{"id":8224,"date":"2019-08-28T15:16:49","date_gmt":"2019-08-28T18:16:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=8224"},"modified":"2019-08-28T15:16:49","modified_gmt":"2019-08-28T18:16:49","slug":"caba-enrique-ha-sido-fiel-y-honesto-por-eso-pudo-iluminar-y-puede-iluminarnos-a-los-hombres-y-mujeres-de-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/caba-enrique-ha-sido-fiel-y-honesto-por-eso-pudo-iluminar-y-puede-iluminarnos-a-los-hombres-y-mujeres-de-hoy\/","title":{"rendered":"CABA | Enrique ha sido fiel y honesto, por eso pudo iluminar y puede iluminarnos a los hombres y mujeres de hoy"},"content":{"rendered":"<p><strong>CABA <\/strong>| <strong>Enrique ha sido fiel y honesto, por eso pudo iluminar y puede iluminarnos a los hombres y mujeres de hoy<\/strong>, as\u00ed se refer\u00eda <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> en la homil\u00eda brindad durante la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda la cumplirse el 62\u00b0 Aniversario de la Pascua del Siervo de Dios, <strong>Enrique Shaw<\/strong>. Fue en la noche del martes 27 de agosto, en el <strong>Monasterio Santa Catalina de Siena<\/strong>, en la <strong>Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires<\/strong> (CABA).<\/p>\n<p>Presidi\u00f3 la <strong>Santa Misa<\/strong>, el Delegado Episcopal para la Causa de los Santos, Obispo Castrense de Argentina, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, concelebraron, el Encargado de Negocios de la Nunciatura Apost\u00f3lica, <strong>Mons. Aliaksandr Rahinia<\/strong>, el Capell\u00e1n Mayor de la PSA (Polic\u00eda de Seguridad Aeroportuaria), <strong>Padre Rub\u00e9n Bonacina<\/strong>, el Capell\u00e1n Castrense, <strong>Padre Diego Pereyra<\/strong> (Rector de la Catedral Castrense Stella Maris), Capell\u00e1n Castrense, <strong>Padre<\/strong> <strong>Enrique Saguier Fonrouge<\/strong> y el <strong>Padre Daniel D\u00edaz<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Mons. Olivera<\/strong> destacaba en la homil\u00eda, <strong><em>\u201cuna vez m\u00e1s tenemos la gracia de reunirnos para celebrar la Misa, recordando al querido Siervo de Dios, Enrique. (\u2026) su vida fue una vida entregada en el mundo de la empresa sin ego\u00edsmos y con sincera b\u00fasqueda de ser un empresario cristiano\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Obispo adem\u00e1s se refiri\u00f3 al Santoral del d\u00eda, hablando sobre Santa M\u00f3nica, de quien se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cella nos anima con el ejemplo de su vida a perseverar en la oraci\u00f3n para pedir aquellas cosas que a todos nos acerquen m\u00e1s a Dios\u201d. <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) es modelo hoy, para que confiados podamos pedir con insistencia por nuestra Patria, por cada hermano y hermana nuestra, por los que m\u00e1s sufren, por los que tienen en su poder mayores decisiones, por los que pueden hacer mayores esfuerzos para campear estos tiempos con menor dificultad, podemos pedir para que a todos nos d\u00e9 un coraz\u00f3n m\u00e1s atento al otro, m\u00e1s generoso y menos ego\u00edsta y construir verdaderamente una Patria fraterna.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> nos record\u00f3, <strong><em>\u201cesta Misa la rezamos en un nuevo aniversario de su Pascua, del tr\u00e1nsito hacia la vida verdadera. Enrique muri\u00f3 muy joven, pero pudo en estos pocos a\u00f1os dejarnos grandes ense\u00f1anzas\u201d.