strong> nos revela, <strong><em>\u201c(\u2026) la sabidur\u00eda del coraz\u00f3n reside precisamente en saber c\u00f3mo combinar estos dos elementos: contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong> Concluyendo, nos recuerda, <strong><em>\u201cMarta y Mar\u00eda nos muestran el camino. Si queremos disfrutar de la vida con alegr\u00eda, debemos asociar estas dos actitudes: por un lado, el \u00abestar de pie a los pies\u00bb de Jes\u00fas, escucharlo mientras nos revela el secreto de todo; por otro lado, est\u00e9 atento y preparado en la hospitalidad, cuando \u00c9l pase y llame a nuestra puerta, con la cara de un amigo que necesita un momento de refrigerio y fraternidad. Necesitamos esta hospitalidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes el mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>En el pasaje de este domingo, el evangelista Lucas narra la visita de Jes\u00fas a la casa de Marta y Mar\u00eda, las hermanas de L\u00e1zaro (ver Lc 10.38-42). Ellos le dan la bienvenida, y Mar\u00eda se sienta a sus pies y lo escucha; deja lo que estaba haciendo para estar cerca de Jes\u00fas: \u00e9l no quiere perder ninguna de sus palabras. Todo debe ser dejado de lado porque, cuando viene a visitarnos en nuestras vidas, su presencia y su palabra vienen antes que todo. El Se\u00f1or siempre nos sorprende: cuando empezamos a escucharlo realmente, las nubes se desvanecen, las dudas dan paso a la verdad, los temores de la serenidad y las diferentes situaciones de la vida encuentran su lugar leg\u00edtimo. El Se\u00f1or siempre, cuando viene, arregla las cosas, incluso para nosotros.<\/p>\n<p>En esta escena de Mar\u00eda de Betania a los pies de Jes\u00fas, San Lucas muestra la actitud orante del creyente, quien sabe c\u00f3mo permanecer en la presencia del Maestro para escucharlo y estar en sinton\u00eda con \u00c9l. Se trata de tomar un descanso durante el d\u00eda, de reunirse en silencio, unos minutos, para dejar espacio al Se\u00f1or que \u00abpasa\u00bb y encontrar el coraje para permanecer un poco \u00abseparado\u00bb con \u00e9l, para luego regresar, con serenidad y eficacia, a las cosas cotidianas. Jes\u00fas elogiando el comportamiento de Mar\u00eda, quien \u00abescogi\u00f3 la mejor parte\u00bb (v. 42), parece repetirnos a cada uno de nosotros: \u00abNo se deje llevar por las cosas que hacer, sino que escuche primero la voz del Se\u00f1or, para que funcione bien. Las tareas que la vida te asigna\u00bb.<\/p>\n<p>Luego est\u00e1 la otra hermana, Marta. San Lucas dice que fue ella quien alberg\u00f3 a Jes\u00fas (vea el vers\u00edculo 38). Tal vez Marta era la mayor de las dos hermanas, no lo sabemos, pero ciertamente esta mujer ten\u00eda el carisma de la hospitalidad. De hecho, mientras Mar\u00eda est\u00e1 escuchando a Jes\u00fas, est\u00e1 completamente absorta en los muchos servicios. Por eso, Jes\u00fas le dice: \u00abMarta, Marta, est\u00e1s preocupada y agitada por muchas cosas\u00bb (v. 41). Con estas palabras, ciertamente no pretende condenar la actitud del servicio, sino la ansiedad con la que a veces se experimenta. Tambi\u00e9n compartimos la preocupaci\u00f3n de Santa Marta y, en su ejemplo, nos proponemos asegurarnos de que, en nuestras familias y en nuestras comunidades, vivamos el sentido de aceptaci\u00f3n, de la fraternidad, para que todos puedan sentirse \u00abcomo en casa\u00bb, especialmente los peque\u00f1os y los pobres cuando llaman a la puerta.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el Evangelio de hoy nos recuerda que la sabidur\u00eda del coraz\u00f3n reside precisamente en saber c\u00f3mo combinar estos dos elementos: contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n. Marta y Mar\u00eda nos muestran el camino. Si queremos disfrutar de la vida con alegr\u00eda, debemos asociar estas dos actitudes: por un lado, el \u00abestar de pie a los pies\u00bb de Jes\u00fas, escucharlo mientras nos revela el secreto de todo; por otro lado, est\u00e9 atento y preparado en la hospitalidad, cuando \u00c9l pase y llame a nuestra puerta, con la cara de un amigo que necesita un momento de refrigerio y fraternidad. Necesitamos esta hospitalidad.<\/p>\n<p>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima, Madre de la Iglesia, nos conceda la gracia de amar y servir a Dios y a nuestros hermanos con las manos de Marta y el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, para que siempre escuchando a Cristo podamos ser artesanos de la paz y la esperanza. Y esto es interesante: con estas dos actitudes seremos artesanos de la paz y la esperanza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La sabidur\u00eda del coraz\u00f3n reside precisamente en saber c\u00f3mo combinar contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n, as\u00ed lo sintetiza el Santo Padre al hablar del el pasaje del Evangelio de este domingo, donde se describe \u00a0la visita de Jes\u00fas a la casa de Marta y Mar\u00eda, las hermanas de L\u00e1zaro (Marta y Mar\u00eda) (ver Lc [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":318,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-7715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7715"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7715\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}