{"id":8653,"date":"2019-09-15T08:00:33","date_gmt":"2019-09-15T11:00:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=8653"},"modified":"2019-09-15T08:00:33","modified_gmt":"2019-09-15T11:00:33","slug":"papa-francisco-dios-cancela-el-mal-nos-hace-nuevos-por-dentro-y-por-lo-tanto-nos-hace-renacer-alegria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-cancela-el-mal-nos-hace-nuevos-por-dentro-y-por-lo-tanto-nos-hace-renacer-alegria\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios cancela el mal, nos hace nuevos por dentro y, por lo tanto, nos hace renacer alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Dios cancela el mal, nos hace nuevos por dentro y, por lo tanto, nos hace renacer alegr\u00eda<\/strong>, as\u00ed se refer\u00eda en el medio d\u00eda de hoy el Santo Padre al presentarse en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico, antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus junto a los peregrinos del mundo reunidos en Plaza San Pedro. En esta oportunidad se refri\u00f3 al Evangelio de hoy (Lc 15, 1-32), \u00ab\u00c9l da la bienvenida a los pecadores y come con ellos\u00bb (v. 2).<\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> dijo en primera instancia, <strong><em>\u201cesto es lo que nos sucede, en cada Misa, en cada iglesia: Jes\u00fas est\u00e1 feliz de recibirnos en su mesa, donde se ofrece por nosotros\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) el Se\u00f1or, respondiendo a aquellos que lo criticaron, relata tres par\u00e1bolas, tres par\u00e1bolas maravillosas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La primera, \u201c<strong><em>dice: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de ustedes, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el desierto y va en busca de la perdida?\u00bb <\/em><\/strong>(V. 4)<strong><em>; En la segunda par\u00e1bola, eres esa peque\u00f1a moneda que el Se\u00f1or no se resigna a perder y busca sin descanso: quiere decirte que eres preciosa a sus ojos, que eres \u00fanica. Nadie puede reemplazarlo en el coraz\u00f3n de Dios<\/em><\/strong>; y por \u00faltimo en la tercera afirma, <strong><em>\u201cDios es un padre que espera el regreso del hijo pr\u00f3digo: Dios siempre nos espera, no se cansa, no se desanima. Porque somos nosotros, cada uno de nosotros, el que volvimos a abrazar al hijo, esa moneda redescubierta, esa oveja acariciada y puesta sobre su hombro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos explica entonces, <strong><em>\u201cDios salva con amor, no con fuerza; posando, no imponente. Pero el hijo mayor, que no acepta la misericordia de su padre, se cierra, comete un error peor: se presume que tiene raz\u00f3n, se presume traicionado y juzga todo sobre la base de su pensamiento de justicia. Entonces se enoja con su hermano y le reprocha a su padre: \u00abHas matado al gordo ternero ahora que tu hijo ha regresado\u00bb <\/em><\/strong>(ver vers\u00edculo 30)\u201d.<\/p>\n<p>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201ceste hijo tuyo: mi hermano no lo llama, sino tu hijo. Se siente como un hijo \u00fanico. Tambi\u00e9n nos equivocamos cuando creemos que tenemos raz\u00f3n, cuando pensamos que los malos son los otros\u201d.<\/em><\/strong> Pidi\u00e9ndonos adem\u00e1s, <strong><em>\u201choy no lo olvides, toma el Evangelio y lee las tres par\u00e1bolas de Lucas, cap\u00edtulo 15. Te har\u00e1 bien, ser\u00e1 bueno para ti\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En final de su mensaje, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos pregunta y responde, <strong><em>\u201c\u00bfC\u00f3mo vencer al mal? Aceptar el perd\u00f3n de Dios y el perd\u00f3n de los hermanos. Sucede cada vez que vamos a confesarnos: all\u00ed recibimos el amor del Padre que vence nuestro pecado: no hay m\u00e1s, Dios lo olvida. Dios, cuando perdona, pierde su memoria, olvida nuestros pecados, olvida. \u00a1Dios es tan bueno con nosotros! Dios cancela el mal, nos hace nuevos por dentro y, por lo tanto, nos hace renacer alegr\u00eda, no tristeza, no oscuridad en nuestros corazones, no sospecha, sino alegr\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes el mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy (Lc 15, 1-32) comienza con algunos que critican a Jes\u00fas, al verlo en compa\u00f1\u00eda de recaudadores de impuestos y pecadores, y dicen con desd\u00e9n: \u00ab\u00c9l da la bienvenida a los pecadores y come con ellos\u00bb (v. 2). Esta frase en realidad resulta ser un anuncio maravilloso. Jes\u00fas da la bienvenida a los pecadores y come con ellos. Esto es lo que nos sucede, en cada Misa, en cada iglesia: Jes\u00fas est\u00e1 feliz de recibirnos en su mesa, donde se ofrece por nosotros. Es la frase que podr\u00edamos escribir en las puertas de nuestras iglesias: \u00abAqu\u00ed Jes\u00fas da la bienvenida a los pecadores y los invita a su mesa\u00bb. Y el Se\u00f1or, respondiendo a aquellos que lo criticaron, relata tres par\u00e1bolas, tres par\u00e1bolas maravillosas, que muestran su predilecci\u00f3n por aquellos que se sienten distantes de \u00e9l. Hoy ser\u00eda bueno para cada uno de ustedes tomar el cap\u00edtulo del Evangelio, el Evangelio de Lucas. 