{"id":9479,"date":"2019-10-30T08:00:21","date_gmt":"2019-10-30T11:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=9479"},"modified":"2019-10-30T08:00:21","modified_gmt":"2019-10-30T11:00:21","slug":"papa-francisco-la-oracion-causa-efectos-prodigiosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-oracion-causa-efectos-prodigiosos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La oraci\u00f3n causa efectos prodigiosos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La oraci\u00f3n causa efectos prodigiosos, la afirmaci\u00f3n se desprende del mensaje brindado en la Audiencia General dada por el <strong>Santo Padre<\/strong> en la ma\u00f1ana de hoy, en <strong>Plaza San Pedro<\/strong> junto a los peregrinos del mundo. En esta jornada, <strong>Su Santidad<\/strong> continuando la serie de catequesis sobre los Hechos de los Ap\u00f3stoles, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: \u00ab\u00ab Ven a Macedonia y ay\u00fadanos \u00bb(Hechos 16: 9). La fe cristiana llega a Europa (pasaje b\u00edblico: de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, 16, 9-10).<\/p>\n<p>Al respecto se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cal leer los Hechos de los Ap\u00f3stoles, vemos c\u00f3mo el Esp\u00edritu Santo es el protagonista de la misi\u00f3n de la Iglesia: es \u00e9l quien gu\u00eda el camino de los evangelizadores mostr\u00e1ndoles el camino a seguir. Esto lo vemos claramente cuando el ap\u00f3stol Pablo, despu\u00e9s de llegar a Troas, recibe una visi\u00f3n. Un macedonio le ruega: \u00abVen a Macedonia y ay\u00fadanos\u00bb<\/em><\/strong> (Hechos 16: 9)\u201d.<\/p>\n<p>Continuando, destac\u00f3, <strong><em>\u201cel ap\u00f3stol no dud\u00f3 y se fue a Macedonia, seguro de que fue Dios mismo quien lo envi\u00f3, y lleg\u00f3 a Filipos, \u00abcolonia romana\u00bb (Hechos 16:12) en el camino de Egnatia, para predicar el Evangelio\u201d. <\/em><\/strong>All\u00ed, destac\u00f3 tres etapas, <strong><em>\u201c1) Evangelizaci\u00f3n y el bautismo de Lidia y su familia; 2) el arresto que sufre, junto con Silas, despu\u00e9s de haber exorcizado a una esclava explotada por sus amos; 3) la conversi\u00f3n y el bautismo de su carcelero y su familia. Vemos estos tres episodios en la vida de Pablo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> nos dec\u00eda de la primera etapa, <strong><em>\u201cel poder del Evangelio est\u00e1 dirigido, en primer lugar, a las mujeres de Filipos, en particular a Lidia (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong> Lidia, <strong><em>\u201c(\u2026) le da la bienvenida a Cristo, recibe el bautismo junto con su familia y le da la bienvenida a los que son de Cristo, hospedando a Pablo y Silas en su hogar. Aqu\u00ed tenemos el testimonio del desembarco del cristianismo en Europa: el comienzo de un proceso de inculturaci\u00f3n que perdura incluso hoy. Entr\u00f3 de Macedonia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por su parte, la segunda etapa descripta por <strong>Su Santidad<\/strong>, destac\u00f3, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s del calor experimentado en la casa de Lidia, Pablo y Silas se encuentran lidiando con la dureza de la prisi\u00f3n: pasan del consuelo de esta conversi\u00f3n de Lidia y su familia a la desolaci\u00f3n de la prisi\u00f3n (\u2026)\u201d. <\/em><\/strong>Pregunt\u00e1ndonos, <strong><em>\u201c\u00bfPero qu\u00e9 pasa? Pablo est\u00e1 en prisi\u00f3n y durante su encarcelamiento, sin embargo, ocurre un evento sorprendente. Est\u00e1 desolado, pero en lugar de quejarse, Pablo y Silas cantan una alabanza a Dios y esta alabanza libera un poder que los libera: durante la oraci\u00f3n, un terremoto sacude los cimientos de la prisi\u00f3n, se abren las puertas y se abren las cadenas de todos<\/em><\/strong> (ver Hch 16.25-26)\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, con lo expuesto, el <strong>Santo Padre<\/strong> no plantea la \u00faltima de las etapas, el bautismo, <strong><em>\u201cel carcelero, creyendo que los prisioneros hab\u00edan huido, estaba a punto de suicidarse, porque los carceleros pagaron con sus vidas si hu\u00edan de un prisionero; pero Pablo le grita: \u00ab\u00a1Estamos todos aqu\u00ed!