<\/em><\/strong> Profundizando, afirm\u00f3, <strong><em>\u201csu enfermedad la asume con resignaci\u00f3n cristiana, porque la fe ilumina que la misma es certeza de cielo. En los momentos m\u00e1s dif\u00edciles o de mayor prueba es donde se nos da la oportunidad de verificar la hondura de nuestra fe, se nos da la posibilidad de comprobar en donde, c\u00f3mo o en quien estamos cimentados\u201d. \u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s destac\u00f3, <strong><em>\u201cla Eucarist\u00eda que celebramos a\u00f1o tras a\u00f1o recordando su muerte, nos renueva en la oraci\u00f3n sincera y perseverante para pedirle al Se\u00f1or la gracia de la pronta \u00b4Beatificaci\u00f3n y Canonizaci\u00f3n de Enrique para Gloria de Dios. Y lo pedimos porque estamos convencidos que los santos son faros que iluminan nuestros pasos, son reflejo de la Luz del Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Mons. Olivera<\/strong> nos revelaba, <strong><em>\u201clos santos son hombres de su tiempo, como cada uno de nosotros, bautizados que vivieron en serio su vocaci\u00f3n bautismal.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0 El siervo de Dios invitaba en sus reflexiones a creer de verdad que somos la luz del mundo, y sab\u00eda que esa luz se pod\u00eda manifestar siendo santos. Sab\u00eda y as\u00ed lo compart\u00eda que la mejor manera de difundir el Evangelio era vivi\u00e9ndolo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Del <strong>Siervo de Dios<\/strong> nos dijo, <strong><em>\u201ccuanto m\u00e1s conozco la vida de Enrique m\u00e1s me entusiasma. Y confieso que me invita a trabajar para que adem\u00e1s de buscar la propia santidad pueda ayudar al pueblo confiado a mi cuidado pastoral a transitar por estos caminos de vidas entregadas y ofrecidas<\/em><\/strong><strong><em>, a avivar el deseo de la santidad que es configurarse con Jes\u00fas, amar, sentir, pensar como Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos en forma textual la Homil\u00eda brindada por <strong>Mons. Santiago Olviera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Misa por el nuevo Aniversario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">De la Pascua del <strong>Siervo de Dios Enrique Shaw<\/strong>, 27 de agosto de 2019<\/p>\n<p>(Naci\u00f3 el 26 de febrero de 1921, falleci\u00f3 en Buenos Aires el 27 de agosto de 1962)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s tenemos la gracia de reunirnos para celebrar la Misa, recordando al querido Siervo de Dios, Enrique. Sin duda no s\u00f3lo un modelo para todos, sino de una vigencia extraordinaria ya que su vida fue una vida entregada en el mundo de la empresa sin ego\u00edsmos y con sincera b\u00fasqueda de ser un empresario cristiano.<\/p>\n<p>Hoy con toda la Iglesia hacemos memoria de una gran santa como es Santa M\u00f3nica. Ella nos anima con el ejemplo de su vida a perseverar en la oraci\u00f3n para pedir aquellas cosas que a todos nos acerquen m\u00e1s a Dios. Ella supo rezar y hasta llorar por la conversi\u00f3n de su marido, Patricio y de su hijo Agust\u00edn, que estaban lejos de la \u201cvida verdadera\u201d porque no conoc\u00edan bien a Jes\u00fas. \u00a0M\u00f3nica es modelo hoy, para que confiados podamos pedir con insistencia por nuestra Patria, por cada hermano y hermana nuestra, por los que m\u00e1s sufren, por los que tienen en su poder mayores decisiones, por los que pueden hacer mayores esfuerzos para campear estos tiempos con menor dificultad, podemos pedir para que a todos nos de un coraz\u00f3n m\u00e1s atento al otro, m\u00e1s generoso y menos ego\u00edsta y construir verdaderamente una Patria fraterna. \u00a0Le podemos pedir a Santa M\u00f3nica que nos ayude a hacer realidad en cada uno de nosotros lo que Monse\u00f1or Derisi dijo del siervo de Dios en el d\u00eda de su sepelio: \u201cnunca supo decir que no para el bien\u201d<\/p>\n<p>Esta Misa la rezamos en un nuevo aniversario de su Pascua, del tr\u00e1nsito hacia la vida verdadera. Enrique muri\u00f3 muy joven, pero pudo en estos pocos a\u00f1os dejarnos grandes ense\u00f1anzas. Su enfermedad la asume con resignaci\u00f3n cristiana, porque la fe ilumina que la misma es certeza de cielo. En los momentos m\u00e1s dif\u00edciles o de mayor prueba es donde se nos da la oportunidad de verificar la hondura de nuestra fe, se nos da la posibilidad de comprobar en donde, c\u00f3mo o en quien estamos cimentados.