15, y lee las tres par\u00e1bolas. Son maravillosos<\/p>\n<p>En la primera par\u00e1bola dice: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de ustedes, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el desierto y va en busca de la perdida?\u00bb (V. 4) \u00bfQui\u00e9n de ustedes? Una persona sensata no: hace dos c\u00e1lculos y sacrifica uno para mantener el noventa y nueve. Dios, por otro lado, no se resigna, a \u00e9l realmente le importas a ti mismo que a\u00fan no conoces la belleza de su amor, t\u00fa que a\u00fan no has recibido a Jes\u00fas en el centro de tu vida, t\u00fa que no puedes vencer tu pecado, t\u00fa que quiz\u00e1s por Las cosas malas que han sucedido en tu vida no creen en el amor. En la segunda par\u00e1bola, eres esa peque\u00f1a moneda que el Se\u00f1or no se resigna a perder y busca sin descanso: quiere decirte que eres preciosa a sus ojos, que eres \u00fanica. Nadie puede reemplazarlo en el coraz\u00f3n de Dios. Usted tiene un lugar, es usted, y nadie puede reemplazarlo; e incluso yo, nadie puede reemplazarme en el coraz\u00f3n de Dios. Y en la tercera par\u00e1bola, Dios es un padre que espera el regreso del hijo pr\u00f3digo: Dios siempre nos espera, no se cansa, no se desanima. Porque somos nosotros, cada uno de nosotros, el que volvimos a abrazar al hijo, esa moneda redescubierta, esa oveja acariciada y puesta sobre su hombro. \u00c9l espera todos los d\u00edas a que notemos su amor. Y usted dice: \u00ab\u00a1Pero he combinado tantos, he combinado demasiados!\u00bb No tengas miedo: Dios te ama, te ama como eres y sabe que solo su amor puede cambiar tu vida.<\/p>\n<p>Pero este amor infinito de Dios por nosotros los pecadores, que es el coraz\u00f3n del Evangelio, puede ser rechazado. Esto es lo que hace el hijo mayor de la par\u00e1bola. No entiende el amor en ese momento y tiene m\u00e1s en mente un maestro que un padre. Tambi\u00e9n es un riesgo para nosotros: creer en un dios m\u00e1s riguroso que misericordioso, un dios que derrota al mal con poder en lugar de perd\u00f3n. No es as\u00ed, Dios salva con amor, no con fuerza; posando, no imponente. Pero el hijo mayor, que no acepta la misericordia de su padre, se cierra, comete un error peor: se presume que tiene raz\u00f3n, se presume traicionado y juzga todo sobre la base de su pensamiento de justicia. Entonces se enoja con su hermano y le reprocha a su padre: \u00abHas matado al gordo ternero ahora que tu hijo ha regresado\u00bb (ver vers\u00edculo 30). Este hijo tuyo: mi hermano no lo llama, sino tu hijo. Se siente como un hijo \u00fanico. Tambi\u00e9n nos equivocamos cuando creemos que tenemos raz\u00f3n, cuando pensamos que los malos son los otros. No nos creamos buenos, porque solos, sin la ayuda de Dios que es bueno, no sabemos c\u00f3mo vencer el mal. Hoy no lo olvides, toma el Evangelio y lee las tres par\u00e1bolas de Lucas, cap\u00edtulo 15. Te har\u00e1 bien, ser\u00e1 bueno para ti.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vencer al mal? Aceptar el perd\u00f3n de Dios y el perd\u00f3n de los hermanos. Sucede cada vez que vamos a confesarnos: all\u00ed recibimos el amor del Padre que vence nuestro pecado: no hay m\u00e1s, Dios lo olvida. Dios, cuando perdona, pierde su memoria, olvida nuestros pecados, olvida. \u00a1Dios es tan bueno con nosotros! No como nosotros, que despu\u00e9s de decir \u00abno hace nada\u00bb, en la primera oportunidad que recordamos con los intereses de las lesiones sufridas. No, Dios cancela el mal, nos hace nuevos por dentro y, por lo tanto, nos hace renacer alegr\u00eda, no tristeza, no oscuridad en nuestros corazones, no sospecha, sino alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, coraje, con Dios ning\u00fan pecado tiene la \u00faltima palabra. Nuestra Se\u00f1ora, que desata los nudos de la vida, nos libera de la pretensi\u00f3n de creer que somos justos y nos hace sentir la necesidad de ir al Se\u00f1or, que siempre est\u00e1 esperando que nos abracemos, que nos perdone.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios cancela el mal, nos hace nuevos por dentro y, por lo tanto, nos hace renacer alegr\u00eda, as\u00ed se refer\u00eda en el medio d\u00eda de hoy el Santo Padre al presentarse en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico, antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus junto a los peregrinos del mundo reunidos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7575,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-8653","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8653"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8653\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}