{"id":8009,"date":"2019-08-15T10:00:20","date_gmt":"2019-08-15T13:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=8009"},"modified":"2019-08-15T10:00:20","modified_gmt":"2019-08-15T13:00:20","slug":"papa-francisco-dios-es-alegria-dejemonos-llevar-por-la-mano-de-la-virgen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-es-alegria-dejemonos-llevar-por-la-mano-de-la-virgen\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios es alegr\u00eda dej\u00e9monos llevar por la mano de la Virgen"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Dios<\/strong> es alegr\u00eda dej\u00e9monos llevar por la mano de la <strong>Virgen<\/strong>, as\u00ed se refer\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong> antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>, en el d\u00eda de la Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la <strong>Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda<\/strong>. En el medio d\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad<\/strong> se present\u00f3 en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se dirigi\u00f3 a los peregrinos presentes reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n<p>All\u00ed, se refiri\u00f3 al Evangelio de hoy, la Sant\u00edsima Virgen ora, diciendo: <strong>\u00abMi alma magnifica al Se\u00f1or y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u00bb<\/strong> (Lc 1, 46-47). Al respecto subray\u00f3 los dos verbos de esta oraci\u00f3n, magnifico y regocijo, en primera instancia se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cMar\u00eda se regocija por Dios. Qui\u00e9n sabe si nos pas\u00f3 a alegrarnos por el Se\u00f1or: nos regocijamos por un resultado obtenido, por una buena noticia, pero hoy Mar\u00eda nos ense\u00f1a a alegrarnos en Dios. \u00bfPor qu\u00e9? Porque \u00c9l, Dios, hace \u00abgrandes cosas\u00bb (ver v. 49)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Respecto del otro verbo, el Santo Padre nos ense\u00f1aba, <strong><em>\u201c(\u2026) magnificar. \u00abMi alma magn\u00edfica\u00bb. Magnificar. De hecho, magnificar significa exaltar una realidad por su grandeza, por su belleza &#8230; Mar\u00eda exalta la grandeza del Se\u00f1or, lo alaba diciendo que \u00e9l es realmente grande. En la vida es importante buscar cosas grandes, de lo contrario te perder\u00e1s detr\u00e1s de tantas cosas peque\u00f1as\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, nos recuerda, <strong><em>\u201cMar\u00eda nos invita a mirar las \u00abgrandes cosas\u00bb que el Se\u00f1or ha logrado en ella. Tambi\u00e9n en nosotros, en cada uno de nosotros, el Se\u00f1or hace muchas cosas grandiosas. Debemos reconocer y exultar, magnificar a Dios, por estas grandes cosas\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cMar\u00eda es asumida en el cielo: peque\u00f1a y humilde, ella recibe la gloria m\u00e1s alta primero. Ella, que es una criatura humana, uno de nosotros, alcanza la eternidad en alma y cuerpo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando a\u00fan m\u00e1s, el <strong>Santo Padre<\/strong> destac\u00f3, <strong><em>\u201choy miramos a Mar\u00eda y vemos la meta. Vemos que una criatura fue asumida para la gloria de Jesucristo resucitado, y esa criatura solo pod\u00eda ser ella, la Madre del Redentor. Vemos que en el cielo, junto con Cristo, el Nuevo Ad\u00e1n, tambi\u00e9n est\u00e1 Mar\u00eda, la nueva Eva, y esto nos da consuelo y esperanza en nuestra peregrinaci\u00f3n aqu\u00ed abajo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el final, el Pont\u00edfice\u00a0 declar\u00f3, <strong><em>\u201cla fiesta de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda es un llamado para todos nosotros, especialmente para aquellos que est\u00e1n afectados por las dudas y la tristeza, y viven con los ojos bajos, no pueden mirar hacia arriba\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>En el Evangelio de hoy, solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, la Sant\u00edsima Virgen ora, diciendo: \u00abMi alma magnifica al Se\u00f1or y mi esp\u00edritu se regocija en Dios mi Salvador\u00bb (Lc 1, 46-47). Veamos los verbos de esta oraci\u00f3n: magn\u00edficos y regoc\u00edjense. Dos verbos: \u00abmagn\u00edfico\u00bb y \u00abexultante\u00bb. Es exultante cuando sucede algo tan hermoso que no es suficiente regocijarse en el alma, sino que queremos expresar felicidad con todo el cuerpo: entonces nos regocijamos. Mar\u00eda se regocija por Dios. Qui\u00e9n sabe si nos pas\u00f3 a alegrarnos por el Se\u00f1or: nos regocijamos por un resultado obtenido, por una buena noticia, pero hoy Mar\u00eda nos ense\u00f1a a alegrarnos en Dios. \u00bfPor qu\u00e9? Porque \u00c9l, Dios, hace \u00abgrandes cosas\u00bb (ver v. 49).