\u00bb<\/em><\/strong> (Hechos 16: 27-28). <strong><em>Luego pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer para ser salvo?\u00bb<\/em><\/strong> (V. 30). L<strong><em>a respuesta es: \u00abCree en el Se\u00f1or Jes\u00fas y t\u00fa y tu familia ser\u00e1n salvos\u00bb<\/em><\/strong> (v. 31)\u201d.<\/p>\n<p>Concluyendo, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 haciendo la misi\u00f3n: desde el principio, desde Pentecost\u00e9s en adelante, \u00c9l es el protagonista de la misi\u00f3n. Y nos lleva hacia adelante, necesitamos ser fieles a la vocaci\u00f3n que el Esp\u00edritu nos mueve a hacer. Para traer el Evangelio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>Al leer los Hechos de los Ap\u00f3stoles, vemos c\u00f3mo el Esp\u00edritu Santo es el protagonista de la misi\u00f3n de la Iglesia: es \u00e9l quien gu\u00eda el camino de los evangelizadores mostr\u00e1ndoles el camino a seguir.<\/p>\n<p>Esto lo vemos claramente cuando el ap\u00f3stol Pablo, despu\u00e9s de llegar a Troas, recibe una visi\u00f3n. Un macedonio le ruega: \u00abVen a Macedonia y ay\u00fadanos\u00bb (Hechos 16: 9). La gente del norte de Macedonia est\u00e1 orgullosa de esto, est\u00e1 muy orgullosa de haber llamado a Pablo para ser Pablo para anunciar a Jesucristo. Recuerdo tanto a las personas hermosas que me recibieron con tanta calidez: \u00a1dejen que mantengan esta fe que Pablo les predic\u00f3! El ap\u00f3stol no dud\u00f3 y se fue a Macedonia, seguro de que fue Dios mismo quien lo envi\u00f3, y lleg\u00f3 a Filipos, \u00abcolonia romana\u00bb (Hechos 16:12) en el camino de Egnatia, para predicar el Evangelio. Pablo se detiene all\u00ed por varios d\u00edas. Hay tres eventos que caracterizan su estad\u00eda en Filippi, durante estos tres d\u00edas: tres eventos importantes. 1) Evangelizaci\u00f3n y el bautismo de Lidia y su familia; 2) el arresto que sufre, junto con Silas, despu\u00e9s de haber exorcizado a una esclava explotada por sus amos; 3) la conversi\u00f3n y el bautismo de su carcelero y su familia. Vemos estos tres episodios en la vida de Pablo.<\/p>\n<p>El poder del Evangelio est\u00e1 dirigido, en primer lugar, a las mujeres de Filipos, en particular a Lidia, una comerciante de p\u00farpura, de la ciudad de Tiatira, una creyente en Dios a quien el Se\u00f1or abre su coraz\u00f3n \u00abpara adherirse a las palabras de Pablo\u00bb (Hechos 16 , 14). Lidia, de hecho, le da la bienvenida a Cristo, recibe el bautismo junto con su familia y le da la bienvenida a los que son de Cristo, hospedando a Pablo y Silas en su hogar. Aqu\u00ed tenemos el testimonio del desembarco del cristianismo en Europa: el comienzo de un proceso de inculturaci\u00f3n que perdura incluso hoy. Entr\u00f3 de Macedonia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del calor experimentado en la casa de Lidia, Pablo y Silas se encuentran lidiando con la dureza de la prisi\u00f3n: pasan del consuelo de esta conversi\u00f3n de Lidia y su familia a la desolaci\u00f3n de la prisi\u00f3n, donde son arrojados por haber liberado en el nombre de Jes\u00fas a \u00abun esclavo que ten\u00eda un esp\u00edritu de adivinaci\u00f3n\u00bb y \u00abtrajo