{"id":9919,"date":"2019-11-13T08:00:20","date_gmt":"2019-11-13T11:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=9919"},"modified":"2019-11-13T08:00:20","modified_gmt":"2019-11-13T11:00:20","slug":"papa-francisco-gracias-a-la-fe-y-al-compromiso-con-la-evangelizacion-de-tantos-laicos-el-cristianismo-nos-ha-llegado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-gracias-a-la-fe-y-al-compromiso-con-la-evangelizacion-de-tantos-laicos-el-cristianismo-nos-ha-llegado\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Gracias a la fe y al compromiso con la evangelizaci\u00f3n de tantos laicos, el cristianismo nos ha llegado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | Gracias a la fe y al compromiso con la evangelizaci\u00f3n de tantos laicos, el cristianismo nos ha llegado, as\u00ed se refer\u00eda el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al hablarnos del Evangelio del d\u00eda, fue en la ma\u00f1ana de hoy, durante la celebraci\u00f3n de la Audiencia General en Plaza San Pedro. En primera instancia <strong>Su Santidad<\/strong> saludaba a los Peregrinos del mundo reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, a quienes les dijo que, la audiencia se desarrollaba en dos lugares a la vez, saludando tambi\u00e9n a quienes estaban en la <strong>Sala Pablo VI<\/strong> resguardados del mal clima que imperaba en la ciudad.<\/p>\n<p>En sus palabras, el <strong>Santo Padre<\/strong> continu\u00f3 con la serie de catequesis sobre los Hechos de los Ap\u00f3stoles, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u00abPriscila y Aquila lo llevaron con ellos\u00bb<\/strong> (Hechos 18.26). Una pareja al servicio del <strong>Evangelio<\/strong> (Track b\u00edblico: de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, 18, 1-3). Al respecto, no dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) en el cap\u00edtulo 18 de las Actas, Pablo encuentra hospitalidad con una pareja casada, Aquila y Priscila (o Prisca), obligadas a mudarse de Roma a Corinto despu\u00e9s de que el emperador Claudio hab\u00eda ordenado la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos<\/em><\/strong> (ver Hechos 18, 2)<strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Antes de continuar con su explicaci\u00f3n, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se refiri\u00f3 tambi\u00e9n a la realidad actual de nuestro mundo y al comportamiento de nuestra sociedad sobre el pueblo jud\u00edo, lo hac\u00eda basado justamente en la ense\u00f1anza del d\u00eda, as\u00ed lo describ\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) todos est\u00e1bamos convencidos de que esto hab\u00eda terminado. Pero hoy, el h\u00e1bito de perseguir a los jud\u00edos comienza a renacer aqu\u00ed y all\u00e1. Hermanos y hermanas, esto no es humano ni cristiano. \u00a1Los jud\u00edos son nuestros hermanos! Y no deber\u00edan ser perseguidos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Volviendo a las figuras que representan los c\u00f3nyuges, <strong>Priscila <\/strong>y <strong>Aquila<\/strong>, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cesta sensibilidad de ellos los lleva a descentralizarse para practicar el arte cristiano de la hospitalidad (ver Rom 12: 13; Heb 13.2) y abrir las puertas de su hogar para recibir al Ap\u00f3stol Pablo\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, dijo, <strong><em>\u201cla casa de Aquila y Priscila en Corinto abre sus puertas no solo al Ap\u00f3stol sino tambi\u00e9n a los hermanos y hermanas en Cristo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos cuenta adem\u00e1s, <strong><em>\u201cde hecho, Pablo puede hablar de la \u00abcomunidad que se re\u00fane en su hogar\u00bb (1Cor 16,19), que se convierte en una \u00abcasa de la Iglesia\u00bb, una \u00abdomus ecclesiae\u00bb, un lugar para escuchar la Palabra de Dios y celebrar el Eucarist\u00eda\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) hoy en algunos pa\u00edses donde no hay libertad religiosa y no hay libertad para los cristianos, los cristianos se re\u00fanen en un hogar, un poco escondido, para rezar y celebrar la Eucarist\u00eda. Incluso hoy existen estas casas, estas familias que se convierten en un templo para la Eucarist\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos narra, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de un a\u00f1o y medio en Corinto, Pablo deja esa ciudad con Aquila y Priscila, quienes se