<\/p>\n<p>Es bueno y edificante escuchar lo que \u00e9l comparti\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cEl cielo es tambi\u00e9n un lugar de actividad, de plenitud, de unidad, de intercambio, o sea de caridad. Para la mayor\u00eda de la gente que temen la muerte, Dios es una abstracci\u00f3n. Para mi constituy\u00f3 y constituye una realidad m\u00e1s intensa que todas las realidades terrestres y que me dice: \u00a1Ven! Y yo le contesto: Habla, Se\u00f1or, tu siervo te escucha. A lo cual me manifiesta: Te he llamado porque eres m\u00edo. Y entonces todo desaparece y s\u00f3lo quedamos Dios y yo. Las luces fuertes enceguecen de tal modo que resulta dif\u00edcil explicarlas, pero la explicaci\u00f3n esencial es que Dios me llama y que la vida cristiana es la Eternidad comenzada en nuestra alma sobre la tierra para llegar en el cielo a la unidad completa con Dios\u201d<\/p>\n<p>La Eucarist\u00eda que celebramos a\u00f1o tras a\u00f1o recordando su muerte, nos renueva en la oraci\u00f3n sincera y perseverante para pedirle al Se\u00f1or la gracia de la pronta \u00b4Beatificaci\u00f3n y Canonizaci\u00f3n de Enrique para Gloria de Dios. Y lo pedimos porque estamos convencidos que los santos son faros que iluminan nuestros pasos, son reflejo de la Luz del Se\u00f1or. Los santos son hombres de su tiempo, como cada uno de nosotros, bautizados que vivieron en serio su vocaci\u00f3n bautismal.\u00a0 El siervo de Dios invitaba en sus reflexiones a creer de verdad que somos la luz del mundo, y sab\u00eda que esa luz se pod\u00eda manifestar siendo santos. Sab\u00eda y as\u00ed lo compart\u00eda que la mejor manera de difundir el Evangelio era vivi\u00e9ndolo. Y lo intentaba vivir en su familia, en su trabajo, en la empresa. Lo deseo desde chico, lo profundiz\u00f3 en sus a\u00f1os vividos.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s conozco la vida de Enrique m\u00e1s me entusiasma. Y confieso que me invita a trabajar para que adem\u00e1s de buscar la propia santidad pueda ayudar al pueblo confiado a mi cuidado pastoral a transitar por estos caminos de vidas entregadas y ofrecidas, a avivar el deseo de la santidad que es configurarse con Jes\u00fas, amar, sentir, pensar como Jes\u00fas. Como Enrique que deseaba que Cristo reine en \u00e9l, en su familia, en la familia grande, en las empresas donde trabajaba, en la Patria, en la Iglesia.<\/p>\n<p>La patria necesita, -nos comparti\u00f3 el Cardenal Amato cuando presidi\u00f3 aqu\u00ed en Argentina la Misa en agosto de 2016 -, ciudadanos honestos y buenos cristianos. Y hoy lo sabemos, en estos tiempos dif\u00edciles los cristianos estamos llamados a poner el hombro y saber hacer renunciamientos que contribuyen a hacer m\u00e1s agradable la vida de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En esta coyuntura hist\u00f3rica y entre las muchas deudas en que vivimos los argentinos, podemos escuchar las ense\u00f1anzas de nuestro siervo de Dios, Enrique Shaw sobre el trabajo, \u00ab&#8230;el cristianismo se\u00f1ala la eminente dignidad del trabajo en funci\u00f3n de la vocaci\u00f3n divina de la humanidad; el trabajo no es un fin en s\u00ed mismo, sino que debe favorecer el desarrollo del hombre, del mundo y del Reino de Dios.