{"id":8489,"date":"2019-09-05T08:00:08","date_gmt":"2019-09-05T11:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=8489"},"modified":"2019-09-05T08:00:08","modified_gmt":"2019-09-05T11:00:08","slug":"papa-francisco-la-paz-no-solo-es-ausencia-de-guerra-sino-el-compromiso-incansable-de-reconocer-garantizar-y-reconstruir-concretamente-la-dignidad-tantas-veces-olvidada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-paz-no-solo-es-ausencia-de-guerra-sino-el-compromiso-incansable-de-reconocer-garantizar-y-reconstruir-concretamente-la-dignidad-tantas-veces-olvidada\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La paz, no s\u00f3lo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La paz, no s\u00f3lo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada, la afirmaci\u00f3n pertenece apenas a una s\u00edntesis del mensaje brindado a las autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplom\u00e1tico de Mozambique por el <strong>Santo Padre<\/strong>. El encuentro se celebr\u00f3 luego de concluida la visita de cortes\u00eda de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> al Sr. Presidente de <strong>Mozambique<\/strong>, <strong>Filipe Jacinto Nyusi<\/strong>.<\/p>\n<p>El <strong>Pont\u00edfice<\/strong> luego de los saludos correspondientes a los presentes, se refiri\u00f3 a la paz, para ello evoc\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>como recordaba mi predecesor san Juan Pablo II en su visita a su Pa\u00eds en 1988, con la guerra \u00abhombres, mujeres y ni\u00f1os sufren porque les falta hogar, alimentaci\u00f3n suficiente, escuelas donde instruirse, hospitales para tratar su salud, iglesias donde reunirse para rezar y campos donde desarrollar su trabajo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, a los presentes les habl\u00f3, <strong><em>\u201cen el transcurso de todos estos a\u00f1os, han experimentado que la b\u00fasqueda de la paz duradera \u2014una misi\u00f3n que compromete a todos\u2014 pide un trabajo arduo, constante y sin tregua, que \u00abcomo una flor fr\u00e1gil, trata de florecer entre las piedras de la violencia\u00bb (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 2019) y, por tanto, reclama seguir diciendo con determinaci\u00f3n, pero sin fanatismos; con valent\u00eda, pero sin exaltaci\u00f3n; con tenacidad, pero inteligentemente: no a la violencia que destruye, s\u00ed a la paz y a la reconciliaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos se\u00f1al\u00f3 adem\u00e1s, <strong><em>\u201c(\u2026) la paz, sabemos, no s\u00f3lo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable \u2014 especialmente de aquellos que ocupamos un cargo de m\u00e1s amplia responsabilidad\u2014 de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada o ignorada de hermanos nuestros, para que puedan sentirse los principales protagonistas del destino de su naci\u00f3n\u201d. <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cla paz hizo posible el desarrollo de Mozambique en distintas \u00e1reas. Son prometedores los avances registrados en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n y la salud\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, pese a todo lo vivido y pasado, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> les pidi\u00f3 prestar atenci\u00f3n a que, <strong><em>\u201c(\u2026) es imprescindible mantener viva la memoria como camino que abre futuro; como caminar que lleve a buscar metas comunes, valores compartidos, ideas que favorezcan levantar la mirada sobre intereses sectoriales, corporativos, o partidarios de manera tal que las riquezas de su naci\u00f3n sean puestas al servicio de todos, especialmente de los m\u00e1s pobres\u201d.<\/em><\/strong> Casi en el final afirmaba, <strong><em>\u201custedes tienen una valerosa e hist\u00f3rica misi\u00f3n que cumplir: \u00a1Que no cesen los esfuerzos hasta que deje de haber ni\u00f1os y adolescentes sin educaci\u00f3n, familias sin techo, operarios sin trabajo, campesinos sin tierra; bases de un futuro de esperanza porque es futuro de dignidad! Estas son las armas de la paz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes el mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Se\u00f1or Presidente,<\/p>\n<p>Miembros del Gobierno, del Parlamento y del Cuerpo Diplom\u00e1tico,<\/p>\n<p>Distinguidas Autoridades,<\/p>\n<p>Representantes de la sociedad civil, Se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/p>\n<p>Gracias, se\u00f1or Presidente, por sus palabras de bienvenida, as\u00ed como su amable invitaci\u00f3n a visitar vuestra Naci\u00f3n. Me alegra estar nuevamente en \u00c1frica y comenzar este viaje apost\u00f3lico por este Pa\u00eds, tan bendecido por su belleza natural como por su gran riqueza cultural que le aporta, a la tan probada alegr\u00eda de vivir de vuestro Pueblo, la esperanza en un ma\u00f1ana mejor.