{"id":9451,"date":"2019-10-27T08:00:19","date_gmt":"2019-10-27T11:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=9451"},"modified":"2019-10-27T08:00:19","modified_gmt":"2019-10-27T11:00:19","slug":"papa-francisco-solo-se-anuncia-lo-que-se-vive","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-solo-se-anuncia-lo-que-se-vive\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Solo se anuncia lo que se vive"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Solo se anuncia lo que se vive<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al dirigirse a los peregrinos del mundo al compartir su mensaje cuando este medio d\u00eda se presentaba en la venta del Estudio Apost\u00f3lico en la ciudad del <strong>Vaticano<\/strong> antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. <strong>Su Santidad<\/strong>, hizo referencia a la reciente Misa celebrada en San Pedro al concluir la Asamblea Especial del S\u00ednodo de los Obispos para la Regi\u00f3n Pan-Amaz\u00f3nica.<\/p>\n<p>Al respecto destac\u00f3, <strong><em>\u201cla primera lectura, del Libro de Sirach, nos record\u00f3 el punto de partida de este viaje: la invocaci\u00f3n de los pobres, que \u00abcruzan las nubes\u00bb, porque \u00abDios escucha la oraci\u00f3n de los oprimidos\u00bb<\/em><\/strong> (Sir 35: 21.16<strong><em>). El grito de los pobres, junto con el de la tierra, nos lleg\u00f3 desde el Amazonas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Al respecto el <strong>Santo Padre<\/strong> dijo, \u201clas voces de los pobres, junto con las de muchos otros dentro y fuera de la Asamblea del S\u00ednodo (pastores, j\u00f3venes, cient\u00edficos) nos empujan a no permanecer indiferentes\u201d. Pregunt\u00e1ndonos y respondiendo, <strong><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 fue el s\u00ednodo? Fue, como dice la palabra, un paseo juntos, consolado por el coraje y los consuelos que provienen del Se\u00f1or. Caminamos mir\u00e1ndonos a los ojos y escuch\u00e1ndonos sinceramente, sin ocultar las dificultades, experimentando la belleza de avanzar juntos para servir\u201d. \u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, m\u00e1s adelante, nos planteaba y preguntaba, <strong><em>\u201ccada uno de nosotros nos habremos preguntado muchas veces qu\u00e9 hacer bien por nuestras vidas; hoy es el momento; pregunt\u00e9monos: \u00abYo, \u00bfqu\u00e9 puedo hacer bien por el Evangelio?\u00bb <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos revelaba adem\u00e1s, <strong><em>\u201csolo se anuncia lo que se vive.<\/em><\/strong><strong><em> Y para vivir de Jes\u00fas, para vivir del Evangelio debemos salir de nosotros mismos. Luego nos sentimos alentados a despegar, a dejar las c\u00f3modas costas de nuestros puertos seguros para adentrarnos en las aguas: no en las aguas pantanosas de las ideolog\u00edas, sino en el mar abierto donde el Esp\u00edritu nos invita a lanzar nuestras redes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos pidi\u00f3, <strong><em>\u201cpara el viaje por venir, invoquemos a la Virgen Mar\u00eda, venerada y amada como Reina de la Amazon\u00eda. No se volvi\u00f3 vencedora sino \u00abinculturada\u00bb: con el humilde coraje de su madre se convirti\u00f3 en la protectora de sus hijos, la defensa de los oprimidos. Siempre yendo a la cultura de los pueblos. No hay una cultura est\u00e1ndar, no hay una cultura pura que purifique a los dem\u00e1s; est\u00e1 el Evangelio, puro, que es para la inculturaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>La misa celebrada esta ma\u00f1ana en San Pedro concluy\u00f3 la Asamblea Especial del S\u00ednodo de