\u00a0 Y la deuda que no pocas veces hablamos est\u00e1 en que debemos recuperar la cultura del trabajo y del esfuerzo, porque el cristianismo considera que el trabajo: perfecciona al hombre, en su cuerpo y en su alma, desarrollando su personalidad y disciplinando sus facultades intelectuales y morales, presta un servicio a la humanidad, no s\u00f3lo porque con su trabajo cada hombre colabora al bien com\u00fan, sino porque es un factor de uni\u00f3n entre los hombres, sabemos tambi\u00e9n que el mismo es dominio de la materia en colaboraci\u00f3n con Dios, pues por medio del trabajo el hombre domina la materia y &#8216;humaniza&#8217; la tierra&#8230;y si el hombre lo ejecuta con recta intenci\u00f3n y la gracia de Dios, es servicio de Dios y colaboraci\u00f3n con El en su obra redentora.<\/p>\n<p>Hemos escuchado en el Evangelio las cr\u00edticas del Se\u00f1or a las actitudes hip\u00f3critas de los escribas y fariseos. La clave de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas es la unidad de la vida, la observancia de lo exterior debe responder a una rectitud interior. Hay que estar atentos a no caer en esta posibilidad, esto es de una vida falsa o superficial, los hombres y mujeres de Dios nos recuerdan y animan a transitar los caminos sin doblez, y aun sabi\u00e9ndonos fr\u00e1giles y pecadores posibles de vivir en santidad. Purificar el interior de la copa significa convertir el coraz\u00f3n al cumplimiento de esos puntos esenciales de la ley que Jes\u00fas acaba de recordar, \u201cvivir la justicia, la misericordia y la fidelidad\u201d. Esta es la obediencia de la fe que Dios quiere de nosotros. Enrique ha sido fiel y honesto, por eso pudo iluminar y puede iluminarnos a los hombres y mujeres de hoy. La conversi\u00f3n del coraz\u00f3n y las victorias interiores terminan siempre por mejorar la conducta del hombre.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir por lo que conocemos de la vida de Enrique y sin equivocarnos, que el Siervo de Dios que hoy nos re\u00fane en torno a esta Eucarist\u00eda pudo experimentar con el Ap\u00f3stol los sentimientos de entrega y amor por su gente. Como hemos escuchado reci\u00e9n en la primera lectura, Pablo les expresa a los cristianos de Tesal\u00f3nica: \u201csent\u00edamos por ustedes tanto afecto, que dese\u00e1bamos entregarles, no solamente la Buena Noticia de Dios, sino tambi\u00e9n nuestra propia vida: tan queridos llegaron a sernos\u201d. Enrique Shaw, am\u00f3 a los suyos al estilo cristiano, al estilo paulino, sin reservas. Su amor a Dios se hac\u00eda visible em su amor concreto a sus pr\u00f3jimos, a su familia, a sus amigos, a todo hombre o mujer, dirigentes u obreros. Dando y d\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Seguimos rezando por su glorificaci\u00f3n, pero sobre todo renovemos nuestro deseo de imitarlo, y unamos nuestros corazones a los suyos, porque los suyos est\u00e1n unidos a los mismos sentimientos de Jes\u00fas: Enrique nos dec\u00eda: \u201cJes\u00fas no quiere comerciantes: puede ser que me pida todo, puede ser que no me pida nada, lo que s\u00ed me pide es que est\u00e9 dispuesto a todo.\u201d<\/p>\n<p>A Mar\u00eda, a quien Enrique quer\u00eda y ten\u00eda trato cercano con ella, le pedimos junto con \u00e9l, \u201cluz, fuerza y fidelidad a la Iglesia, sin la cual no podemos cumplir una aut\u00e9ntica funci\u00f3n social.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0+Santiago Olivera<\/strong><\/p>\n<p>Obispo Castrense de Argentina<\/p><\/blockquote>\n<div>[smartslider3 slider=268]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CABA | Enrique ha sido fiel y honesto, por eso pudo iluminar y puede iluminarnos a los hombres y mujeres de hoy, as\u00ed se refer\u00eda Mons. 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