<\/p>\n<p>Saludo cordialmente a los miembros del Gobierno y del Parlamento, del Cuerpo Diplom\u00e1tico y a los representantes de la sociedad civil aqu\u00ed presentes. En vosotros, quiero acercarme y saludar afectuosamente a todo el pueblo mozambique\u00f1o que, desde el Rovuma a Maputo, nos abre sus puertas para alimentar un renovado futuro de paz y reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiero dirigir mis primeras palabras de cercan\u00eda y solidaridad a todos los que padecieron recientemente los ciclones Idai y Kenneth, cuyas devastadoras consecuencias siguen golpeando a tantas familias, principalmente a aquellas donde la reconstrucci\u00f3n todav\u00eda no ha sido posible y que reclama una especial atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lamentablemente, no podr\u00e9 llegar personalmente hasta ustedes, pero quiero que sepan que comparto su angustia, su dolor y tambi\u00e9n el compromiso de la comunidad cat\u00f3lica para enfrentar una situaci\u00f3n tan dura. En medio de la cat\u00e1strofe y la desolaci\u00f3n pido a la Providencia que no falte la solicitud de todos los actores civiles y sociales que, poniendo la persona en el centro, sean capaces de promover la necesaria reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n quiero expresar mi reconocimiento, m\u00edo y de gran parte de la comunidad internacional, por el esfuerzo que desde hace d\u00e9cadas realizan para que la paz se vuelva la norma, y la reconciliaci\u00f3n el mejor camino para enfrentar las dificultades y desaf\u00edos que tienen como Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este esp\u00edritu y con este prop\u00f3sito, hace aproximadamente un mes, firmaron en Sierra de la Gorongosa el acuerdo para el cese definitivo de las hostilidades militares entre los hermanos mozambique\u00f1os. Un hito, que agradecemos y esperamos decisivo, realizado por personas valientes en el camino de la paz que inici\u00f3 con el Acuerdo General de 1992 en Roma.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nto ha pasado desde la firma del tratado hist\u00f3rico que sell\u00f3 la paz y que ha dado sus primeros brotes! Esos brotes que sostienen la esperanza y brindan la confianza para no dejar que la lucha fratricida sea la manera de escribir la historia, sino la capacidad de reconocerse como hermanos, hijos de una misma tierra, gestores de un destino com\u00fan. \u00a1La valent\u00eda de la paz! Una valent\u00eda de gran altura, no la de la fuerza bruta y la violencia, sino la que se gesta en la incansable b\u00fasqueda del bien com\u00fan (cf. PABLO VI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 1973).<\/p>\n<p>Ustedes conocen el sufrimiento, el luto y el desconsuelo, pero no han dejado que el criterio regulador de las relaciones humanas fuera la venganza o la represi\u00f3n, ni que el odio y la violencia tuvieran la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>Como recordaba mi predecesor san Juan Pablo II en su visita a su Pa\u00eds en 1988, con la guerra \u00abhombres, mujeres y ni\u00f1os sufren porque les falta hogar, alimentaci\u00f3n suficiente, escuelas donde instruirse, hospitales para tratar su salud, iglesias donde reunirse para rezar y campos donde desarrollar su trabajo. Muchos millares de personas se ven obligados a desplazarse en busca de seguridad y medios para subsistir; otros se refugian en pa\u00edses vecinos. [\u2026] \u201c\u00a1No a la violencia y s\u00ed a la paz!\u201d\u00bb (Discurso en la visita al Presidente de la Rep\u00fablica, 16 septiembre 1988, n. 3).