<\/p>\n<p>El otro verbo se refiere a grandes cosas: magnificar. \u00abMi alma magn\u00edfica\u00bb. Magnificar. De hecho, magnificar significa exaltar una realidad por su grandeza, por su belleza &#8230; Mar\u00eda exalta la grandeza del Se\u00f1or, lo alaba diciendo que \u00e9l es realmente grande. En la vida es importante buscar cosas grandes, de lo contrario te perder\u00e1s detr\u00e1s de tantas cosas peque\u00f1as. Mar\u00eda nos muestra que si queremos que nuestra vida sea feliz, Dios debe ser el primero, porque solo \u00c9l es genial. Cu\u00e1ntas veces, en cambio, vivimos persiguiendo cosas de poca importancia: prejuicios, rencor, rivalidad, envidia, ilusiones, bienes materiales superfluos &#8230; \u00a1Cu\u00e1ntas mezquindades en la vida! Lo sabemos Hoy Mar\u00eda nos invita a mirar las \u00abgrandes cosas\u00bb que el Se\u00f1or ha logrado en ella. Tambi\u00e9n en nosotros, en cada uno de nosotros, el Se\u00f1or hace muchas cosas grandiosas. Debemos reconocer y exultar, magnificar a Dios, por estas grandes cosas.<\/p>\n<p>Estas son las \u00abgrandes cosas\u00bb que celebramos hoy. Mar\u00eda es asumida en el cielo: peque\u00f1a y humilde, ella recibe la gloria m\u00e1s alta primero. Ella, que es una criatura humana, uno de nosotros, alcanza la eternidad en alma y cuerpo. Y \u00e9l nos espera all\u00ed, como una madre esperando que sus hijos regresen a casa. De hecho, el pueblo de Dios lo invoca como una \u00abpuerta de entrada al cielo\u00bb. Estamos en camino, peregrinos a la casa all\u00e1 arriba. Hoy miramos a Mar\u00eda y vemos la meta. Vemos que una criatura fue asumida para la gloria de Jesucristo resucitado, y esa criatura solo pod\u00eda ser ella, la Madre del Redentor. Vemos que en el cielo, junto con Cristo, el Nuevo Ad\u00e1n, tambi\u00e9n est\u00e1 Mar\u00eda, la nueva Eva, y esto nos da consuelo y esperanza en nuestra peregrinaci\u00f3n aqu\u00ed abajo.<\/p>\n<p>La fiesta de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda es un llamado para todos nosotros, especialmente para aquellos que est\u00e1n afectados por las dudas y la tristeza, y viven con los ojos bajos, no pueden mirar hacia arriba. Miramos hacia arriba, el cielo est\u00e1 abierto; no despierta miedo, ya no est\u00e1 distante, porque en el umbral del cielo hay una madre que nos espera y es nuestra madre. Nos ama, sonr\u00ede y nos ayuda con cuidado. Como toda madre quiere lo mejor para sus hijos y nos dice: \u00abEres preciosa a los ojos de Dios; no est\u00e1s hecho para el peque\u00f1o cumplimiento del mundo, sino para las grandes alegr\u00edas del cielo \u201d. S\u00ed, porque Dios es alegr\u00eda, no aburrimiento. Dios es alegr\u00eda. Dej\u00e9monos llevar por la mano de la Virgen. Cada vez que tomamos el Rosario en la mano y rezamos por \u00e9l, damos un paso hacia la gran meta de la vida.<\/p>\n<p>D\u00e9jenos ser atra\u00eddos por la verdadera belleza, no nos dejemos atrapar por la peque\u00f1ez de la vida, sino elegir la grandeza del cielo. Que la Sant\u00edsima Virgen, Puerta del Cielo, nos ayude a mirar todos los d\u00edas con confianza y alegr\u00eda all\u00ed, d\u00f3nde est\u00e1 nuestro verdadero hogar, d\u00f3nde est\u00e1, que nos espera como madre.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios es alegr\u00eda dej\u00e9monos llevar por la mano de la Virgen, as\u00ed se refer\u00eda el Santo Padre antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus, en el d\u00eda de la Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. 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