los Obispos para la Regi\u00f3n Pan-Amaz\u00f3nica. La primera lectura, del Libro de Sirach, nos record\u00f3 el punto de partida de este viaje: la invocaci\u00f3n de los pobres, que \u00abcruzan las nubes\u00bb, porque \u00abDios escucha la oraci\u00f3n de los oprimidos\u00bb (Sir 35: 21.16). El grito de los pobres, junto con el de la tierra, nos lleg\u00f3 desde el Amazonas. Despu\u00e9s de estas tres semanas, no podemos pretender no haberlo escuchado. Las voces de los pobres, junto con las de muchos otros dentro y fuera de la Asamblea del S\u00ednodo (pastores, j\u00f3venes, cient\u00edficos) nos empujan a no permanecer indiferentes. A menudo hemos escuchado la frase \u00abm\u00e1s tarde es demasiado tarde\u00bb: esta oraci\u00f3n no puede seguir siendo un eslogan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 fue el s\u00ednodo? Fue, como dice la palabra, un paseo juntos, consolado por el coraje y los consuelos que provienen del Se\u00f1or. Caminamos mir\u00e1ndonos a los ojos y escuch\u00e1ndonos sinceramente, sin ocultar las dificultades, experimentando la belleza de avanzar juntos para servir. El ap\u00f3stol Pablo nos estimula en esta segunda lectura de hoy: en un momento dram\u00e1tico para \u00e9l, mientras sabe que \u00abest\u00e1 a punto de ser pagado en la ofrenda, es decir, ejecutado, y que ha llegado el momento de abandonar esta vida\u00bb (ver 2 Tm 4 , 6), escribe, en ese momento: \u00abEl Se\u00f1or, sin embargo, estaba cerca de m\u00ed y me dio fuerzas, para que yo pudiera completar la proclamaci\u00f3n del Evangelio y todas las naciones lo escucharan\u00bb (v. 17). Aqu\u00ed est\u00e1 el \u00faltimo deseo de Pablo: no algo para s\u00ed mismo o para algunos de su pueblo, sino para el Evangelio, para que pueda ser anunciado a todos los pueblos. Esto viene primero y cuenta sobre todo. Cada uno de nosotros nos habremos preguntado muchas veces qu\u00e9 hacer bien por nuestras vidas; hoy es el momento; pregunt\u00e9monos: \u00abYo, \u00bfqu\u00e9 puedo hacer bien por el Evangelio?\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Nos preguntamos en el S\u00ednodo, ansiosos por abrir nuevos caminos para la proclamaci\u00f3n del Evangelio. Solo se anuncia lo que se vive. Y para vivir de Jes\u00fas, para vivir del Evangelio debemos salir de nosotros mismos. Luego nos sentimos alentados a despegar, a dejar las c\u00f3modas costas de nuestros puertos seguros para adentrarnos en las aguas: no en las aguas pantanosas de las ideolog\u00edas, sino en el mar abierto donde el Esp\u00edritu nos invita a lanzar nuestras redes.<\/em><\/p>\n<p><em>Para el viaje por venir, invoquemos a la Virgen Mar\u00eda, venerada y amada como Reina de la Amazon\u00eda. No se volvi\u00f3 vencedora sino \u00abinculturada\u00bb: con el humilde coraje de su madre se convirti\u00f3 en la protectora de sus hijos, la defensa de los oprimidos. Siempre yendo a la cultura de los pueblos. No hay una cultura est\u00e1ndar, no hay una cultura pura que purifique a los dem\u00e1s; est\u00e1 el Evangelio, puro, que es para la inculturaci\u00f3n. A ella, que cuidaba de Jes\u00fas en la pobre casa de Nazaret, le confiamos a los ni\u00f1os m\u00e1s pobres y nuestro hogar com\u00fan.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Solo se anuncia lo que se vive, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre Francisco al dirigirse a los peregrinos del mundo al compartir su mensaje cuando este medio d\u00eda se presentaba en la venta del Estudio Apost\u00f3lico en la ciudad del Vaticano antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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