<\/p>\n<p>En el transcurso de todos estos a\u00f1os, han experimentado que la b\u00fasqueda de la paz duradera \u2014una misi\u00f3n que compromete a todos\u2014 pide un trabajo arduo, constante y sin tregua, que \u00abcomo una flor fr\u00e1gil, trata de florecer entre las piedras de la violencia\u00bb (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 2019) y, por tanto, reclama seguir diciendo con determinaci\u00f3n, pero sin fanatismos; con valent\u00eda, pero sin exaltaci\u00f3n; con tenacidad, pero inteligentemente: no a la violencia que destruye, s\u00ed a la paz y a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y la paz, sabemos, no s\u00f3lo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable \u2014 especialmente de aquellos que ocupamos un cargo de m\u00e1s amplia responsabilidad\u2014 de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada o ignorada de hermanos nuestros, para que puedan sentirse los principales protagonistas del destino de su naci\u00f3n.<\/p>\n<p>No podemos perder de vista que \u00absin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresi\u00f3n y de guerra encontrar\u00e1n un caldo de cultivo que tarde o temprano provocar\u00e1 su explosi\u00f3n. Cuando la sociedad \u2014 local, nacional o mundial\u2014 abandona en la periferia una parte de s\u00ed misma, no habr\u00e1 programas pol\u00edticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad\u00bb (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 59).<\/p>\n<p>La paz hizo posible el desarrollo de Mozambique en distintas \u00e1reas. Son prometedores los avances registrados en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n y la salud. Los animo a seguir trabajando para consolidar las estructuras e instituciones necesarias que posibiliten que nadie se sienta rezagado, especialmente a sus j\u00f3venes, que conforman gran parte de la poblaci\u00f3n. Ellos no son solamente la esperanza de esta tierra, son el presente que interpela, busca y necesita encontrar canales dignos que les permitan desarrollar todos sus talentos; ellos son potencial para sembrar y desarrollar la tan deseada amistad social.<\/p>\n<p>Una cultura de paz \u00abrequiere un proceso constante en el cual cada nueva generaci\u00f3n se ve involucrada\u00bb (ib\u00edd., 220). Por eso el camino tiene que ser el que propicie la cultura del encuentro y pueda impregnarlo todo: reconocer al otro, estrechar lazos, tender puentes.<\/p>\n<p>En este sentido, es imprescindible mantener viva la memoria como camino que abre futuro; como caminar que lleve a buscar metas comunes, valores compartidos, ideas que favorezcan levantar la mirada sobre intereses sectoriales, corporativos, o partidarios de manera tal que las riquezas de su \u00a0naci\u00f3n sean puestas al servicio de todos, especialmente de los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>Ustedes tienen una valerosa e hist\u00f3rica misi\u00f3n que cumplir: \u00a1Que no cesen los esfuerzos hasta que deje de haber ni\u00f1os y adolescentes sin educaci\u00f3n, familias sin techo, operarios sin trabajo, campesinos sin tierra; bases de un futuro de esperanza porque es futuro de dignidad! Estas son las armas de la paz.<\/p>\n<p>La paz nos invita tambi\u00e9n a mirar nuestra casa com\u00fan. En este sentido, Mozambique es una naci\u00f3n bendecida, que est\u00e1n invitados especialmente a cuidar. La defensa de la tierra, es tambi\u00e9n la defensa de la vida que reclama una especial atenci\u00f3n cuando se constata una tendencia a la expoliaci\u00f3n y al despojo guiados por un af\u00e1n acumulativo que, en general, ni siquiera es de personas que habitan estas tierras, y no est\u00e1 motivado por el bien com\u00fan de vuestro pueblo.<\/p>\n<p>Una cultura de paz implica un desarrollo productivo, sustentable e inclusivo, donde cada mozambique\u00f1o pueda sentir que este pa\u00eds es suyo y en el cual puede establecer relaciones de fraternidad y equidad con su pr\u00f3jimo y con todo lo que lo rodea. Se\u00f1or Presidente, distinguidas Autoridades, todos ustedes son los constructores de la obra m\u00e1s bella a ser realizada: un futuro de paz y reconciliaci\u00f3n como garant\u00edas del derecho al futuro de vuestros hijos.<\/p>\n<p>Pido a Dios para que este tiempo que estar\u00e9 entre ustedes pueda, yo tambi\u00e9n, en comuni\u00f3n con mis hermanos obispos y la Iglesia cat\u00f3lica que peregrina en esta tierra, aportar para que la paz, la reconciliaci\u00f3n y la esperanza reinen definitivamente entre vosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La paz, no s\u00f3lo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada, la afirmaci\u00f3n pertenece apenas a una s\u00edntesis del mensaje brindado a las autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplom\u00e1tico de Mozambique por el Santo Padre. 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