detienen en \u00c9feso. All\u00ed, tambi\u00e9n, su hogar se convierte en un lugar de catequesis <\/em><\/strong>(ver Hechos 18:26)<strong><em>\u201d<\/em><\/strong>. As\u00ed, el <strong>Santo Padre<\/strong> exclama, <strong><em>\u201c\u00a1Cu\u00e1ntas familias en tiempos de persecuci\u00f3n arriesgan sus cabezas para mantener escondidos a los perseguidos! Este es el primer ejemplo: la hospitalidad familiar, incluso en los malos momentos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando, afirm\u00f3, <strong><em>\u201centre los muchos colaboradores de Pablo, Aquila y Priscila emergen como \u00abmodelos de una vida conyugal responsablemente comprometida al servicio de toda la comunidad cristiana\u00bb y nos recuerdan que, gracias a la fe y al compromiso con la evangelizaci\u00f3n de tantos laicos como ellos, el cristianismo nos ha llegado\u201d.<\/em><\/strong> <strong>Su Santidad<\/strong>, nos dec\u00eda adem\u00e1s, <strong><em>\u201c(\u2026) desde el principio el cristianismo fue predicado por los laicos. Usted tambi\u00e9n es responsable de su bautismo para continuar con la fe. Fue el compromiso de muchas familias, de estos c\u00f3nyuges, de estas comunidades cristianas, de fieles laicos que ofrecieron el \u00abhumus\u00bb al crecimiento de la fe \u00ab<\/em><\/strong>(Benedicto XVI, Catequesis, 7 de febrero de 2007).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el <strong>Papa<\/strong> nos ped\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) escuchen su vocaci\u00f3n, deben ser los verdaderos &#8211; escultura viviente &#8211; para derramar su Esp\u00edritu sobre todas las parejas cristianas para que, siguiendo el ejemplo de Aquila y Priscila, puedan abrir las puertas de sus corazones a Cristo y a sus hermanos y transformar sus hogares en iglesias dom\u00e9sticas.<\/em><\/strong><strong><em> Hermosa palabra: una casa es una iglesia dom\u00e9stica, donde vivir la comuni\u00f3n y ofrecer el culto de la vida vivida con fe, esperanza y caridad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes, la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>Esta audiencia se lleva a cabo en dos grupos: los enfermos est\u00e1n en el Sal\u00f3n Pablo VI. He estado con ellos, los he saludado y bendecido; ser\u00e1n alrededor de 250. All\u00ed estar\u00e1n m\u00e1s c\u00f3modos por la lluvia, y nosotros aqu\u00ed. Pero nos miran desde la pantalla grande. Saludemos a ambos grupos con aplausos.<\/em><\/p>\n<p><em>Los Hechos de los Ap\u00f3stoles narran que Pablo, como un evangelizador incansable, est\u00e1 despu\u00e9s de la estad\u00eda en Atenas en la carrera del Evangelio en el mundo. La nueva etapa de su viaje misionero es Corinto, capital de la provincia romana de Acaya, una ciudad comercial y cosmopolita, gracias a la presencia de dos puertos importantes.<\/em><\/p>\n<p><em>Como leemos en el cap\u00edtulo 18 de las Actas, Pablo encuentra hospitalidad con una pareja casada, Aquila y Priscila (o Prisca), obligadas a mudarse de Roma a Corinto despu\u00e9s de que el emperador Claudio hab\u00eda ordenado la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos (ver Hechos 18, 2). Me gustar\u00eda hacer un par\u00e9ntesis. El pueblo jud\u00edo ha sufrido tanto en la historia. Fue expulsado, perseguido &#8230; Y, en el siglo pasado, vimos tantas, tantas brutalidades que le hicieron al pueblo jud\u00edo y todos est\u00e1bamos convencidos de que esto hab\u00eda terminado. Pero hoy, el h\u00e1bito de perseguir a los jud\u00edos comienza a renacer aqu\u00ed y all\u00e1. Hermanos y hermanas, esto no es humano ni cristiano. \u00a1Los jud\u00edos son nuestros hermanos! Y no deber\u00edan ser perseguidos. \u00bfLo tienes? Estos c\u00f3nyuges demuestran tener un coraz\u00f3n lleno de fe en Dios y generoso con los dem\u00e1s, capaces de hacer espacio para aquellos que, como ellos, experimentan la condici\u00f3n de un extranjero. Esta sensibilidad de ellos los lleva a descentralizarse para practicar el arte cristiano de la hospitalidad (ver Rom 12: 13; Heb 13.2) y abrir las puertas de su hogar para recibir al Ap\u00f3stol Pablo. Por lo tanto, acogen no solo al evangelizador, sino tambi\u00e9n a la proclamaci\u00f3n que trae consigo: el Evangelio de Cristo, que es \u00abel poder de Dios para la salvaci\u00f3n de quien cree\u00bb (Rom 1:16). Y a partir de ese momento, su hogar est\u00e1 impregnado de la fragancia de la Palabra \u00abviviente\u00bb (Hebreos 4:12) que vivifica los corazones.