muchas ganancias a sus amos\u00bb con el comercio de adivinanzas (Hechos 16:16). Sus amos ganaron tanto y este pobre esclavo hizo esto que hicieron los adivinos: adivin\u00f3 el futuro, ley\u00f3 tus manos, como dice la canci\u00f3n, \u00abtoma esta mano, gitana\u00bb, y por esto la gente pag\u00f3. Incluso hoy, queridos hermanos y hermanas, hay personas que lo pagan. Recuerdo que en mi di\u00f3cesis, en un parque muy grande, hab\u00eda m\u00e1s de 60 mesas donde hab\u00eda adivinos y adivinos, \u00a1que le\u00edan tu mano y la gente cre\u00eda estas cosas! Y \u00e9l pag\u00f3. Y esto tambi\u00e9n sucedi\u00f3 en la \u00e9poca de San Pablo. Sus amos, en represalia, denuncian a Pablo y llevan a los Ap\u00f3stoles a magistrados acusados \u200b\u200bde desorden p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 pasa? Pablo est\u00e1 en prisi\u00f3n y durante su encarcelamiento, sin embargo, ocurre un evento sorprendente. Est\u00e1 desolado, pero en lugar de quejarse, Pablo y Silas cantan una alabanza a Dios y esta alabanza libera un poder que los libera: durante la oraci\u00f3n, un terremoto sacude los cimientos de la prisi\u00f3n, se abren las puertas y se abren las cadenas de todos (ver Hch 16.25-26). Al igual que la oraci\u00f3n de Pentecost\u00e9s, incluso la que se hace en prisi\u00f3n, causa efectos prodigiosos.<\/p>\n<p>El carcelero, creyendo que los prisioneros hab\u00edan huido, estaba a punto de suicidarse, porque los carceleros pagaron con sus vidas si hu\u00edan de un prisionero; pero Pablo le grita: \u00ab\u00a1Estamos todos aqu\u00ed!\u00bb (Hechos 16: 27-28). Luego pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer para ser salvo?\u00bb (V. 30). La respuesta es: \u00abCree en el Se\u00f1or Jes\u00fas y t\u00fa y tu familia ser\u00e1n salvos\u00bb (v. 31). En este punto, el cambio ocurre: en medio de la noche, el carcelero escucha la palabra del Se\u00f1or junto con su familia, recibe a los ap\u00f3stoles, lava sus heridas, porque hab\u00edan sido golpeados, y junto con sus padres recibe el bautismo; luego, \u00ablleno de alegr\u00eda con todo su pueblo por haber cre\u00eddo en Dios\u00bb (v. 34), prepara la mesa e invita a Pablo y Silas a quedarse con ellos: \u00a1el momento de consuelo! En medio de la noche de este carcelero an\u00f3nimo, la luz de Cristo brilla y vence a la oscuridad: las cadenas del coraz\u00f3n caen y una alegr\u00eda nunca se sinti\u00f3 en \u00e9l y en su familia. As\u00ed, el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 haciendo la misi\u00f3n: desde el principio, desde Pentecost\u00e9s en adelante, \u00c9l es el protagonista de la misi\u00f3n. Y nos lleva hacia adelante, necesitamos ser fieles a la vocaci\u00f3n que el Esp\u00edritu nos mueve a hacer. Para traer el Evangelio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le pedimos hoy al Esp\u00edritu Santo un coraz\u00f3n abierto, sensible a Dios y hospitalario con sus hermanos, como el de Lidia, y una fe audaz, como la de Pablo y Silas, y tambi\u00e9n una apertura de coraz\u00f3n, como la del carcelero, quien se deja tocar por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La oraci\u00f3n causa efectos prodigiosos, la afirmaci\u00f3n se desprende del mensaje brindado en la Audiencia General dada por el Santo Padre en la ma\u00f1ana de hoy, en Plaza San Pedro junto a los peregrinos del mundo. En esta jornada, Su Santidad continuando la serie de catequesis sobre los Hechos de los Ap\u00f3stoles, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9480,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-9479","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9479\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}