<\/em><\/p>\n<p><em>Aquila y Priscilla tambi\u00e9n comparten la actividad profesional con Pablo, que es la construcci\u00f3n de carpas. De hecho, Pablo valoraba mucho el trabajo manual y lo consideraba un espacio privilegiado de testimonio cristiano (ver 1 Cor. 4:12), as\u00ed como una forma justa de mantenerse a s\u00ed mismo sin ser una carga para los dem\u00e1s (ver 1 Tes. 2: 9; 2 Tes. 3: 8) a la comunidad<\/em><\/p>\n<p><em>La casa de Aquila y Priscila en Corinto abre sus puertas no solo al Ap\u00f3stol sino tambi\u00e9n a los hermanos y hermanas en Cristo. De hecho, Pablo puede hablar de la \u00abcomunidad que se re\u00fane en su hogar\u00bb (1Cor 16,19), que se convierte en una \u00abcasa de la Iglesia\u00bb, una \u00abdomus ecclesiae\u00bb, un lugar para escuchar la Palabra de Dios y celebrar el Eucarist\u00eda. Incluso hoy en algunos pa\u00edses donde no hay libertad religiosa y no hay libertad para los cristianos, los cristianos se re\u00fanen en un hogar, un poco escondido, para rezar y celebrar la Eucarist\u00eda. Incluso hoy existen estas casas, estas familias que se convierten en un templo para la Eucarist\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de un a\u00f1o y medio en Corinto, Pablo deja esa ciudad con Aquila y Priscila, quienes se detienen en \u00c9feso. All\u00ed, tambi\u00e9n, su hogar se convierte en un lugar de catequesis (ver Hechos 18:26). Finalmente, los dos c\u00f3nyuges regresar\u00e1n a Roma y recibir\u00e1n un espl\u00e9ndido elogio que el Ap\u00f3stol inserta en la carta a los romanos. Su coraz\u00f3n estaba agradecido, por lo que Pablo escribi\u00f3 sobre estos dos c\u00f3nyuges en la carta a los romanos. Escuche: \u00abSaluden a Priscila y a Aquila, mis compa\u00f1eros de trabajo en Cristo Jes\u00fas. Para salvarles la vida, arriesgaron sus cabezas, y no solo les estoy agradecido, sino a todas las iglesias del mundo pagano\u00bb (16,4). \u00a1Cu\u00e1ntas familias en tiempos de persecuci\u00f3n arriesgan sus cabezas para mantener escondidos a los perseguidos! Este es el primer ejemplo: la hospitalidad familiar, incluso en los malos momentos.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre los muchos colaboradores de Pablo, Aquila y Priscila emergen como \u00abmodelos de una vida conyugal responsablemente comprometida al servicio de toda la comunidad cristiana\u00bb y nos recuerdan que, gracias a la fe y al compromiso con la evangelizaci\u00f3n de tantos laicos como ellos, el cristianismo nos ha llegado. De hecho, \u00abpara arraigarse en la tierra de las personas, para desarrollarse con fuerza, era necesario el compromiso de estas familias. Pero piense que desde el principio el cristianismo fue predicado por los laicos. Usted tambi\u00e9n es responsable de su bautismo para continuar con la fe. Fue el compromiso de muchas familias, de estos c\u00f3nyuges, de estas comunidades cristianas, de fieles laicos que ofrecieron el \u00abhumus\u00bb al crecimiento de la fe \u00ab(Benedicto XVI, Catequesis, 7 de febrero de 2007). Esta frase del papa Benedicto XVI es hermosa: los laicos dan humus al crecimiento de la fe.<\/em><\/p>\n<p><em>Pregunt\u00e9mosle al Padre, que ha elegido hacer de los c\u00f3nyuges su escultura \u00abverdadera vida\u00bb (Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Amoris Laetitia, 11). Creo que aqu\u00ed hay nuevos c\u00f3nyuges: escuchen su vocaci\u00f3n, deben ser los verdaderos &#8211; escultura viviente &#8211; para derramar su Esp\u00edritu sobre todas las parejas cristianas para que, siguiendo el ejemplo de Aquila y Priscila, puedan abrir las puertas de sus corazones a Cristo y a sus hermanos y transformar sus hogares en iglesias dom\u00e9sticas. Hermosa palabra: una casa es una iglesia dom\u00e9stica, donde vivir la comuni\u00f3n y ofrecer el culto de la vida vivida con fe, esperanza y caridad. Debemos rezar a estos dos santos Aquila y Prisca, para que ense\u00f1en a nuestras familias a ser como ellos: una iglesia dom\u00e9stica donde hay humus, para que la fe crezca.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Gracias a la fe y al compromiso con la evangelizaci\u00f3n de tantos laicos, el cristianismo nos ha llegado, as\u00ed se refer\u00eda el Santo Padre Francisco al hablarnos del Evangelio del d\u00eda, fue en la ma\u00f1ana de hoy, durante la celebraci\u00f3n de la Audiencia General en Plaza San Pedro. 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